PACIENTES DE HEMODIÁLISIS DENUNCIAN QUE DEBEN PASAR LA NOCHE SIN COLCHONES EN HOSPITAL DE LAS TUNAS
Una denuncia publicada en Facebook por Yusi Dávila Almanza expone las condiciones en las que, según su testimonio, pacientes de hemodiálisis procedentes del municipio Amancio deben permanecer en el Hospital General Docente Ernesto Guevara de la Serna, en Las Tunas. Las fotografías compartidas muestran varias camas hospitalarias con la estructura metálica completamente descubierta y, en una de ellas, una persona descansando sobre la base de la cama con mantas y pertenencias personales alrededor.
Según Dávila Almanza, el grupo regresa al hospital provincial los martes y permanece en la sala G3, cubículo 3. Su denuncia sostiene que los pacientes no disponen de colchones para pasar la noche ni para recuperarse cómodamente después de conectarse a las máquinas de hemodiálisis, un tratamiento indispensable para personas cuyos riñones ya no pueden depurar adecuadamente la sangre.
FOTOS MUESTRAN CAMAS HOSPITALARIAS SIN COLCHONES
Las cuatro imágenes facilitadas a CubaBajoLupa permiten comprobar visualmente la presencia de varias camas metálicas sin colchones en una habitación hospitalaria. En una de las fotografías aparece una persona acostada sobre una de esas estructuras, acondicionada de manera improvisada con ropa y almohadas; otras muestran equipaje y artículos personales colocados sobre camas igualmente descubiertas.
Lo que las fotografías por sí solas no permiten verificar es cuándo fueron tomadas, cuánto tiempo se ha mantenido esta situación ni si todas las camas de la sala se encuentran en las mismas condiciones. CubaBajoLupa tampoco ha podido confirmar de manera independiente que la habitación fotografiada sea específicamente el cubículo señalado por la denunciante, por lo que esos detalles se atribuyen a su testimonio.
“Cuando se salga de la máquina los pacientes no tienen un colchón donde pueda descansar con su comodidad”, escribió Dávila Almanza, cuestionando las condiciones en las que deben permanecer personas sometidas a un procedimiento físicamente exigente.
HEMODIÁLISIS: UN TRATAMIENTO QUE NO PUEDE ESPERAR
La situación resulta especialmente sensible por el tipo de pacientes involucrados. La hemodiálisis sustituye parcialmente la función de los riñones mediante equipos que extraen la sangre, eliminan sustancias de desecho y exceso de líquido y posteriormente la devuelven al organismo. Las sesiones suelen repetirse varias veces por semana y pueden producir cansancio, debilidad, disminución de la presión arterial y otros efectos que hacen importante un adecuado período de recuperación.
El Hospital Ernesto Guevara mantiene uno de los principales servicios de Nefrología de Las Tunas y atiende a centenares de pacientes diariamente. En febrero, la dirección del centro declaró a Granma que la institución registra habitualmente entre 450 y 500 camas ocupadas y que en sus diferentes servicios recibe diariamente a cientos de personas.
UNA CONTRADICCIÓN CON LAS REPARACIONES ANUNCIADAS
La denuncia aparece meses después de que medios oficiales presentaran al Ernesto Guevara como un hospital en proceso de renovación. En enero de 2026, la Agencia Cubana de Noticias informó sobre la restauración de varias áreas, nuevas camas para pacientes graves y obras dirigidas, según las autoridades, a mejorar el confort de pacientes y trabajadores. La instalación cuenta con unas 788 camas y más de 40 servicios médicos.
Las fotografías difundidas ahora muestran, al menos en el espacio retratado, una realidad difícil de conciliar con ese discurso de mejoramiento. No permiten afirmar que todo el hospital carezca de colchones, pero sí justifican preguntar cómo una sala destinada a recibir pacientes puede terminar con estructuras de cama sin una superficie adecuada para descansar.
La carencia tampoco sería una denuncia completamente aislada. En reportes publicados este año sobre las condiciones sanitarias en Las Tunas, pacientes y trabajadores han descrito problemas con colchones, insumos y otros recursos hospitalarios, aunque esas denuncias no siempre han podido ser verificadas institucionalmente.
UNA PREGUNTA ADICIONAL SOBRE LOS PACIENTES DE AMANCIO
Existe otro elemento que requiere explicación. En 2016 las autoridades inauguraron un servicio de hemodiálisis en Amancio precisamente para evitar que los pacientes del sur de Las Tunas tuvieran que recorrer cerca de 90 kilómetros hasta la capital provincial varias veces por semana. Todavía en noviembre de 2024, medios oficiales señalaban que ese servicio continuaba funcionando en el municipio.
Por ello, si actualmente pacientes de Amancio deben desplazarse nuevamente hasta el Hospital Ernesto Guevara, sería importante conocer la razón: problemas de capacidad, averías, disponibilidad de equipos, atención especializada u otra causa. La publicación de Dávila Almanza no proporciona esa explicación y las fuentes oficiales consultadas tampoco ofrecen información reciente que permita determinarla.
La denuncia plantea así dos asuntos distintos que merecen una respuesta de Salud Pública en Las Tunas: por qué estos pacientes deben trasladarse al hospital provincial y, una vez allí, por qué al menos algunas de las camas donde esperan o descansan aparecen sin colchones.
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