FARMASI SE EXPANDE EN CUBA: CÓMO FUNCIONA EL NEGOCIO MULTINIVEL, CUÁNTO SE PUEDE GANAR Y QUÉ ALERTAS EXISTEN SOBRE POSIBLES ESTAFAS
Farmasi, una empresa internacional de cosmética, cuidado personal y suplementos, ha conseguido abrirse espacio entre vendedores cubanos que comercializan sus productos dentro de la Isla mediante redes sociales, contactos personales y sistemas de importación indirecta. El fenómeno llama la atención porque la compañía no opera con tiendas oficiales ni realiza envíos directos a Cuba, de modo que buena parte de la actividad depende de personas que compran en el exterior, utilizan casilleros y después pagan agencias para introducir la mercancía al país.
El crecimiento de Farmasi en Cuba también ha despertado preguntas sobre el modelo de negocio que utiliza. La compañía funciona mediante marketing multinivel o MLM, un sistema legal en muchos países en el que los participantes pueden ganar dinero por sus propias ventas y también por el volumen generado por las personas que incorporan a su red. Ese detalle es clave para entender por qué el negocio puede resultar atractivo para cubanos que buscan ingresos adicionales, pero también por qué conviene analizar con cuidado las promesas de ganancias que realizan algunos reclutadores.
CÓMO FUNCIONA FARMASI
Farmasi presenta su oportunidad comercial como un modelo en el que una persona se registra como “Beauty Influencer”, comparte productos, vende mediante una tienda digital y puede formar una red incorporando nuevos participantes. Su página global promociona actualmente el registro gratuito, sin cuota de inscripción ni inventario obligatorio, y asegura que existen hasta diez vías de ingresos, entre ellas margen minorista, comisiones, bonos y recompensas asociadas al crecimiento de la red.
La empresa también destaca beneficios como viajes internacionales, incentivos en efectivo y ayudas para vehículos conforme se alcanzan determinados rangos. En su publicidad global afirma que un participante puede generar ingresos tanto por venta directa como mediante el desarrollo de un equipo, por lo que el reclutamiento no es un elemento accesorio, sino una parte explícita del funcionamiento del sistema.
Eso no convierte automáticamente a Farmasi en una pirámide ilegal. La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos distingue entre un MLM legítimo y una estructura piramidal señalando que, en un negocio legítimo, una persona debe poder obtener ingresos principalmente mediante ventas reales de productos a consumidores y no depender esencialmente de incorporar constantemente nuevos participantes al sistema.
CÓMO ESTÁ FUNCIONANDO FARMASI EN CUBA
La situación cubana añade una capa que no existe en mercados donde Farmasi distribuye directamente sus mercancías. Una investigación reciente de elTOQUE documentó que las vendedoras cubanas realizan pedidos desde la página o aplicación de Farmasi usando direcciones de casilleros en el exterior y después contratan agencias de paquetería para transportar los productos hacia Cuba.
Una vendedora entrevistada por ese medio explicó que las comisiones y bonos pueden depositarse en una billetera digital vinculada al sistema y utilizarse mediante una tarjeta Visa virtual o física. Posteriormente, los productos son revendidos dentro de Cuba, donde los clientes pueden pagar en efectivo y donde el margen final depende no solo del precio oficial de Farmasi, sino también de los gastos de transporte, peso, paquetería, tipo de cambio y riesgo comercial.
El resultado es que el prometido margen comercial no equivale necesariamente a beneficio neto. Farmasi promociona márgenes minoristas que pueden alcanzar determinados porcentajes dependiendo del mercado y la estructura aplicable, pero en Cuba el vendedor debe descontar costos que no existirían para alguien que recibe directamente la mercancía desde la compañía.
PRODUCTOS QUE PUEDEN COSTAR VARIOS SALARIOS EN CUBA
La investigación de elTOQUE encontró catálogos cubanos con limpiadores faciales alrededor de 15 dólares, sérums de entre 15 y 35, cremas y protectores solares entre 12 y 20, máscaras de pestañas entre 10 y 12 y determinados suplementos por 25 dólares. Al convertir esos importes a pesos cubanos, algunos productos representaban el equivalente a varios salarios mínimos mensuales.
