El juicio contra Anna Bensi y su madre, Caridad Silvente, previsto para este jueves 1 de octubre en el Tribunal Municipal Popular de La Habana del Este, ha provocado una amplia movilización de apoyo en redes sociales, con pronunciamientos de artistas, creadores de contenido, activistas y organizaciones religiosas dentro y fuera de Cuba.
Anna Sofía Benítez Silvente, conocida como Anna Bensi, tiene 21 años. El proceso se originó después de que ella y su madre grabaran y difundieran en marzo un video de un agente que se presentó vestido de civil en su vivienda para entregar una citación. Ahora ambas enfrentan una querella relacionada con el presunto delito de actos contra la intimidad personal y familiar, la propia imagen y voz, identidad de otra persona y sus datos.
EL ORIGEN DEL JUICIO CONTRA ANNA BENSI Y SU MADRE
El incidente ocurrió el 10 de marzo en Alamar. De acuerdo con reportes sobre el expediente, el suboficial Yoel Leodán Rabaza Ramos llegó acompañado por otro hombre y vestido de civil para entregar una citación dirigida a Caridad Silvente.
Las mujeres grabaron el encuentro y posteriormente difundieron el material en redes sociales. Bensi sostiene que lo hicieron como una medida de protección y niega que su intención fuera perjudicar al agente.
El proceso tiene una particularidad jurídica importante. Las actuaciones iniciales fueron archivadas en abril porque este tipo de delito no puede perseguirse de oficio y requiere una querella de la persona que se considere afectada. Posteriormente, Rabaza Ramos acudió al tribunal y presentó esa acción.
Según Bensi, el abogado del querellante solicita para cada una dos años de limitación de libertad y una retractación pública. La joven y su madre permanecen sometidas a medidas cautelares de reclusión domiciliaria y restricciones para abandonar el país.
La audiencia había sido señalada inicialmente para el 17 de septiembre, pero fue aplazada. El abogado de las mujeres recibió posteriormente la nueva convocatoria para este 1 de octubre.
LA DIOSA, ANDY VÁZQUEZ Y OTRAS VOCES SE SUMAN
El caso ha provocado una reacción particularmente intensa durante las horas previas al juicio.
La cantante La Diosa pidió públicamente a los cubanos que difundieran el caso independientemente del tamaño de sus audiencias. La artista calificó el proceso como una muestra de persecución contra quienes expresan opiniones críticas y cuestionó que las mujeres puedan enfrentar una sanción por los hechos que dieron origen a la querella.
El humorista Andy Vázquez dirigió su mensaje hacia quienes intervienen institucionalmente en el proceso. También recurrió a referencias bíblicas para cuestionar lo que considera una injusticia contra madre e hija.
Otros creadores y artistas, entre ellos Kristoff Kriollo, Claudia Artiles y Claudia Valdés, difundieron mensajes de solidaridad y reclamaron que el caso no pase inadvertido.
Estos pronunciamientos representan las opiniones y denuncias de quienes los realizaron y no sustituyen las determinaciones que corresponden al tribunal.
LAS IGLESIAS TAMBIÉN ENTRAN EN EL DEBATE
La movilización trascendió el ámbito artístico y de las redes sociales.
La Asociación Convención Bautista de Cuba Occidental difundió una declaración pública en respaldo a Anna Bensi y Caridad Silvente. La organización, a la que están vinculadas madre e hija, reclamó garantías de debido proceso y respeto a derechos como la libertad de expresión y religiosa.
“No podemos, no queremos y no vamos a dejarlas solas”, expresó la Convención.
La religiosa Sor Nadieska Almeida también manifestó públicamente su solidaridad y convocó a acompañarlas mediante la oración y el respaldo ciudadano.
La participación de organizaciones y figuras religiosas amplía así la dimensión pública del caso, que ha dejado de limitarse a la situación judicial particular de dos mujeres para generar una discusión sobre libertad de expresión, privacidad y las posibilidades de los ciudadanos de documentar actuaciones de funcionarios públicos.
REPORTAN OPERATIVOS POLICIALES ANTES DE LA AUDIENCIA
En las horas previas al juicio también surgieron denuncias sobre vigilancia y operativos contra activistas y periodistas independientes.
14ymedio reportó este jueves presencia policial en viviendas de personas que habían expresado su intención de acudir al tribunal para acompañar a Bensi y Silvente.
Estas denuncias deben distinguirse del proceso judicial propiamente dicho. La existencia de reportes sobre vigilancia y restricciones ha sido documentada por periodistas y activistas, pero no existe hasta el momento una explicación pública de las autoridades cubanas sobre esas operaciones ni sobre si están directamente relacionadas con la audiencia.
UN CASO QUE VA MÁS ALLÁ DE UN VIDEO
La cuestión jurídica que deberá resolver el tribunal se centra en la querella presentada por el agente y en si la grabación y posterior difusión vulneraron los derechos protegidos por la legislación cubana.
Bensi y su defensa sostienen, en cambio, que documentaron la visita de un funcionario que acudió vestido de civil como mecanismo de protección y rechazan que existiera intención de perjudicarlo.
Hasta el inicio de la vista, ninguna de las dos mujeres puede considerarse culpable del delito atribuido. La decisión corresponde al tribunal.
El creciente respaldo público explica por qué el juicio está siendo seguido más allá de La Habana: el caso plantea una cuestión con implicaciones más amplias sobre los límites entre la protección de la intimidad y el derecho de los ciudadanos a documentar y difundir actuaciones de agentes estatales.
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