Ir al contenido principal

Cuba Bajo Lupa

EL CLAN COLOMÉ: MADRID, STARBIEN, MIAMI Y LOS NEGOCIOS DEL HIJO DEL ANTIGUO JEFE DEL MININT

Durante años, el nombre de Abelardo “Furry” Colomé Ibarra estuvo asociado a una de las estructuras más temidas y cerradas del poder cubano: el Ministerio del Interior. General de Cuerpo de Ejército, miembro del Buró Político y ministro del Interior durante más de dos décadas, Colomé formó parte del núcleo que controló seguridad, inteligencia, policía y estructuras sensibles del Estado, pero mientras su figura permanecía ligada al aparato político y represivo, varios de sus descendientes comenzaron a aparecer en un escenario completamente distinto: restaurantes privados, sociedades mercantiles en España, propiedades en zonas exclusivas y residencia en Miami.

El caso más documentado es el de José Raúl Colomé Torres, hijo del general, quien aparece en registros oficiales españoles como socio único y administrador de una empresa denominada Starbien Investment SL. El nombre no era casual: coincidía con Starbien, uno de los restaurantes privados más conocidos de El Vedado habanero, establecimiento que durante años fue presentado por medios independientes como parte de los negocios vinculados al hijo del entonces ministro del Interior.

Aquí el expediente cambia de nivel. Ya no estamos hablando únicamente de fotografías, viajes o rumores familiares, sino de un documento del Boletín Oficial del Registro Mercantil de España que permite colocar nombre, fecha, capital, objeto social y condición societaria sobre la mesa.

JOSÉ RAÚL COLOMÉ: EL HIJO QUE APARECE EN EL REGISTRO MERCANTIL DE MADRID

El 5 de julio de 2013 comenzó operaciones en Madrid Starbien Investment SL, según consta en el BORME. La compañía declaró como objeto social la promoción, explotación, desarrollo e intermediación comercial no financiera en actividades hoteleras, turísticas, gastronómicas, recreativas y de hostelería, con un capital inicial de 3.020 euros.

El dato más relevante aparece unas líneas después: José Raúl Colomé Torres figura como socio único y administrador único. El domicilio registrado fue la calle Francisco Silvela 36, en Madrid, lo que establece documentalmente que el hijo de Abelardo Colomé no era simplemente alguien relacionado informalmente con el negocio, sino titular de una sociedad española dedicada precisamente a los mismos sectores que aparecían alrededor de Starbien en La Habana.

Eso no demuestra que la sociedad española y el restaurante habanero fueran jurídicamente la misma empresa. Sí demuestra, sin embargo, una coincidencia de nombre, actividad económica y protagonista demasiado importante como para ignorarla.

STARBIEN: EL RESTAURANTE QUE PUSO A LA FAMILIA BAJO LA LUPA

Starbien funcionaba en la calle 29, entre B y C, en El Vedado, una de las zonas más cotizadas de La Habana. Las descripciones publicadas entonces hablaban de un local elegante, con capacidad para decenas de clientes, terraza, reservado de lujo y una oferta gastronómica dirigida a un público con poder adquisitivo muy superior al de la mayoría de los trabajadores estatales cubanos.

En 2014, Martí Noticias entrevistó a Osmany Cisneros, quien aseguró ser dueño de la casa y del negocio, pero reconoció expresamente que José Raúl Colomé era su socio y administrador. Esa declaración es importante porque introduce una diferencia entre propiedad inmobiliaria, titularidad operativa y participación comercial, elementos que en muchas investigaciones sobre negocios cubanos suelen mezclarse de manera incorrecta.

CubaBajoLupa no afirmará que José Raúl era propietario absoluto del inmueble donde funcionaba Starbien. Lo que sí puede decirse es que existe documentación mercantil española a su nombre y declaraciones públicas de su socio que lo situaban dentro de la administración del restaurante.

EL APELLIDO DEL MINISTRO DENTRO DEL CUENTAPROPISMO

La aparición de José Raúl Colomé dentro de uno de los restaurantes privados más conocidos de La Habana generó críticas porque el sector cuentapropista cubano operaba entonces bajo fuertes restricciones. Los pequeños empresarios enfrentaban límites de contratación, dificultades para importar mercancías, obstáculos para acceder a divisas y una enorme dependencia de permisos estatales, mientras determinados establecimientos vinculados a personas cercanas al poder parecían tener capacidad para operar a otra escala.