Ese dato plantea una dificultad importante para cualquier persona que contemple Farmasi como fuente estable de ingresos dentro de la Isla. Existe un mercado para cosméticos importados y productos vinculados al bienestar, pero está concentrado en consumidores con acceso a divisas o ingresos muy superiores al salario estatal promedio, lo que limita la cantidad de compradores potenciales y puede hacer más difícil vender grandes volúmenes de mercancía.
LA CONTRADICCIÓN SOBRE CUÁNTO CUESTA “ENTRAR”
Uno de los puntos que merece mayor atención es la diferencia entre las condiciones oficiales y determinadas ofertas de reclutamiento observadas en Cuba. Farmasi afirma actualmente que unirse es gratuito y que no exige inventario para registrarse, pero elTOQUE encontró anuncios y testimonios en los que potenciales participantes recibieron ofertas diferentes.
En un anuncio de 2025 se ofrecía incorporarse por 10 dólares y recibir un set, mientras una mujer de Mayabeque contó que le pidieron una inversión inicial de 100 dólares para adquirir un kit de productos. Esas cantidades no prueban una estafa, porque podrían corresponder a paquetes ofrecidos por patrocinadores particulares, pero sí plantean una pregunta importante: cuando alguien presenta ese pago como requisito obligatorio, el potencial participante debería preguntar exactamente quién recibe el dinero, qué incluye y por qué se exige si la inscripción oficial se promociona como gratuita.
EL SISTEMA DE PUNTOS Y EL RIESGO DE COMPRAR PARA MANTENERSE ACTIVO
Farmasi ha utilizado reglas de volumen personal vinculadas a la actividad de sus influencers. Un documento oficial de la compañía explica una regla de 125 puntos de volumen personal, equivalentes en aquel documento a 250 dólares de precio minorista, acumulables dentro de un período determinado para mantener la cuenta activa como Beauty Influencer.
El documento aclara que esos puntos pueden proceder de ventas o de pedidos realizados desde la propia cuenta. Esto no significa automáticamente que una persona esté obligada a comprar mercancía que no necesita, pero sí muestra por qué es importante distinguir entre ventas genuinas a clientes y compras realizadas principalmente para conservar rango, actividad o incentivos.
La FTC identifica precisamente como una señal de alerta en cualquier MLM que los distribuidores terminen comprando productos únicamente para mantenerse activos, conseguir bonos o conservar beneficios que dependen de determinado volumen. Ese fenómeno, conocido muchas veces como inventory loading o compras para calificar, puede transformar una oportunidad comercial aparentemente barata en un gasto recurrente difícil de recuperar.
FARMASI YA FUE OBJETO DE ALERTAS POR PROMESAS DE INGRESOS
En mayo de 2025, el Direct Selling Self-Regulatory Council, organismo de autorregulación administrado por BBB National Programs, recomendó a Farmasi modificar o retirar varias afirmaciones sobre ingresos difundidas por la compañía y miembros de su fuerza de ventas. El organismo consideró que algunas publicaciones podían transmitir la impresión de que un participante típico podía esperar ingresos elevados o alcanzar “libertad financiera”, cuando no se había presentado evidencia suficiente que respaldara esas expectativas.
Entre los ejemplos revisados aparecían testimonios sobre ingresos mensuales de decenas de miles de dólares, ganancias de cuatro cifras obtenidas rápidamente, bonos de cientos de miles de dólares y afirmaciones de que Farmasi podía reemplazar empleos tradicionales. La compañía retiró 12 de las 20 afirmaciones señaladas y contactó a integrantes de su red responsables de otras publicaciones, aunque ocho permanecían disponibles cuando concluyó la revisión.
El organismo no declaró que Farmasi fuera una estafa ni una pirámide ilegal. Su conclusión fue más específica: determinadas promesas de ingresos ofrecían una imagen poco realista de lo que un participante típico podía esperar y debían modificarse o eliminarse.
LA FTC ACTUÓ EN 2026 CONTRA UNA PROMOTORA DE FARMASI
El antecedente más serio apareció en abril de 2026, cuando la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos presentó una acción contra Stormy Wellington, una figura de alto nivel que había participado anteriormente en otro MLM y posteriormente se incorporó a Farmasi. La FTC acusó a Wellington de utilizar afirmaciones engañosas sobre ganancias para reclutar participantes.
Según la demanda, Wellington llegó a promocionar la posibilidad de obtener ingresos de seis cifras y afirmó que produciría decenas de nuevos millonarios. La FTC señaló, sin embargo, que la propia declaración de ingresos de Farmasi correspondiente a 2023 mostraba que menos del 1% de los participantes activos alcanzaba ingresos de seis cifras.
Es fundamental precisar que la acción federal fue contra Wellington por sus declaraciones, no una acusación de que Farmasi en su conjunto fuera una empresa fraudulenta. El caso demuestra, no obstante, uno de los riesgos recurrentes del marketing multinivel: la diferencia entre lo que realmente muestran las estadísticas y lo que algunos líderes pueden prometer a personas que buscan desesperadamente mejorar su situación económica.
QUEJAS ANTE BETTER BUSINESS BUREAU
El perfil de Farmasi US en Better Business Bureau registra actualmente 24 quejas durante los últimos tres años, siete de ellas cerradas en los últimos 12 meses. Las reclamaciones incluyen problemas con productos, servicio al cliente, facturación, entregas, ventas y publicidad, aunque BBB advierte expresamente que las denuncias publicadas corresponden a reclamaciones de consumidores y no deben interpretarse automáticamente como hechos comprobados.
Una reclamación particularmente relevante para comprender el MLM mencionó una presunta utilización de tarjetas personales para generar volumen y alcanzar rango dentro de una organización. Farmasi respondió que cualquier violación acreditada sería investigada y tratada de acuerdo con sus políticas, por lo que esa denuncia sigue siendo una alegación individual y no una conclusión de BBB sobre la conducta general de la compañía.
¿ES FARMASI UNA ESTAFA?
Con la información pública disponible, no existe base suficiente para afirmar que Farmasi sea una estafa o una pirámide ilegal. Es una empresa de marketing multinivel que comercializa productos reales y dispone de una estructura formal de ventas, comisiones y recompensas.
Eso tampoco significa que la oportunidad sea rentable para quien se incorpora. La FTC advierte de manera general que la mayoría de las personas que participan incluso en MLM legítimos gana poco o nada y que algunas terminan perdiendo dinero cuando se contabilizan gastos, inventario, transporte, promociones y tiempo dedicado al negocio. Un análisis reciente de la propia FTC sobre múltiples empresas MLM encontró que la mayoría de los participantes estudiados obtuvo 1.000 dólares o menos al año, y en al menos 17 compañías la mayoría no recibió ninguna compensación.
EL RIESGO PARTICULAR PARA LOS CUBANOS
En Cuba, esos riesgos aumentan porque el vendedor trabaja dentro de una economía de alta inflación, con costos de importación, transporte internacional y una clientela con capacidad de compra limitada. A eso se suma que buena parte del reclutamiento ocurre mediante recomendaciones personales y publicaciones en redes, donde resulta más difícil saber si la persona que promociona la oportunidad está reproduciendo fielmente las condiciones oficiales de Farmasi o añadiendo requisitos y promesas propias.
Por ello, antes de pagar por un kit o invertir dinero en productos, una persona debería exigir que le expliquen por escrito cuánto cuesta realmente participar, qué compras son obligatorias, qué condiciones permiten cobrar comisiones, qué ocurre si no alcanza los puntos necesarios y qué porcentaje de participantes obtiene beneficios después de gastos. También conviene desconfiar de cualquier presentación que prometa independencia financiera rápida, sustitución del salario, viajes o grandes ingresos sin mostrar simultáneamente cuánto gana el participante típico y qué costos debe asumir.
Farmasi no es simplemente una tienda de maquillaje. Para quienes entran como vendedores representa una oportunidad comercial basada en ventas y redes de distribuidores, y precisamente por esa razón conviene analizarla como negocio y no únicamente como catálogo de productos. La pregunta decisiva para cualquier cubano interesado no debería ser cuánto puede llegar a ganar la persona que ocupa el rango más alto, sino cuánto gana normalmente alguien que entra hoy después de pagar todos sus gastos.
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