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Cuba Bajo Lupa

VÍCTOR DREKE: EL COMANDANTE DEL CONGO QUE NO LLEGÓ A GENERAL POR ORDEN DE FIDEL CASTRO Y EL MISTERIO DE SU CAÍDA EN LAS FAR

Víctor Emilio Dreke Cruz pertenece a una generación de militares cubanos cuya trayectoria atravesó casi todos los grandes escenarios de la Revolución: la lucha contra Fulgencio Batista, el Escambray, Playa Girón, la Lucha Contra Bandidos, el Congo, Guinea-Bissau y posteriormente responsabilidades dentro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. A sus 89 años, sigue siendo una figura pública vinculada a la memoria de las operaciones cubanas en África y, en 2026, continúa apareciendo como presidente de la Asociación de Amistad Cuba-África.

Pero alrededor de su carrera existe un episodio mucho menos documentado: su salida de la Dirección Política de las FAR a comienzos de los años 70 y el hecho de que, pese a su trayectoria militar, terminara pasando a la reserva en 1990 con grado de coronel. CubaBajoLupa obtuvo un testimonio exclusivo de Guillermo “Coco” Fariñas, quien asegura que detrás de ese cambio hubo una fuerte controversia ideológica con asesores militares soviéticos y una decisión que habría condicionado para siempre la carrera de Dreke.

La parte conocida de su historia está ampliamente documentada. La parte que Fariñas relata —una comisión militar por países socialistas, un informe favorable al modelo político del Ejército Popular Chino y una posterior acusación de “pro maoísmo”— aparece mucho menos en los registros públicos consultados y, por ello, debe ser tratada como testimonio pendiente de corroboración documental independiente.

DEL DIRECTORIO REVOLUCIONARIO AL ESCAMBRAY

Nacido en Sagua la Grande en marzo de 1937, Dreke comenzó muy joven su actividad contra la dictadura de Batista. Participó en el Directorio Revolucionario 13 de Marzo y combatió en el Escambray antes de quedar integrado en las fuerzas que operaron bajo el mando de Ernesto Che Guevara durante la etapa final de la guerra.

Después de 1959 ocupó diferentes responsabilidades militares y policiales y tomó parte en la campaña contra los grupos armados que combatían al nuevo Gobierno desde las montañas del Escambray. En abril de 1961 estuvo además en los combates de Playa Girón, donde, según un relato suyo publicado por Granma, asumió el mando de dos compañías de milicianos y resultó herido durante las operaciones.

En diciembre de 1962 recibió el grado de comandante. Poco después se convirtió en uno de los oficiales cubanos con experiencia de combate seleccionados para una operación que marcaría definitivamente su biografía: África.

DREKE LLEGÓ AL CONGO AL FRENTE DE LOS PRIMEROS CUBANOS

Uno de los detalles más interesantes surge al comparar las versiones históricas sobre la operación del Congo. La historiografía generalmente describe a Dreke como segundo jefe de la columna comandada por Che Guevara, posición respaldada por el propio relato publicado posteriormente sobre la expedición.

Sin embargo, un artículo publicado por Granma en noviembre de 2025 aporta un matiz importante: los primeros combatientes cubanos salieron de Cuba bajo la conducción de Dreke y desconocían que el Che se encontraba en el Congo. El propio periódico oficial precisa inmediatamente que Dreke terminó siendo “realmente el segundo al mando” cuando se conformó la estructura de la misión alrededor de Guevara.

Ese dato coincide parcialmente con lo relatado a CubaBajoLupa por Coco Fariñas, quien describe a Dreke como el primer jefe de aquellos combatientes antes de la incorporación del Che al mando visible de la operación. La documentación localizada permite sostener que Dreke encabezaba al contingente inicial, pero no que sustituyera históricamente al Che como jefe general de la misión una vez establecida en territorio congoleño.

La valoración que el propio Guevara hizo posteriormente de él fue extraordinariamente favorable. En su evaluación de los combatientes del Congo, lo describió como uno de los hombres fundamentales en los que se apoyó y señaló que no recomendaba ascenderlo porque ya poseía el grado máximo disponible entonces: comandante.

DEL FRACASO DEL CONGO A GUINEA-BISSAU

La expedición congoleña terminó en noviembre de 1965 sin alcanzar sus objetivos. La fragmentación de las fuerzas locales, los problemas de disciplina y organización y la situación militar obligaron a los cubanos a retirarse, un episodio ampliamente estudiado por el historiador Piero Gleijeses y posteriormente relatado por los propios participantes.

Dreke volvió a Cuba y pasó a dirigir una unidad dedicada a preparar voluntarios para operaciones internacionalistas. Poco después fue enviado nuevamente a África, esta vez para encabezar la misión cubana que colaboró con el Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde (PAIGC) dirigido por Amílcar Cabral.

A diferencia del Congo, Guinea-Bissau terminó convirtiéndose en uno de los casos más relevantes de la presencia militar cubana en África. Archivos de la Fundación Mário Soares conservan informes de 1967 firmados por “Comandante R. Moya [Víctor Dreke]”, donde aparecen datos sobre militares preparados por técnicos cubanos, distribución del personal y operaciones en diferentes frentes del PAIGC.