Eso no demuestra automáticamente trato preferencial. Para probarlo sería necesario conocer licencias, inspecciones, proveedores, importaciones, propiedad inmobiliaria y relaciones con entidades estatales, información que rara vez se hacía pública de forma completa.

Pero el contexto sí justifica una pregunta básica: ¿competía Starbien bajo las mismas condiciones que cualquier otro paladar cubano?

LA EMPRESA EN ESPAÑA CAMBIA EL PESO DEL CASO

La existencia de Starbien Investment SL en Madrid es probablemente la pieza más sólida del expediente. El BORME no especula ni interpreta; simplemente registra quién creó la compañía, cuánto capital declaró, cuál era su objeto comercial y quién tenía su control.

Por eso resulta especialmente llamativo que una empresa española vinculada formalmente a José Raúl Colomé se dedicara a turismo, gastronomía y hostelería mientras, simultáneamente, su nombre aparecía asociado a un restaurante premium en La Habana. La coincidencia no prueba por sí sola movimiento de dinero entre Cuba y España, pero abre una línea legítima de investigación sobre financiación, proveedores, viajes y posibles relaciones comerciales transnacionales.

La gran pregunta sigue siendo la misma: ¿qué operaciones realizó realmente Starbien Investment SL y qué relación práctica tuvo con los negocios del hijo de Colomé en Cuba?

EL ORIGEN DEL CAPITAL, OTRA VEZ BAJO LA SOMBRA DE LA OPACIDAD

Un capital social de 3.020 euros no es una cifra extraordinaria para constituir una empresa en España. El problema no está en la cantidad inicial, sino en reconstruir lo que ocurrió después: ingresos, activos, contratos, transferencias, socios comerciales y posibles conexiones con Cuba.

Las fuentes públicas consultadas no ofrecen suficiente información financiera para determinar el volumen de negocio real de Starbien Investment SL. Tampoco hemos encontrado documentación que pruebe que la compañía recibiera dinero del Gobierno cubano, del MININT o de estructuras estatales.

Por tanto, cualquier afirmación sobre enriquecimiento ilícito sería especulativa sin documentos adicionales. Lo comprobado es la existencia de la sociedad y su control formal por José Raúl Colomé Torres.

2017: EL ESTADO CUBANO SE VOLVIÓ CONTRA STARBIEN

La historia dio un giro en noviembre de 2017. Un operativo policial cerró Starbien y varios establecimientos vinculados a José Raúl Colomé y Osmany Cisneros, mientras ambos quedaron relacionados con un proceso penal que generó numerosas versiones en La Habana.

Martí Noticias reportó posteriormente que el restaurante fue confiscado y destinado a un hogar para menores sin amparo filial. El mismo medio citó fuentes jurídicas que cuestionaban la solidez del expediente y afirmaban que, pese a que circulaban rumores sobre lavado de dinero, tráfico de drogas, tráfico de influencias y otros delitos, la causa conocida por esas fuentes no demostraba tales acusaciones.

Este punto es fundamental. CubaBajoLupa no reproducirá como hechos los delitos que circularon en rumores de aquella época, especialmente cuando las propias fuentes consultadas por Martí Noticias señalaron que el expediente no había probado corrupción ni violaciones equivalentes.

EL HIJO DEL MINISTRO TAMBIÉN TERMINÓ BAJO EL PODER DEL MISMO SISTEMA

El cierre de Starbien muestra una paradoja interesante. Durante años, José Raúl fue utilizado como ejemplo de una nueva clase privada surgida cerca de la nomenklatura, pero terminó enfrentando también la arbitrariedad del mismo aparato estatal que había dirigido su padre.

Las fuentes citadas en 2017 hablaron de medidas cautelares y confiscaciones aplicadas antes de una decisión judicial definitiva. Para algunos observadores, el episodio parecía más un ajuste interno de poder que un procedimiento económico transparente.

Eso no convierte automáticamente a José Raúl en víctima política ni elimina las preguntas anteriores sobre privilegios. Simplemente muestra que en Cuba incluso las familias poderosas pueden quedar expuestas cuando cambian equilibrios internos o protecciones institucionales.

EL PERIODISTA QUE INVESTIGÓ STARBIEN Y LA VISITA DE JOSÉ RAÚL

En enero de 2014, otro episodio aumentó la polémica. El periodista independiente Hugo León Padrón Azcuy denunció que José Raúl Colomé había ido a reclamarle por un artículo donde cuestionaba los negocios familiares y describía la diferencia entre Starbien y las dificultades del cuentapropista común.

