BRAUDILIO VINENT DENUNCIA EL ABANDONO DE LAS GLORIAS DEPORTIVAS EN CUBA: «ME SACRIFIQUÉ POR LA REVOLUCIÓN Y AHORA NADIE SE ACUERDA DE MÍ»
El histórico lanzador cubano Braudilio Vinent denunció públicamente las dificultades económicas que enfrenta a sus 79 años y la falta de atención que, según asegura, recibe de las instituciones deportivas. Conocido como «El Meteoro de La Maya», el expelotero afirmó que debe salir a buscar alimentos básicos pese a haber dedicado décadas de su vida al béisbol y a representar internacionalmente a Cuba.
La denuncia de Braudilio Vinent sobre el abandono de las glorias deportivas fue difundida por el perfil La Tijera en Facebook y recogida el 15 de octubre de 2026 por CubitaNOW. Su testimonio reabre una controversia sobre la protección económica de los atletas retirados y contrasta con declaraciones oficiales que sostienen que estas figuras cuentan con mecanismos institucionales de asistencia.
BRAUDILIO VINENT DENUNCIA QUE DEBE SALIR A BUSCAR COMIDA
El exlanzador santiaguero expresó su decepción con la atención recibida después de una carrera marcada por importantes resultados competitivos.
En su declaración, recordó el compromiso que mantuvo durante años con el deporte cubano y cuestionó que, llegado a la vejez, no perciba el respaldo que considera necesario.
«Yo me sacrifiqué por la Revolución, ahora nadie se acuerda de mí».
Vinent también describió las dificultades que enfrenta para conseguir alimentos, mencionando específicamente el arroz como ejemplo de sus necesidades cotidianas.
Sus palabras muestran la distancia entre los reconocimientos deportivos que recibió durante su carrera y las condiciones materiales que asegura vivir actualmente.
No se ha podido establecer de manera independiente cuánto dinero recibe por concepto de jubilación, si dispone de alguna prestación especial o qué solicitudes de ayuda ha presentado ante las autoridades.
UNA LEYENDA DEL BÉISBOL CUBANO CON 221 VICTORIAS
Nacido el 10 de julio de 1947 en Songo-La Maya, Santiago de Cuba, Braudilio Vinent protagonizó una de las trayectorias más sobresalientes del pitcheo cubano.
Durante 20 temporadas en las Series Nacionales alcanzó cifras extraordinarias que lo consolidaron como referente de varias generaciones de lanzadores.
Su promedio de carreras limpias fue de 2,42 y se convirtió en el primer lanzador de la pelota cubana moderna que alcanzó las 200 victorias.
Vinent también representó a Cuba en Campeonatos Mundiales, Juegos Panamericanos y Copas Intercontinentales, contribuyendo a importantes triunfos internacionales.
En 2014 fue incorporado al Salón de la Fama del Béisbol Cubano, reconocimiento reservado a las figuras de mayor relevancia histórica del deporte nacional.
Su trayectoria no constituye simplemente un recuerdo del pasado: sus estadísticas continúan siendo una referencia para evaluar la grandeza de los lanzadores cubanos.
LAS MEDALLAS NO RESUELVEN LAS NECESIDADES DE LA VEJEZ
Uno de los momentos más significativos de la denuncia llegó cuando el antiguo pelotero se refirió a los diplomas, fotografías y medallas que conserva en su vivienda.
Vinent planteó que podría retirar esos reconocimientos de las paredes, aunque descartó venderlos para afrontar sus dificultades económicas.
Para el expelotero, esas distinciones representan una parte esencial de su historia y de los principios que ha defendido durante toda su vida.
Su posición pone de relieve un problema que merece atención pública: el reconocimiento simbólico de una carrera deportiva no garantiza necesariamente una jubilación económicamente digna.
Los homenajes, las condecoraciones y los actos oficiales pueden conservar la memoria de un campeón, pero no sustituyen los ingresos necesarios para alimentación, vivienda o atención médica.
OTRAS GLORIAS DEPORTIVAS CUBANAS HAN EXPUESTO SITUACIONES SIMILARES
La situación denunciada por Braudilio Vinent no aparece aislada dentro del debate sobre los deportistas retirados.
Una investigación publicada por elTOQUE en mayo de 2026 recogió testimonios sobre las dificultades de antiguos atletas cubanos, entre ellos el exlanzador Félix Pino y el exboxeador Gaspar Casamayor Álvarez.
Los casos documentados incluyen reclamos sobre condiciones de vivienda, recursos económicos y atención institucional.
Más recientemente, otras publicaciones han abordado las situaciones de figuras como Bernardo Comas y Félix Savón, aunque las circunstancias particulares de cada deportista requieren comprobaciones independientes.
En el caso de Comas, autoridades deportivas de Camagüey rechazaron públicamente las acusaciones de desatención y aseguraron que mantienen mecanismos de acompañamiento.
Estas respuestas demuestran que existe una controversia entre las denuncias ciudadanas y la versión institucional sobre el alcance y la efectividad de la asistencia.
EL INDER ASEGURA QUE EXISTEN MECANISMOS DE APOYO
En febrero de 2025, Wilmer Lewis Calvo, comisionado nacional de Atención a los Atletas del INDER, sostuvo durante el programa Mesa Redonda que las glorias deportivas cubanas no estaban olvidadas.
El funcionario aseguró que existían estructuras destinadas a brindarles acompañamiento y reconoció que podían presentarse situaciones individuales difíciles que requerían atención.
Aquellas declaraciones plantean una pregunta relevante frente al testimonio actual de Vinent: ¿qué asistencia específica se ha ofrecido al histórico lanzador y por qué considera que resulta insuficiente?
Una respuesta institucional verificable permitiría conocer los ingresos, prestaciones y mecanismos de apoyo disponibles, sin depender exclusivamente de afirmaciones públicas contrapuestas.
EL CONTRASTE ENTRE LOS TRIUNFOS DEPORTIVOS Y LA REALIDAD ACTUAL
Durante décadas, las victorias internacionales de deportistas como Braudilio Vinent fueron utilizadas por el Gobierno cubano como símbolos de los logros del sistema deportivo.
Sin embargo, reconocer el valor de aquellos resultados también exige examinar las condiciones en que viven sus protagonistas después del retiro.
La denuncia del antiguo lanzador cuestiona la eficacia de un modelo que ha concedido enorme importancia política a las medallas, pero cuya capacidad para proteger económicamente a algunas de sus figuras históricas está siendo objeto de críticas.
El problema no se resuelve únicamente mediante ceremonias de homenaje. Requiere información transparente sobre pensiones, ayudas económicas, atención sanitaria y condiciones de vida de quienes dedicaron buena parte de su juventud al deporte.
A sus 79 años, Braudilio Vinent conserva un lugar indiscutible en la historia del béisbol cubano. Su reclamo obliga a plantear una cuestión que trasciende el terreno deportivo: ¿de qué sirve celebrar eternamente a los campeones si, cuando envejecen, algunos aseguran que deben luchar incluso para conseguir alimentos?
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