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Cuba Bajo Lupa

EMPRESA ELÉCTRICA PIDE A LOS CUBANOS QUE CONECTEN LOS EQUIPOS «POCO A POCO» PARA EVITAR UNA NUEVA CAÍDA DEL SEN

La Empresa Eléctrica de Santiago de Cuba emitió este martes una advertencia que retrata, sin maquillaje, la fragilidad extrema del sistema energético en la provincia.

La entidad pidió a la población que, cuando regrese el servicio, conecte los equipos poco a poco y evite encender simultáneamente aparatos de alto consumo. ⚡🔌

“Una vez que el servicio eléctrico llegue a su vivienda, conecte los equipos de forma paulatina”, señaló el comunicado.

La recomendación no responde a una simple medida de ahorro. El problema es mucho más grave: los microsistemas que mantienen algunos circuitos funcionando están aislados, operan con capacidad limitada y pueden colapsar ante cualquier subida repentina de la demanda.

Cuando decenas de familias recuperan la electricidad después de largas horas a oscuras, lo primero que hacen es conectar refrigeradores, ventiladores, aires acondicionados, televisores y cargar los teléfonos.

Es lo normal.

Pero en la Cuba actual, hasta eso puede convertirse en un riesgo para la red. 🕯️📱

Un pico de consumo podría superar rápidamente la capacidad disponible y provocar otra desconexión en cadena, dejando nuevamente a los barrios sin servicio.

“Es crucial que nuestros clientes comprendan que estos son sistemas aislados y vulnerables”, reconoció la propia Empresa Eléctrica.

En otras palabras: la corriente volvió, pero nadie sabe cuánto puede durar.

La advertencia llega mientras el país intenta recuperarse del quinto apagón total del Sistema Eléctrico Nacional en lo que va de 2026.

Según la información oficial, el nuevo colapso ocurrió después de una oscilación en los parámetros del sistema y un cambio brusco de la frecuencia en la termoeléctrica de Felton.

Tras la caída nacional, las autoridades comenzaron a activar microsistemas en diferentes provincias para alimentar servicios esenciales y avanzar lentamente en la recuperación.

En Santiago de Cuba ya funcionan los circuitos 7, 15, 10 y 18 bajo una modalidad seccionalizada. La prioridad inicial se concentra en hospitales y otros centros considerados vitales. 🏥

Estos sistemas operan con motores de las plantas Santiago del Este y Pavón.

Además de alimentar algunos circuitos, cumplen una misión técnica clave: suministrar energía a la termoeléctrica Renté para intentar sincronizar su Unidad 3 y, posteriormente, reconectar la provincia al sistema nacional.

Pero mientras los técnicos tratan de reconstruir la red por partes, la responsabilidad vuelve a caer sobre los hogares.

Ahora no basta con soportar el apagón. También hay que calcular qué equipo encender primero para evitar que el sistema vuelva a desplomarse.

El pueblo tiene que administrar hasta el regreso de la electricidad, porque el régimen ya no puede garantizar ni siquiera que la corriente resista cuando llega.

Cuba no vive una contingencia momentánea. Vive conectada a una red agotada, vulnerable y sostenida con soluciones de emergencia.

Cuando encender el refrigerador puede provocar otro apagón, el problema dejó de ser doméstico hace mucho tiempo: es el resultado de un país llevado al límite.