Padrón afirmó que Colomé reconoció que parte de lo publicado contenía verdades, aunque rechazó otros elementos. Martí Noticias indicó entonces que no pudo contactar directamente con José Raúl para obtener su versión completa, aunque sí habló con Osmany Cisneros, quien confirmó la relación societaria entre ambos.

Este episodio debe manejarse como testimonio periodístico, no como un hecho judicial probado de intimidación. Lo verificable es que hubo una denuncia pública del periodista y que el caso generó suficiente atención como para convertirse en tema de medios internacionales.

JOSUÉ COLOMÉ VÁZQUEZ: DEL CÍRCULO DEL MININT A MIAMI

El clan Colomé tiene otra historia completamente distinta en Josué Colomé Vázquez, también identificado por medios internacionales como hijo de Abelardo Colomé Ibarra. En marzo de 2014, el Miami Herald reportó que Josué había salido de Cuba, pasado por México, cruzado hacia Texas y terminado en Miami junto a su madre.

Univision reprodujo entonces imágenes de sus redes sociales donde aparecía en Miami Beach, con un automóvil nuevo, ropa y actividades de ocio. La cobertura generó controversia precisamente porque se trataba del hijo de uno de los hombres que durante décadas dirigió el aparato de seguridad cubano, instalado posteriormente en Estados Unidos.

La historia tiene un contraste evidente: mientras miles de cubanos que escapaban de la Isla denunciaban restricciones, represión y dificultades migratorias, un descendiente de uno de los máximos responsables del MININT terminaba también construyendo vida en Florida.

VIVIR EN MIAMI NO ES UN DELITO

Es importante dejar clara una diferencia. Josué Colomé tenía el mismo derecho individual que cualquier otra persona a abandonar Cuba y buscar una vida fuera del país, siempre que cumpliera con las leyes migratorias aplicables.

El interés público no nace de criminalizar su salida. Nace del contraste político entre la vida de los descendientes de quienes controlaron el sistema y las restricciones que ese mismo sistema impuso durante décadas a millones de ciudadanos.

Ese contraste se vuelve todavía más fuerte cuando varios hijos de altos dirigentes terminaron residiendo precisamente en Estados Unidos, país que el discurso oficial cubano presentó durante décadas como enemigo principal.

DOS HERMANOS, DOS CAMINOS MUY DIFERENTES

José Raúl aparece asociado a negocios privados entre La Habana y Madrid. Josué aparece trasladándose hacia Miami y mostrando posteriormente una vida alejada de la austeridad cubana.

Son historias distintas, pero ambas apuntan a una misma conclusión: los descendientes de la vieja nomenklatura tuvieron acceso a posibilidades de movilidad, capital y contactos internacionales muy superiores a las del cubano común.

Eso no significa que ambos hayan recibido directamente dinero del padre ni que cada oportunidad proviniera del poder. Significa que su posición familiar merece análisis, especialmente cuando los documentos muestran actividad económica fuera de Cuba.

EL GENERAL DEL MININT Y LA FAMILIA EMPRESARIAL

La relevancia de Abelardo Colomé Ibarra dentro de esta historia no depende solamente de su cargo formal. Como ministro del Interior, estuvo al frente de una estructura con enorme control sobre seguridad interna, inteligencia, documentación, permisos, información y vigilancia.

Eso convierte en especialmente sensible cualquier negocio desarrollado por familiares directos durante el período en que ocupaba esa posición. En un sistema altamente centralizado, la mera cercanía a semejante poder puede representar una ventaja intangible: contactos, conocimiento interno, protección informal y capacidad para resolver problemas administrativos.

Demostrar que esas ventajas fueron efectivamente utilizadas exige documentos específicos. Hasta ahora, no existe evidencia pública suficiente para afirmar categóricamente que José Raúl recibió favores ilegales del MININT para crear sus negocios.

STARBIEN COMO SÍMBOLO DE UNA ÉPOCA

Starbien terminó convirtiéndose en algo más que un restaurante. Representaba el nacimiento de una clase de negocios privados sofisticados dentro de una economía donde la mayoría de los emprendedores tenían que sobrevivir entre regulaciones, escasez e incertidumbre.

Que uno de esos establecimientos estuviera relacionado con el hijo del ministro del Interior hizo inevitable la sospecha de que no todos comenzaban desde el mismo punto de partida.

