MARCO RUBIO DICE QUE TRUMP IMPUSO “LAS SANCIONES MÁS FUERTES” CONTRA CUBA DESDE 1959 Y NO DESCARTA NUEVAS MEDIDAS
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que Washington ha impuesto “las sanciones más fuertes en la historia” de su relación con Cuba y dejó abierta la posibilidad de adoptar nuevas acciones. Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista con Noticias RCN y NTN24 en Colombia, en la que el funcionario volvió a colocar a GAESA y a la estructura económica controlada por el Estado cubano en el centro de la política estadounidense hacia la Isla.
Rubio sostuvo que el objetivo de las sanciones es impedir que entidades vinculadas al aparato estatal y militar cubano sigan accediendo a recursos financieros. También rechazó que Washington sea responsable principal de la crisis que atraviesa la población cubana y atribuyó buena parte del deterioro económico al modelo interno y a la gestión de las autoridades de La Habana.
MARCO RUBIO Y LAS SANCIONES A CUBA: GAESA EN EL CENTRO
Durante la entrevista, Rubio señaló directamente al conglomerado militar GAESA y afirmó que Estados Unidos no permitirá que continúe beneficiándose de los recursos de la economía cubana. En sus palabras, Washington ha endurecido las medidas precisamente para dificultar que estructuras vinculadas al poder puedan seguir utilizando cuentas, empresas extranjeras y canales financieros fuera de la Isla.
La posición estadounidense sobre GAESA no es nueva. El Departamento del Tesoro ha descrito históricamente al conglomerado como una estructura controlada por las Fuerzas Armadas cubanas con intereses en turismo, finanzas, comercio exterior y remesas, y varias de sus subsidiarias han sido incluidas en listas restrictivas de Estados Unidos.
“EL PUEBLO CUBANO ESTÁ SUFRIENDO, PERO NO POR NOSOTROS”
Rubio rechazó la interpretación del Gobierno cubano de que las sanciones estadounidenses sean la causa principal del deterioro económico. Afirmó que el país ha dependido durante décadas de apoyo externo y citó primero a la Unión Soviética y después a Venezuela como ejemplos de esa dependencia.
El secretario de Estado añadió que, a su juicio, la falta de un mercado funcional y la incapacidad de los actuales dirigentes para gestionar la economía han contribuido directamente a la crisis. Estas afirmaciones representan la posición de la administración estadounidense y contrastan con la versión del Gobierno cubano, que atribuye una parte sustancial de sus problemas económicos al embargo y a las sanciones financieras.
WASHINGTON DICE QUE YA HA CERRADO CUENTAS Y PRESIONADO A EMPRESAS EXTRANJERAS
Al ser interrogado sobre qué significa impedir que dirigentes y empresas cubanas evadan las sanciones, Rubio respondió que Estados Unidos ya ha actuado sobre cuentas bancarias y que compañías extranjeras han abandonado determinados negocios relacionados con Cuba como consecuencia de las medidas.
El funcionario no ofreció durante esa parte de la entrevista un listado completo de cuentas cerradas o empresas retiradas, por lo que esas afirmaciones deben entenderse como una descripción general de la política de presión económica y no como un inventario verificable de acciones concretas.
RUBIO NO DESCARTA “ACCIONES MÁS DURAS”
Uno de los puntos más relevantes llegó cuando el entrevistador preguntó si Estados Unidos podía avanzar hacia medidas más severas. Rubio respondió que “pueden venir acciones”, aunque evitó especificar cuáles podrían ser.
El secretario de Estado añadió que Washington se reserva el derecho de actuar cuando considere que existe una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, ya sea en Cuba, Venezuela u otros países. La declaración no constituye el anuncio de una operación específica ni permite concluir que exista una acción determinada ya aprobada.
DOS VERSIONES OPUESTAS SOBRE EL IMPACTO DE LAS SANCIONES
La administración Trump sostiene que su estrategia busca cortar el acceso financiero de entidades vinculadas al poder cubano y aumentar la presión sobre la estructura económica estatal. La Habana, en cambio, sostiene que las sanciones agravan los apagones, la escasez de combustible y las dificultades cotidianas de la población.
El canciller cubano Bruno Rodríguez ha calificado las medidas estadounidenses como castigo colectivo y responsabiliza a Washington de agravar la crisis económica. Estados Unidos rechaza esa interpretación y argumenta que las sanciones están dirigidas contra el Gobierno y entidades que considera vinculadas a su aparato militar y de seguridad.
POR QUÉ IMPORTAN ESTAS DECLARACIONES
Las palabras de Rubio indican que Washington no considera concluida su política de presión sobre La Habana. Aunque no anunció nuevas sanciones específicas durante la entrevista, dejó claro que la administración mantiene abierta la posibilidad de ampliar sus medidas.
El punto central está en GAESA y en las estructuras que Estados Unidos considera esenciales para el control económico del Gobierno cubano. Si Washington continúa ampliando restricciones financieras, energéticas o comerciales, el impacto podría sentirse tanto en entidades estatales como en empresas extranjeras que mantengan relaciones con ellas.
Al mismo tiempo, la disputa sobre quién debe asumir la responsabilidad por el deterioro económico de Cuba seguirá siendo uno de los principales ejes políticos entre ambos gobiernos. Washington culpa al modelo económico y a sus dirigentes; La Habana responsabiliza al sistema de sanciones. Entre ambas posiciones, la población continúa enfrentando apagones, escasez y una profunda contracción económica.
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