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Cuba Bajo Lupa

CUBANOS CON I-220A RECIBEN UNA NUEVA ESPERANZA EN MIAMI: JUEZA DEJA AVANZAR DEMANDA QUE PODRÍA CAMBIAR SU FUTURO

Miles de cubanos con formulario I-220A recibieron una señal favorable en Miami después de que una jueza federal determinara que el tribunal sí tiene jurisdicción para continuar examinando una demanda relacionada con su posible acceso a la Ley de Ajuste Cubano. El caso no concede residencia, parole ni estatus automático, pero evita que el litigio sea descartado en esta etapa y mantiene abierta una vía judicial que podría tener consecuencias importantes.

La decisión se produjo en el caso Bello-Rubio v. Noem, presentado por 992 cubanos con I-220A en el Distrito Sur de Florida. La jueza Jacqueline Becerra rechazó el intento del Gobierno de cerrar el caso por falta de jurisdicción, lo que permite que el proceso siga avanzando y que ahora se discutan asuntos de fondo, incluida la posible certificación de una clase más amplia de afectados.

QUÉ CAMBIÓ REALMENTE PARA LOS CUBANOS CON I-220A

La decisión es importante porque durante años los cubanos con I-220A han quedado atrapados en una diferencia jurídica aparentemente técnica, pero decisiva: haber sido liberados bajo reconocimiento propio no es lo mismo que haber recibido un parole migratorio.

En 2023, la Junta de Apelaciones de Inmigración sostuvo en Matter of Cabrera-Fernandez que la liberación bajo “conditional parole” en virtud de la sección 236(a)(2)(B) no equivale al parole humanitario de la sección 212(d)(5)(A). Esa diferencia impide, en muchos casos, cumplir uno de los requisitos de la Ley de Ajuste Cubano.

El problema volvió a endurecerse en 2025 con Matter of Roque-Izada. Allí, la BIA determinó que no era suficiente cerrar un caso de deportación basándose solamente en la posibilidad de que USCIS pudiera conceder un parole en el futuro.

POR QUÉ EL CASO BELLO-RUBIO IMPORTA TANTO

Los demandantes sostienen que fueron procesados y liberados de una manera que, según su argumento, debería permitirles ser considerados como “paroled” a efectos de la Ley de Ajuste Cubano. El Gobierno ha defendido la posición contraria y ha intentado desestimar la demanda.

La jueza Becerra no resolvió todavía quién tiene razón en ese punto central. Lo que sí determinó es que el tribunal puede escuchar la controversia, algo que los abogados y varios demandantes describieron como una victoria procesal porque evita que el caso termine antes de entrar en el fondo.

Univision reportó que la demanda fue presentada por 992 cubanos y que sus abogados buscan una certificación colectiva que podría ampliar el impacto del litigio. La cifra de personas potencialmente afectadas puede ser mucho mayor, pero eso no significa que todos los cubanos con I-220A estén automáticamente cubiertos por el caso.

ESTO NO SIGNIFICA QUE YA PUEDAN PEDIR LA RESIDENCIA

Aquí es donde conviene frenar los titulares exagerados.

La decisión de la jueza no convierte el I-220A en parole, no concede residencia permanente, no elimina órdenes de deportación y no autoriza automáticamente a presentar el ajuste bajo la Ley de Ajuste Cubano. El efecto real es procesal: el tribunal reconoce que puede seguir examinando los reclamos presentados.

Ese matiz es fundamental porque en redes sociales ya circulan interpretaciones demasiado amplias. Quien tenga I-220A debe seguir cumpliendo con sus obligaciones migratorias individuales, incluidas citas con ICE, audiencias de corte y cualquier otra exigencia de su expediente.

EL CONTEXTO ES MÁS URGENTE QUE HACE UNOS AÑOS

La situación de los cubanos con I-220A se ha vuelto más delicada en medio de una política migratoria más estricta y de decisiones que pueden terminar en salidas forzadas o voluntarias del país.

Associated Press documentó recientemente el caso de Liexer De La Cruz, un cubano que pasó cinco años en Estados Unidos, intentó regularizarse bajo la Ley de Ajuste Cubano y terminó regresando a Cuba después de una audiencia migratoria. Su historia no representa a todos los I-220A, pero muestra que el limbo jurídico puede tener consecuencias concretas y profundas.

QUÉ VIENE AHORA

El siguiente paso será observar cómo avanza la petición de certificación colectiva y qué argumentos presenta el Gobierno para defender la distinción entre liberación bajo I-220A y parole.

Si el tribunal eventualmente aceptara la teoría de los demandantes, el impacto podría ser enorme porque abriría una vía nueva para miles de cubanos. Pero si el Gobierno prevalece en el fondo, la situación jurídica creada por Cabrera-Fernandez y Roque-Izada seguiría siendo el principal obstáculo.

Por eso, esta decisión debe entenderse como lo que realmente es: una victoria procesal importante, pero no una residencia ganada.

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