DEMANDA DE CASI 1000 CUBANOS CON I-220A AVANZA EN MIAMI: EL 9 DE OCTUBRE SERÁ LA PRÓXIMA FECHA CLAVE
La demanda de 992 cubanos con I-220A continúa avanzando en una corte federal de Miami, pero todavía no existe una decisión que convierta ese documento en un parole ni que permita considerar abierta automáticamente la vía hacia la residencia permanente bajo la Ley de Ajuste Cubano.
El caso, conocido como Bello-Rubio v. Noem, dio un paso importante el 10 de septiembre cuando la jueza federal Jacqueline Becerra rechazó el intento del Gobierno de cerrar el litigio por falta de jurisdicción. Desde entonces, el expediente ha entrado en una nueva fase procesal que incluye una demanda enmendada, una posible consolidación con otros casos y un nuevo plazo para que el Gobierno responda.
LA DEMANDA DE LOS CUBANOS CON I-220A FUE MODIFICADA
El 18 de septiembre, los abogados de los demandantes presentaron una segunda versión enmendada de la demanda.
La jueza había pedido que el escrito abordara de manera expresa un punto jurídico central: bajo qué autoridad migratoria fueron detenidos originalmente estos cubanos antes de ser liberados con el formulario I-220A. El argumento de los demandantes parte de la idea de que quienes fueron procesados bajo determinadas disposiciones de la ley migratoria debieron haber sido liberados mediante parole y no simplemente con una orden de libertad bajo palabra.
El Gobierno mantiene la posición contraria: una I-220A no equivale por sí sola a un parole y este último requiere una concesión individual bajo la autoridad migratoria correspondiente.
La diferencia no es menor. Para muchos cubanos, haber sido formalmente “paroled” puede ser relevante al momento de intentar ajustar estatus bajo la Ley de Ajuste Cubano, siempre que también cumplan los demás requisitos legales.
BECERRA ESTUDIA UNIR VARIOS CASOS DE I-220A
Otro movimiento importante se produjo cuando Becerra pidió a las partes pronunciarse sobre la posible consolidación de Bello-Rubio con otros tres litigios: Morejon, Echazabal-Verdecia y Cabrera Mollinedo.
La orden judicial no significa que esos casos ya hayan sido unidos. Por ahora, la jueza únicamente solicitó argumentos para decidir si resulta procedente tratarlos conjuntamente por compartir cuestiones jurídicas similares.
La consolidación podría simplificar el análisis de asuntos repetidos y evitar resoluciones incompatibles, pero no equivale a una victoria para los demandantes ni amplía automáticamente el número de personas protegidas.
EL 9 DE OCTUBRE ES LA PRÓXIMA FECHA IMPORTANTE
Después de la audiencia del 10 de septiembre, la corte también pidió al Gobierno que respondiera sobre dos cuestiones pendientes: la solicitud de los demandantes para convertir el litigio en una acción colectiva y la petición de ciertas protecciones mientras el caso sigue su curso.
El Gobierno solicitó una extensión de tiempo y la jueza la concedió. La nueva fecha límite quedó fijada para el 9 de octubre de 2026.
Ese día será especialmente relevante porque permitirá conocer la postura formal del Gobierno sobre el alcance potencial del caso.
La certificación de clase es un punto decisivo. Una cosa es una clase propuesta y otra una clase certificada por la corte. Mientras Becerra no emita una orden aprobando esa certificación, no puede afirmarse que todos los cubanos con I-220A formen parte automáticamente del litigio.
QUÉ SIGNIFICA REALMENTE PARA QUIEN TIENE I-220A
A día de hoy, el caso no ha cambiado automáticamente el estatus migratorio de los titulares de I-220A.
La jueza no ha declarado que el formulario sea equivalente a parole, no ha concedido residencia permanente a los 992 demandantes y tampoco ha ordenado que todos los cubanos en situaciones similares queden incluidos en el proceso.
Lo ocurrido el 10 de septiembre fue importante porque permitió que el litigio sobreviviera a una barrera procesal relevante. Ahora la discusión se desplaza hacia el fondo jurídico del caso, el posible alcance colectivo y las medidas que la corte podría o no conceder.
Por eso, el mensaje más importante para la comunidad cubana es doble: el caso sigue vivo y ha superado una etapa relevante, pero todavía no existe el fallo que muchos esperan.
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