¿CON QUÉ CUENTA LA CUCARACHA PARA PAGAR?UNIÓN ELÉCTRICA DE CUBA ENFRENTA DEMANDA POR 802 MILLONES DE DÓLARES EN EE.UU.
Una nueva batalla legal relacionada con las confiscaciones posteriores a la Revolución cubana llegó a los tribunales de Estados Unidos. La histórica Compañía Cubana de Electricidad (CEC) presentó una demanda contra la Unión Eléctrica de Cuba (UNE) y Energas S.A., reclamando una compensación que podría alcanzar aproximadamente 802,7 millones de dólares con daños triples e intereses acumulados.
La acción judicial fue presentada el 29 de julio ante el Tribunal Federal del Distrito de Columbia por la firma Atlas Holdings, actual propietaria de la reclamación certificada de la antigua compañía eléctrica, bajo el amparo del Título III de la Ley Helms-Burton.
El caso vuelve a colocar en el centro del debate uno de los temas más sensibles de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos: las reclamaciones de empresas y ciudadanos estadounidenses que perdieron propiedades después de las nacionalizaciones impulsadas por el Gobierno de Fidel Castro.
Una reclamación que supera los 800 millones de dólares
Según la información del proceso, la demanda parte de una reclamación certificada por la Comisión de Liquidación de Reclamaciones Extranjeras de Estados Unidos (FCSC) por un valor de 267,568,413.62 dólares.
A esa cifra se le agregan intereses del 6% anual desde el 6 de agosto de 1960, fecha señalada en la demanda como el momento en que la Compañía Cubana de Electricidad fue confiscada por el Gobierno cubano.
El Título III de la Ley Helms-Burton permite reclamar daños triples en determinados casos relacionados con propiedades confiscadas. Con la aplicación de ese mecanismo, además de honorarios y costos legales, la cifra reclamada asciende aproximadamente a 802,7 millones de dólares.
¿Qué era la Compañía Cubana de Electricidad?
La CEC fue fundada en 1927 como subsidiaria de la empresa estadounidense American & Foreign Power y llegó a controlar una parte significativa del sistema eléctrico cubano antes de la confiscación.
Según la demanda, la compañía controlaba más del 90% de la generación eléctrica de Cuba y también operaba el sistema de gas manufacturado de La Habana.
El documento judicial sostiene que el Gobierno revolucionario confiscó sus activos sin compensación, provocando la pérdida de sus inversiones y el cierre de sus operaciones en la Isla.
La reclamación afirma:
“En 1960, el régimen revolucionario de Fidel Castro confiscó ilegalmente dicha propiedad y otros numerosos activos (…) sin causa justa ni indemnización”.
La UNE y Energas, señaladas como beneficiarias
La demanda identifica a la Unión Eléctrica de Cuba como una de las principales beneficiarias de los activos que pertenecieron a la antigua empresa estadounidense.
El documento menciona instalaciones eléctricas actuales que, según la reclamación, fueron construidas o funcionan sobre activos relacionados con la antigua infraestructura de la CEC, incluyendo la Central Termoeléctrica Antonio Maceo (Renté) en Santiago de Cuba, la Central Termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes en Cienfuegos y otras instalaciones energéticas.
En el caso de Energas S.A., la demanda sostiene que la empresa obtiene beneficios mediante operaciones relacionadas con sectores de generación eléctrica y procesamiento de gas natural vinculados a propiedades confiscadas.
Energas es una empresa conjunta entre la UNE, la estatal petrolera cubana CUPET y la compañía canadiense Sherritt International Corporation.
Aunque Sherritt no aparece como demandada directa en este proceso, la reclamación podría tener efectos indirectos sobre sus intereses empresariales relacionados con Cuba.
El Título III de la Helms-Burton vuelve al centro del conflicto
La demanda ocurre dentro de una estrategia legal impulsada después de que Estados Unidos activara nuevamente el Título III de la Ley Helms-Burton en 2019.
Esa disposición permite a ciertos reclamantes presentar demandas en tribunales estadounidenses contra entidades que supuestamente se benefician de propiedades confiscadas por el Gobierno cubano.
Según la información proporcionada, desde la reactivación del mecanismo se han presentado al menos 47 demandas ante tribunales estadounidenses.
El caso más conocido hasta ahora fue el presentado por Exxon Mobil, que obtuvo una decisión favorable ante la Corte Suprema de Estados Unidos relacionada con la aplicación de la ley frente a entidades cubanas.
Una posible nueva ola de reclamaciones
La demanda contra la UNE y Energas podría formar parte de una tendencia más amplia. La FCSC ha certificado miles de reclamaciones de ciudadanos y empresas estadounidenses contra Cuba por un valor aproximado de 7.000 millones de dólares.
Para especialistas citados en la información base, como John Kavulich, presidente del Consejo Económico Comercial Cuba-EE.UU., el escenario podría favorecer negociaciones extrajudiciales debido a las dificultades que tendría el Gobierno cubano para enfrentar múltiples litigios.
Sin embargo, el resultado de esta demanda dependerá del proceso judicial y de los argumentos que presenten las partes involucradas.
El caso abre nuevamente una discusión sobre las consecuencias legales y económicas que continúan generando, más de seis décadas después, las confiscaciones realizadas tras el triunfo revolucionario de 1959.
SIGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES






