ANNA BENSI DENUNCIA QUE SU JUICIO FUE APLAZADO Y QUE EL POLICÍA QUE LA ACUSA LE EXIGE UNA DISCULPA PÚBLICA EN REDES SOCIALES
El proceso judicial contra la activista cubana Anna Sofía Benítez Silvente, conocida en redes como Anna Bensi, sumó esta semana un nuevo giro. La joven aseguró en un video publicado en Facebook que el juicio que debía celebrarse el 17 de septiembre fue suspendido sin que, hasta ahora, exista una nueva fecha fijada por el tribunal.
La denuncia no se limita al aplazamiento. Según explicó, el suboficial Yoel Leodán Rabaza Ramos, implicado en el caso, estaría exigiendo que tanto ella como su madre graben y publiquen en redes sociales un video de disculpa pública. Bensi también afirmó que el abogado del agente está solicitando para ambas una sanción de dos años de limitación de libertad.
QUÉ DIJO ANNA BENSI SOBRE EL JUICIO
En su video, Bensi relató que pocos días antes de la vista oral les informaron a ella y a su madre, Caridad Silvente, que el proceso quedaba aplazado. De acuerdo con su versión, la explicación recibida fue que existían “problemas personales de la jueza”, pero hasta el momento no se ha informado una nueva fecha para el juicio.
Ese detalle es importante porque mantiene abierto un proceso que ya había atravesado varias etapas. La incertidumbre judicial prolonga la presión sobre ambas mujeres, que según los reportes disponibles permanecen bajo reclusión domiciliaria desde el 25 de marzo y tienen prohibición de salir del país.
EL ORIGEN DEL CASO
El expediente se remonta a marzo, cuando el suboficial Rabaza Ramos acudió a la vivienda de Anna Bensi y su madre para entregar una citación de la Seguridad del Estado. Madre e hija decidieron grabar y difundir ese momento en redes sociales, algo que más tarde dio pie a la acusación en su contra.
Las autoridades las imputaron por el artículo 393 del Código Penal, vinculado a “actos contra la intimidad personal y familiar”. Según los reportes conocidos, el caso fue archivado inicialmente en abril después de que la defensa argumentara que ese delito solo podía perseguirse mediante querella directa de la persona presuntamente ofendida. Sin embargo, en julio el propio agente presentó esa querella y el proceso volvió a activarse. Más tarde, el tribunal confirmó que ambas serían llevadas a juicio.
MÁS ALLÁ DEL EXPEDIENTE JUDICIAL
El video también sirvió a Bensi para fijar una postura política y personal sobre lo ocurrido durante su primer año de activismo digital. La joven aseguró que, aun conociendo de antemano las consecuencias que enfrentaría, volvería a actuar del mismo modo. También rechazó presentarse como líder política y defendió su derecho a expresarse libremente.
Ese componente explica por qué el caso ha superado el ámbito estrictamente judicial y se ha convertido en un episodio seguido por activistas, medios independientes y observadores de derechos humanos. Más allá del resultado final del proceso, lo que está en juego es también el margen de expresión pública de una joven que afirma no querer callar pese a la presión que enfrenta.
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