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Cuba Bajo Lupa

LA GUITERAS ESTARÁ UNOS CUATRO DÍAS FUERA DEL SISTEMA ELÉCTRICO Y AGRAVA LOS APAGONES EN CUBA

La termoeléctrica Antonio Guiteras, ubicada en Matanzas, podría permanecer aproximadamente cuatro días fuera del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) debido a una nueva avería que obligó a detener sus operaciones el martes 27 de octubre de 2026. La paralización de una de las principales unidades generadoras de Cuba amenaza con agravar los apagones en un país que ya enfrenta un déficit eléctrico de grandes proporciones.

El plazo fue comunicado por el ingeniero Elmer García Romero, subdirector técnico de la instalación, en declaraciones difundidas por el periodista José Miguel Solís. Sin embargo, los cuatro días constituyen una estimación inicial y no una fecha garantizada de reincorporación, porque todavía debe determinarse el alcance de los daños.

Una avería en la Guiteras obliga a inspeccionar la caldera

La Unión Eléctrica (UNE) informó que la unidad salió del sistema a las 11:44 de la mañana del martes debido a un nivel insuficiente de vacío en el condensador, una condición que puede comprometer el funcionamiento seguro de la turbina.

El problema técnico no es menor. El condensador permite transformar nuevamente en agua el vapor que abandona la turbina y contribuye a mantener las condiciones de presión necesarias para su funcionamiento eficiente. Cuando se pierde el vacío adecuado, aumenta la contrapresión y pueden activarse los mecanismos de protección del equipo.

Tras la desconexión comenzó el proceso de enfriamiento, indispensable para que los especialistas puedan acceder a determinadas áreas de la instalación y evaluar las posibles afectaciones.

García Romero señaló que existe una sospecha de mal funcionamiento en el recalentador de alta temperatura, uno de los componentes más deteriorados de la caldera. No obstante, esa hipótesis deberá comprobarse mediante una inspección técnica.

En los trabajos previstos participarán brigadas especializadas en mantenimiento de centrales eléctricas. La duración de la intervención dependerá tanto de los daños encontrados como de las reparaciones necesarias y las pruebas posteriores.

La Guiteras acumula cinco averías durante octubre

La nueva parada no constituye un hecho aislado. Durante octubre de 2026, la central matancera ha sufrido una sucesión de interrupciones que reflejan su creciente inestabilidad operativa.

El 9 de octubre fue retirada de servicio por una fuga en la línea de atemperamiento de vapor. El día 14 presentó otro salidero, esta vez en el economizador de la caldera, mientras que el 20 volvió a fallar pocas horas después de sincronizarse con el sistema nacional.

Posteriormente, el 24 de octubre se reportó una desconexión relacionada con vibraciones en la turbina. Apenas tres días después ocurrió la avería del condensador que mantiene actualmente detenida la instalación.

Esta secuencia evidencia un problema que va más allá de una pieza defectuosa: la dificultad de sostener una generación estable en una unidad sometida a numerosas intervenciones correctivas.

La Guiteras comenzó a funcionar en 1988 y tiene una capacidad nominal de 316 megavatios (MW). Sin embargo, esa potencia representa su capacidad de diseño y no necesariamente la electricidad que estaba entregando cuando ocurrió la desconexión.

La instalación opera con una sola unidad generadora, de manera que cualquier avería que obligue a detenerla elimina completamente su aporte al sistema.

La ausencia de un mantenimiento capital desde 2010, señalada en reportes anteriores sobre la instalación, añade preocupación por el estado general de sus equipos y por la posibilidad de nuevas interrupciones después de cada reparación.

Apagones en Cuba: un déficit cercano a los 2.000 MW

La salida de la termoeléctrica Antonio Guiteras coincide con una situación particularmente grave para la generación eléctrica nacional.

Según el parte de la UNE correspondiente al martes 27 de octubre, a las seis de la mañana el sistema disponía de apenas 850 MW para atender una demanda de 2.250 MW.

Para el horario de máxima demanda, la empresa estatal pronosticó una disponibilidad de 940 MW frente a un consumo estimado de 2.900 MW, lo que representaba un déficit de 1.960 MW.

La afectación prevista ascendía a 1.990 MW, una cantidad equivalente a aproximadamente el 69 % de la demanda máxima pronosticada para esa franja horaria.

Estas cifras son proyecciones oficiales y no deben confundirse con mediciones definitivas de la electricidad efectivamente interrumpida durante toda la jornada.

Además de la Guiteras, el sistema registraba averías en unidades de las centrales termoeléctricas de Mariel, Santa Cruz, Felton y Renté. A esas indisponibilidades se sumaban 482 MW de limitaciones en la generación térmica.

La coincidencia de tantas unidades fuera de servicio reduce considerablemente la capacidad de respuesta de la UNE ante cualquier avería adicional.

Cuatro días sin la Guiteras: ¿qué consecuencias pueden sufrir los cubanos?

La paralización prolongada de una unidad de esta importancia puede traducirse en mayores dificultades para distribuir la electricidad disponible entre las provincias.

La afectación no se limita a la iluminación de las viviendas. Los apagones comprometen la refrigeración de alimentos, el bombeo de agua, las comunicaciones, las actividades productivas y el funcionamiento cotidiano de pequeños negocios.

En Villa Clara, según la información proporcionada por el Despacho Provincial de Carga, las restricciones llegaron a provocar la interrupción de circuitos eléctricos mientras se priorizaba el servicio a instalaciones esenciales, entre ellas centros hospitalarios.

Para muchas familias, la diferencia entre una reparación de varias horas y otra de cuatro días resulta decisiva. La conservación de los alimentos, el descanso nocturno y la posibilidad de realizar tareas domésticas quedan condicionados por una disponibilidad eléctrica cada vez más limitada.

El contexto también plantea una cuestión de fondo: las reparaciones puntuales pueden devolver temporalmente una unidad al sistema, pero no sustituyen necesariamente una intervención integral capaz de corregir problemas acumulados durante años.

La próxima reparación no garantiza estabilidad eléctrica

Aunque los especialistas consigan resolver la avería dentro del plazo estimado, la reincorporación de la Guiteras no eliminaría por sí sola el déficit nacional.

El SEN depende simultáneamente del funcionamiento de otras centrales, la disponibilidad de combustible, las condiciones de las redes y el comportamiento de la demanda.

La reiteración de averías durante octubre también exige distinguir entre una reparación exitosa y una recuperación sostenida de la capacidad generadora. Una unidad puede sincronizarse nuevamente y, aun así, presentar fallas posteriores si otros componentes continúan deteriorados.

Por ahora, el dato más importante es que la principal unidad termoeléctrica de Matanzas permanece detenida y su reparación todavía está sujeta a una evaluación técnica.

La crisis vuelve a poner sobre la mesa una responsabilidad esencial de las autoridades cubanas: ofrecer información transparente sobre el estado de las instalaciones, los plazos reales de reparación y las soluciones necesarias para garantizar un servicio eléctrico estable.

Mientras esas respuestas no se traduzcan en una mejora verificable, serán los hogares cubanos quienes continúen enfrentando las consecuencias más directas de la fragilidad del sistema eléctrico.

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