Ir al contenido principal

Cuba Bajo Lupa

EL “GUATÓN” DE FIDEL CASTRO: MAX MARAMBIO, CIMEX, MILLONES DE DÓLARES EN NEGOCIOS Y UNA CAÍDA QUE TERMINÓ EN 20 AÑOS DE CÁRCEL

Max Marambio Rodríguez pasó de integrar el entorno de seguridad del presidente chileno Salvador Allende a convertirse en uno de los empresarios extranjeros con mayores intereses económicos en Cuba. Su historia atraviesa inteligencia, turismo, sociedades registradas fuera de la isla, empresas mixtas y negocios en divisas que comenzaron cuando la economía cubana todavía rechazaba públicamente muchos de los mecanismos capitalistas que esas operaciones utilizaban.

Tras el golpe de Estado chileno de 1973, Marambio regresó a Cuba y mantuvo vínculos con estructuras del Ministerio del Interior. El País lo describió posteriormente como un hombre entrenado por los servicios cubanos y relacionado con Patricio y Antonio de la Guardia dentro del aparato del MININT. A finales de aquella década participó además en el desarrollo de CIMEX, una de las primeras estructuras comerciales cubanas dedicadas a generar divisas mediante operaciones internacionales.

DE LA SEGURIDAD DE ALLENDE A LOS NEGOCIOS DE LA HABANA

Marambio no llegó a Cuba como un empresario tradicional. Había formado parte del Grupo de Amigos Personales de Allende y posteriormente estuvo relacionado con unidades especiales cubanas. Esa combinación de confianza política y experiencia internacional lo situó en una posición poco común cuando La Habana comenzó a buscar nuevas vías para obtener moneda fuerte.

La Tercera señala que en 1978 Fidel Castro le encargó, junto a otros oficiales, participar en la puesta en marcha de CIMEX, considerada una de las primeras experiencias comerciales cubanas diseñadas para operar con mayor flexibilidad frente al exterior. Desde allí Marambio estuvo relacionado con turismo, importaciones y operaciones destinadas a atraer visitantes extranjeros y captar divisas.

CIMEX Y UNA ECONOMÍA PARALELA EN DÓLARES

A comienzos de los años 80, CIMEX aparecía ya ante observadores extranjeros como uno de los instrumentos utilizados por Cuba para relacionarse comercialmente con mercados occidentales. Le Monde describió en 1981 a la corporación como protagonista de la apertura turística y económica cubana y mencionó operaciones relacionadas con Cayo Largo y otros negocios destinados a ingresar millones de dólares que escaseaban en la economía estatal.

El modelo resultaba llamativo porque coexistía con una economía doméstica fuertemente centralizada. Mientras el ciudadano común dependía del peso, los salarios estatales y el racionamiento, determinadas empresas vinculadas al comercio exterior necesitaban cuentas bancarias internacionales, monedas convertibles, intermediarios, contratos internacionales y compañías registradas fuera de Cuba.

NORBERTO FUENTES Y LA VERSIÓN MÁS CONTROVERTIDA

Norberto Fuentes ofrece una interpretación mucho más delicada de aquella etapa. En sus escritos sostiene que Marambio ocupó una posición privilegiada dentro de CIMEX gracias a su relación con el MININT y asegura que detrás de algunas actividades comerciales existían estructuras utilizadas para misiones reservadas y generación de divisas. Fuentes sitúa a Marambio entre los personajes que conocieron de cerca aquel sistema híbrido entre inteligencia y negocios.

Las afirmaciones más graves de Fuentes requieren cautela porque no todos los detalles pueden comprobarse mediante archivos independientes. Un antiguo oficial del MININT, José Antonio Rodríguez Menier, afirmó en 1989 que dentro de CIMEX habían funcionado estructuras denominadas Departamento Z y posteriormente MC, vinculadas según él a inteligencia y operaciones clandestinas; The Washington Post recogió esas acusaciones contemporáneamente.

Eso permite documentar que tales denuncias existieron, pero no convierte automáticamente cada afirmación sobre Marambio o CIMEX en un hecho comprobado.

DEL ESTADO CUBANO A SU PROPIA RED EMPRESARIAL

A mediados de los años 80, Marambio comenzó a desarrollar negocios propios de mayor alcance. Entre ellos apareció un proyecto de crianza de gansos que varias reconstrucciones identifican como uno de sus primeros emprendimientos personales importantes, antes de extenderse hacia turismo, servicios, inmobiliarias y posteriormente alimentos.

Su red empresarial terminó organizada alrededor del holding International Network Group (ING). Los negocios incluían servicios relacionados con Cubana de Aviación, turismo y empresas constituidas fuera de Cuba, mientras Marambio establecía operaciones también en Chile y Europa.