El registro mercantil español reforzó esas preguntas porque demostró que José Raúl no estaba únicamente vinculado a un paladar habanero, sino que había creado formalmente una estructura empresarial en Madrid dedicada precisamente a gastronomía, turismo y hostelería.

LA EMPRESA ESPAÑOLA SIGUE SIENDO LA GRAN PISTA

Bases de datos mercantiles continúan mostrando a Starbien Investment SL con José Raúl Colomé Torres asociado como administrador único, aunque la información pública accesible no permite reconstruir de forma completa sus cuentas o actividad posterior.

Ese vacío convierte a España en el principal punto de investigación futura. Será necesario revisar modificaciones societarias, cuentas depositadas, posibles cierres, apoderados, inmuebles, empresas relacionadas y cualquier conexión posterior con otros negocios cubanos.

La serie nació precisamente para eso: no quedarse en el apellido, sino seguir la documentación hasta donde llegue.

DEL PODER MILITAR AL EMPRENDIMIENTO PRIVADO

El clan Colomé muestra otra variante del patrón que hemos encontrado en capítulos anteriores. Aquí no hay caballos de raza ni una gran red gastronómica actual, sino una mezcla de poder militar, restauración privada, sociedad española y migración hacia Estados Unidos.

Lo importante es que el cambio generacional vuelve a repetirse. El padre ocupó durante décadas un cargo estratégico dentro del Estado; los hijos aparecen en negocios internacionales o construyendo vida fuera de Cuba.

Ese desplazamiento del poder político hacia el capital privado y la movilidad internacional es exactamente lo que Los Herederos del Poder intenta documentar.

LO QUE NO PODEMOS AFIRMAR

No hay evidencia pública suficiente para sostener que José Raúl Colomé financió Starbien con dinero robado al Estado, que recibió fondos directamente de su padre o que la sociedad española fue utilizada para lavado de dinero. Tampoco existen documentos que permitan afirmar que las propiedades asociadas al restaurante fueran regaladas ilegalmente por Abelardo Colomé a su hijo.

Algunos reportes antiguos hicieron acusaciones de ese tipo basándose en testimonios de vecinos y periodistas independientes. CubaBajoLupa las considera pistas históricas que pueden ser investigadas, pero no hechos suficientemente probados para presentarlos como conclusiones.

La misma cautela aplica al proceso penal de 2017. Aunque circularon acusaciones graves, las fuentes citadas entonces por Martí Noticias señalaron que el expediente no había demostrado esas conductas.

LO QUE SÍ SABEMOS

Sabemos que José Raúl Colomé era hijo del poderoso ministro del Interior. Sabemos que estuvo vinculado públicamente a Starbien en La Habana y que su propio socio lo identificó como administrador del negocio.

Sabemos además que el BORME español lo registró como socio único y administrador único de Starbien Investment SL, una empresa madrileña dedicada a actividades turísticas, hoteleras y gastronómicas. También sabemos que en 2017 Starbien fue cerrado y confiscado en medio de un proceso rodeado de versiones contradictorias.

Y sabemos que otro hijo del general, Josué Colomé Vázquez, terminó viviendo en Miami y fue noticia por mostrar allí un estilo de vida mucho más cómodo que el disponible para buena parte de los cubanos.

Ese conjunto de hechos basta para justificar el expediente.

LA PREGUNTA FINAL DEL CLAN COLOMÉ

La historia de esta familia no demuestra automáticamente que el poder se haya convertido en patrimonio privado. Pero muestra algo que se repite demasiado para ignorarlo: los hijos de altos dirigentes cubanos aparecen una y otra vez con capacidad para abrir negocios, registrar empresas en el extranjero, viajar o establecerse fuera del país en condiciones que el ciudadano promedio difícilmente podía reproducir.

El apellido Colomé ofrece además una particularidad: uno de los negocios más documentados terminó siendo golpeado por el propio sistema. Eso recuerda que el privilegio en regímenes cerrados puede abrir puertas, pero también puede desaparecer cuando cambian alianzas y protecciones.

La pregunta que deja esta décima entrega es sencilla: ¿Starbien fue únicamente un negocio privado exitoso o fue otro ejemplo de cómo el acceso familiar al poder permitió empezar la carrera con ventaja?

Los documentos disponibles todavía no permiten responderlo completamente. Pero sí permiten seguir preguntando.

SIGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES

Cuba Bajo Lupa
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.