HUESOS DE POLLOS Y UN BONIATO: MADRE CUBANA DE TRES NIÑOS CUENTA CÓMO SOBREVIVEN SIN COMIDA NI VIVIENDA DIGNA
Una familia cubana integrada por una madre, su pareja y tres hijos pequeños vive en un rancho improvisado en Cuba, construido con palos y materiales recogidos de la zona, mientras enfrenta una situación extrema de precariedad alimentaria y habitacional. Su historia fue documentada por la creadora de contenido @melissahabla_, quien mostró las condiciones en que vive la familia y entregó una ayuda económica procedente de donaciones.
La madre, identificada como Mayolín Joaquín Coy, de 48 años, aseguró que al momento de la visita llevaban dos días sin poder comer adecuadamente. “Llevamos dos días sin almorzar y sin comer, que no me da pena decirlo”, relató. Según su testimonio, la familia había llegado al punto de subsistir con alimentos tan básicos como un hueso de pollo comprado por 50 pesos cubanos y un boniato.
UN RANCHO CONSTRUIDO CON LO QUE ENCONTRARON
Mayolín explicó que llevan aproximadamente un año y medio viviendo en esa estructura precaria después de perder la vivienda anterior. Según su relato, el dinero que obtenían trabajando debía destinarse principalmente a comida y medicamentos, lo que terminó dejando a la familia sin capacidad para mantener un alojamiento más estable.
El refugio fue levantado por ellos mismos con palos y otros materiales encontrados en el entorno. El espacio interior es tan reducido que no permite acomodar adecuadamente a los cinco integrantes de la familia, por lo que padres e hijos comparten prácticamente el mismo lugar para dormir.
La situación se agrava por los problemas de salud de la pareja de Mayolín, un hombre de 53 años que asegura padecer una hernia que no ha podido ser operada y que actualmente le impide trabajar.
El hombre contó que realizó once zafras azucareras y trabajó durante años en la agricultura, pero afirmó que no logró completar los requisitos necesarios para recibir jubilación tras abandonar el empleo.
“Todo lo que hice fue por gusto. Once zafras azucareras por gusto”, lamentó.
UN SALARIO QUE NO ALCANZA PARA SOSTENER A CINCO PERSONAS
Mayolín trabaja en Comunales, pero según explicó, su salario resulta insuficiente para cubrir las necesidades básicas de la familia.
Durante un tiempo intentaron complementar sus ingresos mediante la venta de cloro, pero esa alternativa también desapareció por falta del producto.
El testimonio muestra cómo una familia con al menos un adulto empleado puede seguir quedando atrapada entre bajos ingresos, enfermedad, escasez de alimentos y falta de vivienda adecuada.
La creadora @melissahabla_ entregó a la familia parte de las donaciones reunidas a través de su comunidad para que pudieran comprar alimentos y aseguró que regresaría para continuar ayudándolos.
“Ver la situación de esta familia me estrujó por completo el corazón”, escribió posteriormente.
EL CASO COINCIDE CON UN FUERTE DETERIORO SOCIAL EN CUBA
Aunque la situación concreta de Mayolín proviene de su propio testimonio y de las imágenes publicadas por @melissahabla_, existen indicadores recientes que muestran que las dificultades para comer y cubrir necesidades básicas afectan a una parte considerable de la población.
El IX Estudio sobre Derechos Sociales en Cuba, publicado el 13 de agosto por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), estimó que el 94% de la población vive en condiciones que la organización clasifica como pobreza extrema. El estudio se basó en 1.318 entrevistas realizadas entre junio y julio de 2026 en las 15 provincias y el municipio especial Isla de la Juventud.
El mismo informe señala que ocho de cada diez entrevistados dijeron haberse saltado alguna comida por falta de dinero o alimentos, frente a siete de cada diez en el estudio del año anterior. Además, el 63% declaró dificultades incluso para adquirir bienes esenciales.
Hay, sin embargo, una precisión metodológica importante. El OCDH calculó su indicador utilizando como referencia una línea de 1,90 dólares diarios que atribuye al Banco Mundial. Esa cifra ya no es la línea internacional vigente: el Banco Mundial actualizó en junio de 2025 su umbral global de pobreza extrema a 3 dólares diarios por persona, expresados en dólares internacionales de 2021.
Por tanto, el 94% debe presentarse correctamente como la estimación del OCDH bajo su metodología, y no como una tasa oficial del Gobierno cubano ni del Banco Mundial.
UNA CRISIS DE VIVIENDA QUE SE ARRASTRA DURANTE AÑOS
Las condiciones en las que vive esta familia también encuentran eco en el deterioro del fondo habitacional cubano.
Las cifras oficiales discutidas en el Parlamento en 2024 situaban el déficit habitacional por encima de 850.000 viviendas, además de registrar 8.915 cuarterías y ciudadelas y más de 87.000 viviendas con pisos de tierra.
En 2025, las propias autoridades actualizaron además en 961 el universo de barrios y focos residenciales bajo análisis; 513 fueron considerados informales y 379, precarios.
Los resultados del estudio del OCDH de 2026 dibujan otro ángulo de esa misma realidad: el 25% de los encuestados aseguró que su vivienda necesitaba reparación urgente, un 7% dijo encontrarse en peligro de derrumbe y solo el 18% afirmó vivir en una casa en buen estado.
MÁS ALLÁ DE UNA HISTORIA VIRAL
El caso de Mayolín no permite determinar por sí solo cuántas familias cubanas viven en circunstancias semejantes, pero sí ofrece una imagen concreta de cómo pueden converger varios problemas nacionales: bajos salarios, inseguridad alimentaria, enfermedad, escasez de medicamentos y déficit habitacional.
La ayuda privada puede ofrecer un alivio inmediato, como ocurrió durante la visita de @melissahabla_, pero no elimina las causas que llevaron a cinco personas a levantar con sus propias manos un refugio en el que apenas caben.
Para esta familia, el problema más urgente no está expresado en porcentajes ni estadísticas. Es mucho más elemental: tener un lugar digno donde dormir y comida suficiente para que sus tres hijos no pasen hambre.
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