La cuestión que ha generado mayores versiones contradictorias es cómo se produjo exactamente su separación inicial de CIMEX. Algunas fuentes han recogido testimonios que hablan de presuntas irregularidades comerciales y comisiones; Norberto Fuentes sostiene que Marambio estuvo cerca de ser procesado por corrupción. No hemos localizado documentación judicial primaria de aquella etapa que permita presentar esa versión como un hecho demostrado.

RÍO ZAZA: EL NEGOCIO QUE LO CONVIRTIÓ EN MILLONARIO

El gran salto llegaría con el sector alimentario. A finales de los años 80 Marambio se asoció con el empresario chileno Carlos Cardoen para desarrollar Tropical Island, proyecto que posteriormente desembocaría en Alimentos Río Zaza, empresa mixta entre los intereses de Marambio y el Estado cubano.

Río Zaza produjo leche, jugos y otros alimentos y llegó a operar dos plantas en Cuba. Fuentes periodísticas situaron posteriormente su facturación en torno a 100 millones de dólares anuales, convirtiéndola en una de las empresas mixtas más importantes de la isla.

Durante años aquel negocio convirtió a Marambio en ejemplo de algo poco frecuente dentro del sistema cubano: un empresario privado extranjero que acumulaba una gran fortuna mediante asociaciones precisamente con empresas estatales.

DE HOMBRE DE CONFIANZA A ACUSADO

Todo cambió entre 2009 y 2010. Las autoridades cubanas comenzaron a investigar Río Zaza por presuntas irregularidades financieras y administrativas, intervinieron sus operaciones y retuvieron activos relacionados con el grupo empresarial de Marambio.

La investigación coincidió con una amplia campaña anticorrupción impulsada durante el gobierno de Raúl Castro. El País informó entonces que cientos de empresas estaban siendo auditadas y que el caso Marambio alcanzaba también a funcionarios cubanos relacionados con sus compañías.

En mayo de 2011, un tribunal cubano condenó a Marambio en ausencia a 20 años de prisión por cohecho, estafa y falsificación de documentos bancarios o comerciales. El exministro de la Industria Alimentaria Alejandro Roca recibió también una condena de 15 años dentro del mismo proceso.

Marambio rechazó las acusaciones y no regresó a Cuba para enfrentar el proceso. Entre otras cosas, sostuvo públicamente que algunos pagos adicionales realizados a empleados de sus empresas respondían a decisiones empresariales para aumentar salarios y no a sobornos.

EL CONTRAATAQUE INTERNACIONAL

El empresario llevó entonces su disputa con el Estado cubano al arbitraje internacional. Su compañía reclamó por la intervención y liquidación de sus intereses en Río Zaza, argumentando que Cuba había incumplido las condiciones del negocio.

En 2013, un tribunal arbitral internacional falló a favor de la empresa vinculada a Marambio y ordenó una indemnización que medios chilenos situaron en aproximadamente 17,5 millones de dólares, además de costos del procedimiento. La Tercera recuerda ese laudo como uno de los episodios que posteriormente influyó en la percepción de empresarios chilenos sobre invertir en Cuba.

El conflicto jurídico continuó posteriormente con impugnaciones de la parte cubana, por lo que la historia no puede resumirse simplemente como “Marambio derrotó definitivamente a Cuba”. El episodio muestra, más bien, hasta qué punto una asociación que durante años había sido presentada como ejemplo de inversión extranjera terminó convertida en un enfrentamiento judicial internacional.

DE ALIADO PRIVILEGIADO A ENEMIGO ECONÓMICO

La trayectoria de Max Marambio es especialmente reveladora porque conecta dos épocas distintas de la economía cubana. Primero aparece dentro de los experimentos comerciales vinculados a CIMEX y la captación de divisas; después, como empresario privado asociado con el Estado; finalmente, como acusado por ese mismo Estado de haber utilizado de forma ilícita aquellas relaciones empresariales.

Existen versiones todavía sin demostrar sobre comisiones, cuentas secretas y decisiones de Fidel Castro para protegerlo durante determinados episodios de los años 80. Esas afirmaciones aparecen en testimonios y trabajos de Norberto Fuentes, pero requieren documentación adicional antes de tratarlas como hechos.

Lo que sí está sólidamente documentado es extraordinario por sí mismo: un antiguo hombre vinculado a estructuras de seguridad cubanas participó en los primeros negocios internacionales de CIMEX, construyó después un conglomerado privado dependiente en gran medida de sus relaciones comerciales con Cuba, llegó a manejar una empresa que facturaba decenas de millones de dólares y terminó condenado a 20 años por el mismo sistema con el que había hecho negocios durante décadas.

SIGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES

Cuba Bajo Lupa
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.