Las autoridades cubanas han señalado que, a lo largo de aquella guerra, 455 cubanos combatieron junto a las fuerzas del PAIGC. Dreke estuvo al frente de la misión durante su etapa inicial, aproximadamente entre 1966 y 1968, antes de regresar años después para encabezar nuevamente la presencia militar cubana en Guinea-Bissau entre 1986 y 1989.

Hay que introducir aquí una precisión histórica respecto al testimonio recibido por CubaBajoLupa. Guinea-Bissau proclamó su independencia en 1973 y Portugal la reconoció en 1974, por lo que Dreke no regresó a Cuba “después de la victoria” si se utiliza esa expresión para referirse a la independencia definitiva; sí dirigió una etapa decisiva de la misión cubana que colaboró con el PAIGC durante la guerra.

EL ASCENSO A LA DIRECCIÓN POLÍTICA DE LAS FAR

Después de sus primeras misiones africanas, Dreke ascendió dentro de la estructura militar cubana. Diversas biografías, incluido el material publicado a partir de sus propias memorias, sitúan en 1969 su llegada a la jefatura de la Dirección Política de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

Esto introduce otra diferencia respecto al recuerdo transmitido por Fariñas, que coloca su designación hacia finales de 1971. La evidencia pública consultada apunta a 1969, aunque Dreke permaneció vinculado a esa estructura durante los primeros años de la década siguiente.

El puesto era significativo. La Dirección Política constituía la estructura encargada del adoctrinamiento, organización partidista y trabajo político dentro de las Fuerzas Armadas, por lo que dirigirla situaba a Dreke muy cerca del núcleo institucional de las FAR en momentos en que Cuba profundizaba su alineamiento militar con la Unión Soviética.

EL TESTIMONIO EXCLUSIVO DE COCO FARIÑAS

Es precisamente aquí donde comienza la parte menos conocida de la historia. Fariñas explicó a CubaBajoLupa que varios miembros de su familia estuvieron subordinados a Dreke en las operaciones africanas y que su padre mantenía además una relación personal con el comandante desde la época de las guerrillas del Escambray.

Según su testimonio, en 1972 Raúl Castro habría ordenado a Dreke organizar una comisión de la Dirección Política de las FAR para estudiar los sistemas de trabajo político utilizados por diferentes ejércitos socialistas. Fariñas afirma que uno de sus tíos paternos integró aquella comisión y que el grupo visitó países de Europa oriental, además de Albania y Yugoslavia, y posteriormente China, Mongolia, Cambodia y Vietnam del Norte.

De acuerdo con su relato, al regresar a Cuba la comisión entregó un informe solicitado por Raúl Castro. Uno de sus planteamientos habría provocado el conflicto: los oficiales cubanos consideraban que determinados aspectos del trabajo político del Ejército Popular de Liberación chino estaban mejor estructurados que los utilizados dentro de las Fuerzas Armadas soviéticas.

CubaBajoLupa no encontró hasta ahora un documento público que permita confirmar de manera independiente la composición de esa comisión, su itinerario completo ni el contenido del supuesto informe. Tampoco encontramos el documento atribuido a Dreke comparando los modelos chino y soviético, por lo que estos elementos se presentan estrictamente como el testimonio de Fariñas.

“AHÍ FUE CUANDO ARDIÓ TROYA”

Fariñas sostiene que el informe habría llegado a conocimiento de asesores militares soviéticos presentes en Cuba. Según su versión, estos interpretaron la valoración positiva del modelo chino como una señal de simpatía hacia el maoísmo en un momento de enorme tensión ideológica entre Moscú y Pekín.

El contexto general sí resulta históricamente plausible. Las relaciones entre la Unión Soviética y China atravesaban entonces una ruptura profunda, mientras Cuba se encontraba cada vez más integrada económica y militarmente al bloque soviético. Sin embargo, que ese conflicto internacional haya provocado específicamente la caída de Dreke requiere documentación adicional que hasta ahora no hemos podido localizar.

Fariñas menciona de forma particular a Ángel Martínez Riosola, conocido como “Comandante Angelito”, dentro del grupo de asesores involucrados en la controversia. Ese personaje existió: su nombre real era Francisco Ciutat de Miguel, veterano comunista español que había pasado años en la Unión Soviética y utilizó en Cuba el nombre de Ángel Martínez Riosola, donde trabajó como asesor militar desde 1960.

Lo que no hemos podido confirmar mediante documentación independiente es que Riosola encabezara personalmente una ofensiva contra Dreke en 1972 o que exigiera su destitución bajo una acusación formal de “pro maoísmo”.

¿FUE DESTITUIDO POR PRESIONES SOVIÉTICAS?

