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Cuba Bajo Lupa

CRISIS EN EL ZOOLÓGICO NACIONAL DE CUBA: RACIONAN COMIDA DE LOS ANIMALES Y FRENAN LA REPRODUCCIÓN PARA EVITAR QUE MUERAN DE HAMBRE

La crisis del Zoológico Nacional de Cuba ha llegado a un punto en que sus trabajadores deben racionar alimentos, buscar agua por vías alternativas y depender cada vez más de donaciones privadas para mantener a cerca de 1.000 animales. Una investigación publicada por AFP este 22 de septiembre documentó cómo la escasez de carne, medicamentos, combustible, electricidad y personal especializado está condicionando incluso los programas de reproducción de especies vulnerables o amenazadas.

El panorama resulta especialmente significativo porque el parque no es únicamente una instalación recreativa. Sus 345 hectáreas albergan poblaciones con importancia genética internacional, entre ellas el único grupo reproductor de rinocerontes negros fuera de África, una importante población de rinocerontes blancos y la mayor manada de cebras de Grant del continente americano, según AFP.

LA CRISIS DEL ZOOLÓGICO NACIONAL DE CUBA YA AFECTA LA REPRODUCCIÓN

Una de las decisiones más delicadas ha sido reducir los programas reproductivos. Yoel Machado, responsable de bienestar animal, explicó que cada nueva cría supone mayores necesidades de alimentos, medicamentos y personal, recursos que actualmente resultan difíciles de garantizar.

Preferimos tener el número que tenemos en estos momentos y que estén lo mejor posible”, declaró Machado a AFP. La institución continúa registrando nacimientos, sin embargo: en los últimos meses llegaron crías de tigres, hienas y chacales, además de Esperanza, una dromedaria negra que AFP identifica como el primer nacimiento de ese tipo en Cuba en tres décadas.

RACIONAR CARNE PARA QUE NO SE TERMINE

La alimentación constituye uno de los problemas más inmediatos. En el área de grandes felinos, el veterinario Ángel Cordero explicó que un animal adulto requiere unos siete kilogramos diarios de carne, pero las dificultades de abastecimiento obligan a administrar cuidadosamente las cantidades disponibles.

No hacemos nada con darles bastante comida y que nos dure tres días”, explicó Cordero. Según AFP, los carnívoros del parque necesitan en conjunto alrededor de media tonelada de carne diaria, mientras los herbívoros requieren aproximadamente dos toneladas y media de productos frescos.

Durante su recorrido, AFP informó que no observó animales aparentemente desnutridos o enfermos. Cordero reconoció, no obstante, que dos cachorros de tigre de Bengala, uno de ellos blanco, “podrían estar en mejores condiciones”, una valoración que muestra la presión existente sin equivaler a una denuncia de desnutrición generalizada.

23 DÍAS SIN ELECTRICIDAD Y PROBLEMAS TAMBIÉN CON EL AGUA

El parque llegó recientemente a permanecer 23 días sin electricidad, situación que también afectó el bombeo y disponibilidad de agua. El director Juan Carlos Corella explicó que fue necesario utilizar camiones cisterna y localizar prácticamente a diario suministros para los animales, mientras reconoció que mantener funcionando la instalación se ha vuelto “muy difícil”.

Ese dato adquiere mayor relevancia después de que el propio zoológico anunciara a comienzos de septiembre su cierre “por tiempo indefinido” debido precisamente a problemas de electricidad y agua. Días después informó que el suministro eléctrico había sido restablecido y anunció la reapertura para el 16 de septiembre, asegurando que sus animales estaban “en perfectas condiciones físicas”. El comunicado de reapertura no detalló, sin embargo, cómo había quedado resuelto el abastecimiento de agua.

DONACIONES PRIVADAS Y VETERINARIOS QUE SE MARCHAN

Las donaciones se han convertido en parte de la respuesta. AFP documentó el caso de Ana Fernández, una cubanoamericana nacida en Tennessee y residente en Cuba desde hace nueve años, que entrega carne cada lunes. “Los animales no tienen por qué sufrir”, explicó, aunque reconoció que algunas jornadas los recursos disponibles no alcanzan para todos.

A la falta de suministros se añade la pérdida de especialistas. Más de un tercio de los técnicos veterinarios ha dejado el Zoológico Nacional para buscar empleos mejor remunerados, principalmente en el sector privado; algunos han pasado a cafeterías y otros a clínicas veterinarias particulares. Los trabajadores que permanecen llegan incluso en bicicleta, patinete o motocicleta eléctrica debido a las dificultades de transporte y combustible.

La situación expone hasta qué punto la crisis económica y energética cubana afecta instalaciones que dependen permanentemente de electricidad, agua, combustible, medicamentos y cadenas de refrigeración. En el caso del Zoológico Nacional, el desafío no consiste solamente en mantener el parque abierto al público, sino en sostener diariamente una población animal cuyo cuidado no puede suspenderse cuando falla un servicio básico.

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