“LOS NIÑOS GRITAN POR HAMBRE”: APAGONES ARRUINAN UNA CAJA DE POLLO A UNA MADRE EN CUBA
Una caja de pollo terminó echándose a perder mientras toda una comunidad esperaba una corriente que nunca llegó. En medio del calor, la oscuridad y la desesperación, una cubana decidió limpiar la carne y cocinarla al carbón para intentar salvar algo de comida.
La mujer denunció el impacto de los apagones constantes en las familias de su barrio, donde la vida cotidiana se ha convertido en una carrera agotadora contra el reloj: cargar baterías, enfriar los refrigeradores y cocinar rápidamente cada vez que aparece la electricidad. 🔌🕯️
💬 “A las 5 de la mañana me levanté a cargar la EcoFlow, las neveras, a hacer todo lo que hace toda mujer cuando llega la corriente. La corriente nunca jamás llegó”.
Según relató, no era la única despierta a esa hora. Toda la comunidad aguardaba con la esperanza de aprovechar unos minutos de servicio eléctrico.
💬 “Toda la comunidad estaba despierta a esa hora, porque ya la gente no puede más”.
La electricidad no llegó y los alimentos comenzaron a deteriorarse. La caja de pollo de una vecina quedó afectada por la falta de refrigeración, por lo que la mujer decidió deshuesarla, limpiarla y preparar lo que pudiera utilizando carbón. 🔥
💬 “Todas las comidas echadas a perder, los niños gritando por hambre. Estoy deshuesando una caja de pollo que se le echó a perder a la vecina; voy a deshuesar, limpiar un poco, y vamos para el carbón”.
La escena refleja una realidad cada vez más dura: encontrar alimentos ya es extremadamente difícil, pero conservarlos se ha convertido en otra batalla.
Las familias hacen sacrificios para comprar un poco de pollo, carne o productos refrigerados, y después observan impotentes cómo se dañan durante cortes eléctricos prolongados. No se pierde únicamente comida: se pierde dinero, esfuerzo y, en muchos casos, lo único disponible para alimentar a los niños.
La denunciante aseguró comprender la grave situación que atraviesa el país, pero cuestionó el trato que reciben las personas y la inestabilidad del servicio. 😡
💬 “Podemos entender que el país está muy malo; lo que no podemos entender es el abuso que tienen con las personas. Si no tienen, no la pongan. Y si la tienen, pónganla bien”.
En Cuba, la llegada de la corriente ya no significa tranquilidad. Significa levantarse de madrugada, correr hacia los enchufes, encender las neveras y preparar alimentos antes del próximo apagón.
Mientras las autoridades hablan de resistencia y organización, las madres cocinan con carbón y los niños lloran por hambre.
Porque detrás de cada apagón hay una familia perdiendo comida, descanso y esperanza. Un país donde alimentar a un niño depende de que llegue la corriente no está resistiendo: está sobreviviendo al abandono.
¿También se te ha echado a perder la comida por culpa de los apagones? ⚡👇

