ACTOR ROBERTO PERDOMO SE SINCERA SOBRE LAS PENURIAS QUE VIVE EN CUBA: “MATERIALMENTE NO TENGO NADA”
El actor cubano Roberto Perdomo reveló que recibe una jubilación de apenas 6.000 pesos mensuales en Cuba, después de décadas dedicadas al teatro, el cine y la televisión. El artista aseguró además que continúa trabajando como recontratado y que su situación económica dista mucho de la estabilidad que esperaba alcanzar al final de su carrera.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista con la actriz Maikel Amelia en el espacio Sin Filtros, de La Familia Cubana. La existencia de esa entrevista y las afirmaciones de Perdomo sobre su pensión han sido recogidas también por otros medios cubanos.
La jubilación de Roberto Perdomo: 6.000 pesos después de décadas de trabajo
Perdomo explicó que se jubiló hace aproximadamente cuatro o cinco meses, aunque permanece laboralmente activo bajo la modalidad de recontratado.
Al hablar de sus ingresos fue directo: “¿Sabes cuánto cobro? 6 mil pesos”.
Para poner en perspectiva lo que representa esa cantidad en su vida cotidiana, relató que recientemente pagó 1.000 pesos por diez huevos. El ejemplo empleado por el propio actor muestra el peso que puede tener una compra básica sobre un ingreso mensual de ese nivel.
La situación resulta especialmente significativa porque Perdomo no es un trabajador desconocido dentro del panorama cultural cubano. Su trayectoria se remonta a varias décadas y abarca televisión, cine y teatro. Fuentes biográficas señalan que nació en Santiago de Cuba y se graduó en actuación en el Instituto Superior de Arte en 1982.
“Me ofende y me duele”
Más allá de las dificultades materiales, Perdomo describió su jubilación como una experiencia dolorosa desde el punto de vista profesional.
“Me ofende y me duele”, expresó al comparar su situación con la estabilidad económica que, a su juicio, debería acompañar a quienes alcanzan determinada trayectoria profesional.
Su crítica no se limitó a la pensión. También aseguró que los artistas cubanos reciben una remuneración insuficiente.
“Nos pagan muy mal en este medio”, afirmó.
El actor reconoció que el cariño del público y de sus colegas ha sido una de las mayores recompensas de su carrera, pero hizo una distinción contundente entre reconocimiento artístico y seguridad económica: “Porque no tengo dinero. Materialmente no tengo nada”.
“No me he ido de Cuba porque no tengo dinero”
Otro de los momentos más relevantes de la conversación llegó cuando Maikel Amelia le preguntó por qué permanecía en Cuba.
Perdomo explicó que marcharse no depende únicamente del deseo de hacerlo, sino de disponer de condiciones materiales para comenzar nuevamente en otro país.
“No me he ido de Cuba porque no tengo dinero”, aseguró.
También dejó claro que no quiere depender económicamente de familiares o conocidos si alguna vez decide establecerse fuera de la Isla.
Sus palabras reflejan una realidad que trasciende su caso personal: emigrar también requiere recursos. Para quienes poseen bajos ingresos, incluso la posibilidad de marcharse puede convertirse en un problema económico.
Las pensiones cubanas y los cambios recientes
El testimonio de Perdomo aparece además en medio de modificaciones recientes en el sistema de pensiones cubano.
El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social informó que entró en vigor un incremento para determinados jubilados del Régimen General de Seguridad Social. Según el organismo, la medida añade 1.528 pesos a determinadas pensiones y alcanza a quienes se encuentran dentro de los rangos establecidos por la normativa.
La Gaceta Oficial recoge tanto la Resolución 14 de 2025, relacionada con el incremento de pensiones, como el Decreto 39 de 2021, que regula aspectos de la reincorporación laboral de pensionados.
No puede concluirse únicamente a partir de la entrevista cómo cada una de esas disposiciones incidió específicamente en el cálculo de la pensión de Perdomo.
Reconocimiento público, pero sin seguridad material
Perdomo también recordó etapas difíciles de su vida personal y profesional, incluida una salida hacia España en 1995 y su regreso a Cuba en 2002.
A lo largo de su carrera logró mantenerse activo y reconoció haber tenido numerosas oportunidades de trabajo. Sin embargo, su balance actual expone una contradicción difícil de ignorar: décadas de presencia en la cultura cubana no se tradujeron, según su propio testimonio, en seguridad económica al llegar a la jubilación.
El caso de Roberto Perdomo no permite por sí solo describir la situación de todos los artistas jubilados del país, pero sí ofrece un testimonio directo sobre las dificultades que enfrenta una figura conocida de la televisión y el teatro cubanos.
Y su frase resume mejor que cualquier estadística la dimensión personal del problema: “Materialmente no tengo nada”.
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