A GRANEL PATROCINA A INDUSTRIALES: LA EMPRESA PRIVADA QUE VENDE COMBUSTIBLE EN CUBA Y NADIE CONOCE SOBRE SUS DUEÑOS
La empresa privada de combustible A granel dio un salto inesperado en visibilidad al colocar su logotipo en el uniforme de Industriales para la 65 Serie Nacional de Béisbol, apenas tres meses después de comenzar operaciones en La Habana.
El movimiento no es menor. La compañía, que empezó a funcionar el 27 de junio y vende combustible importado desde Estados Unidos, pasa ahora de una nave comercial en la Avenida del Puerto a uno de los espacios publicitarios más visibles del deporte cubano. Al mismo tiempo, persisten dudas sobre quiénes son exactamente sus propietarios y cuál es el alcance económico del acuerdo con el equipo capitalino. Texto pegado
A GRANEL YA APARECE EN LA CAMISETA DE INDUSTRIALES
Una imagen difundida en redes sociales muestra el uniforme de los Azules con el logo de A granel y la frase comercial “A tu medida”. El grupo de Facebook Serie Nacional de Béisbol señaló además que Industriales será “uno de los primeros equipos” en contar con patrocinio dentro de esta nueva etapa.
Los recursos obtenidos mediante esos acuerdos pueden destinarse a transporte, combustible, alimentación, vestuario y otras necesidades del conjunto habanero, según la información divulgada.
El presidente de la Federación Cubana de Béisbol, Juan Reinaldo Pérez Pardo, había adelantado el 2 de octubre que existían gestiones relacionadas con Industriales y defendió la necesidad de ampliar los patrocinios para sostener económicamente las competiciones nacionales. Organizar una Serie Nacional cuesta más de 600.000 dólares y la cifra supera el millón al sumar la Liga Élite, de acuerdo con sus declaraciones recogidas por 14ymedio.
DE UNA NAVE DE CUPET A UNO DE LOS EQUIPOS MÁS POPULARES DE CUBA
A granel se dio a conocer públicamente a finales de junio mediante una promoción protagonizada por la influencer Iraisel Pintueles.
Pocos días después, 14ymedio comprobó que la empresa comercializaba diésel importado de Estados Unidos a 2,50 dólares el litro desde instalaciones pertenecientes a Cubalub, filial de la estatal Cupet. En aquel momento, el local almacenaba combustible en grandes depósitos y atendía a vehículos que acudían directamente a cargar.
Desde entonces, la compañía ha ampliado su oferta a gasolina, diésel en cantidades menores, entregas mediante camiones cisterna y otros servicios.
El patrocinio de Industriales representa, por tanto, un segundo salto: del mercado del combustible a la exposición masiva que ofrece uno de los símbolos deportivos más reconocibles de La Habana.
EL PATROCINIO PRIVADO COMIENZA A ENTRAR EN LA PELOTA CUBANA
Durante años, el deporte cubano dependió casi exclusivamente de financiación estatal. Ese modelo ha comenzado a cambiar.
Las normas vigentes permiten actualmente que equipos y uniformes incorporen marcas de patrocinadores previamente autorizados, mientras Cubadeportes participa en la negociación de acuerdos de alcance nacional.
Villa Clara también anunció recientemente patrocinadores privados locales para sus uniformes, entre ellos La Glorieta, Pastelería 2 Reyes y La Esquina de la Minuta. La diferencia es que A granel entra en escena vinculada a un mercado mucho más sensible: el combustible.
Ese detalle convierte el acuerdo con Industriales en algo más que una operación publicitaria.
EL NEGOCIO DEL COMBUSTIBLE CAMBIÓ EN POCOS MESES
A granel apareció justo cuando Estados Unidos comenzó a permitir exportaciones de determinados combustibles destinadas al sector privado cubano.
Los datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos muestran la velocidad del cambio. En julio de 2026, las exportaciones de productos petroleros estadounidenses a Cuba alcanzaron 3,222 millones de barriles, frente a 778.000 en junio. Del total de julio, 2,654 millones correspondieron a combustibles destilados y 554.000 a gasolina terminada.
El volumen es especialmente llamativo porque las autorizaciones estadounidenses están dirigidas al sector privado, mientras buena parte de la infraestructura de almacenamiento y distribución disponible en Cuba continúa vinculada al Estado.
Esa superposición entre empresas privadas, instalaciones estatales y combustible estadounidense se ha convertido en uno de los aspectos más difíciles de seguir con transparencia.
¿QUIÉN ESTÁ DETRÁS DE A GRANEL?
Aquí aparece la mayor interrogante del caso. Cuando la empresa comenzó a promocionarse, Iraisel Pintueles afirmó que su propietario era una “entidad privada con capital de afuera” y negó vínculos con miembros del Gobierno cubano.
Sin embargo, no se identificaron públicamente los socios, beneficiarios finales ni el origen concreto del capital, según la información recopilada por 14ymedio.
Eso no demuestra ninguna irregularidad, pero sí deja una zona de opacidad relevante en una empresa que ha crecido rápidamente dentro de un sector históricamente monopolizado por el Estado y que ahora consigue además exposición mediante Industriales.
TAMPOCO SE SABE CUÁNTO VALE EL ACUERDO
Ni A granel ni las autoridades deportivas han revelado hasta ahora cuánto cuesta el patrocinio.
Tampoco se ha informado si la compañía entregará dinero, combustible, servicios logísticos o una combinación de estos elementos al equipo.
Ese dato importa porque los paquetes de patrocinio promovidos por Cubadeportes en 2025 llegaron a incluir cifras muy elevadas. Para equipos como Industriales, Santiago de Cuba y Matanzas, la categoría Diamante llegó a fijarse en unos 56,25 millones de pesos, equivalentes entonces a cerca de 117.000 dólares, según 14ymedio.
El nuevo acuerdo podría ser menor, distinto o estructurarse bajo otras condiciones, pero mientras no se publique el contrato, cualquier cifra sería especulativa.
DE NEGOCIO NUEVO A MARCA NACIONAL EN TRES MESES
El recorrido de A granel resulta inusual por su velocidad.
En junio era una empresa recién presentada al público. En julio ya operaba en instalaciones vinculadas a Cupet y comercializaba combustible importado. En octubre, su logo aparece sobre el uniforme de Industriales.
La publicidad deportiva ofrece ahora a la empresa algo que difícilmente habría conseguido solo mediante redes sociales: visibilidad nacional, televisión, estadios y exposición directa ante una de las mayores aficiones del béisbol cubano.
Lo que todavía falta saber es cuánto cuesta ese salto y quién, exactamente, lo está financiando.
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