La trayectoria pública de Dreke demuestra que alrededor de aquellos años ocurrió efectivamente un cambio importante. Después de haber encabezado la Dirección Política de las FAR, en 1973 ya aparece documentado como jefe del recién creado Ejército Juvenil del Trabajo en Oriente, una estructura orientada fundamentalmente a labores agrícolas y productivas.

Fariñas ofrece una explicación para ese movimiento. Según su testimonio, en el segundo semestre de 1972 se habría celebrado una reunión en la Sala Universal de las FAR con combatientes internacionalistas, altos dirigentes cubanos y representantes soviéticos, donde Raúl Castro habría anunciado la destitución de Dreke de la Dirección Política y su sustitución por Antonio Pérez Herrero.

La versión añade que posteriormente Dreke fue destinado a construcciones militares y que, con el paso de los años, pasó a desempeñar tareas civiles relacionadas con la construcción. Esta última parte encuentra respaldo parcial en declaraciones del propio Dreke, quien ha dicho públicamente que fue jefe de Construcción y después desarrolló proyectos en África vinculados a empresas cubanas.

Sin embargo, no encontramos hasta ahora un acta, orden militar, resolución del MINFAR o fuente histórica independiente que confirme que su traslado fuera una sanción por “revisionismo ideológico” o por simpatías maoístas. Ese es uno de los principales puntos que esta investigación deja abiertos.

EL ENIGMA DEL GENERALATO QUE NUNCA LLEGÓ

Existe un hecho comprobable que vuelve especialmente interesante esa versión: Víctor Dreke nunca terminó su carrera como general. El propio material biográfico publicado por Pathfinder señala que en 1990 pasó del servicio activo a la reserva con grado de coronel, pese a haber sido comandante desde 1962, miembro del Comité Central del PCC entre 1965 y 1975, jefe de una misión militar internacionalista y jefe de la Dirección Política de las FAR.

Fariñas sostiene que Dreke vivió esa situación como una herida personal. Según el opositor cubano, Raúl Castro habría explicado posteriormente al veterano militar que no podía ascenderlo a general porque existía una disposición de Fidel Castro que lo impedía.

CubaBajoLupa no ha podido verificar de manera independiente esa conversación ni localizar una orden escrita de Fidel Castro prohibiendo el ascenso de Dreke. Por tanto, no presentamos esa afirmación como un hecho establecido, sino como uno de los elementos más relevantes del testimonio exclusivo recibido para esta investigación.

La cuestión resulta aún más llamativa porque Guevara, casi tres décadas antes, había valorado de manera muy positiva su capacidad militar. En el Congo, el propio Che escribió que Dreke había sido uno de sus principales apoyos y que no proponía promoverlo únicamente porque ya ostentaba entonces el grado superior disponible.

UNA CARRERA QUE CONTINUÓ MUCHO DESPUÉS DEL SUPUESTO CASTIGO

Dreke no desapareció de la vida pública. Fue jefe del Ejército Juvenil del Trabajo en Oriente, estudió en la Academia Militar Máximo Gómez, se graduó posteriormente de Derecho y regresó a Guinea-Bissau en la década de 1980 para dirigir otra misión cubana.

Tras pasar a la reserva en 1990 trabajó para ANTEX y UNECA en proyectos cubanos en África. En 2003 fue designado embajador de Cuba en Guinea Ecuatorial, cargo que ejerció hasta 2008, y posteriormente mantuvo responsabilidades en organizaciones de amistad y asociaciones de combatientes.

En años recientes ha continuado defendiendo públicamente su participación en las misiones africanas y la política exterior que las impulsó. En entrevistas afirma que aquellas operaciones respondían a solicitudes de movimientos o gobiernos africanos y reivindica especialmente la relación con Amílcar Cabral y el proceso de independencia de Guinea-Bissau.

VÍCTOR DREKE, ENTRE LA HISTORIA OFICIAL Y LOS ARCHIVOS QUE FALTAN

La historia documentada permite describir a Víctor Dreke como uno de los oficiales cubanos más relevantes de las primeras operaciones militares de Cuba en África. Fue segundo jefe de la columna del Che en el Congo, encabezó la misión en Guinea-Bissau, dirigió estructuras políticas de las FAR y terminó su servicio militar como coronel de la reserva.

El testimonio de Coco Fariñas abre, sin embargo, una línea de investigación diferente: ¿existió realmente una confrontación entre Dreke y los asesores soviéticos por una evaluación favorable del sistema político-militar chino? ¿Fue esa disputa la causa de su salida de la Dirección Política? ¿Hubo una orden que bloqueó definitivamente su ascenso a general?

Por ahora, esas preguntas permanecen abiertas. La documentación pública confirma el ascenso de Dreke hasta posiciones importantes y confirma también que poco después pasó a otras responsabilidades, pero no explica de manera clara por qué dejó la Dirección Política ni por qué un comandante con semejante trayectoria terminó retirándose como coronel.

Ese vacío histórico es precisamente lo que convierte el testimonio aportado a CubaBajoLupa en una pista que merece ser investigada, contrastada y, si aparecen documentos o nuevos testigos, reconstruida con mayor precisión.

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