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Cuba Bajo Lupa

PARQUE ZOOLÓGICO NACIONAL DE CUBA CIERRA «POR TIEMPO INDEFINIDO» POR FALTA DE ELECTRICIDAD Y AGUA

El Zoológico Nacional de Cuba anunció el cierre de sus puertas por tiempo indefinido debido a problemas con el suministro de electricidad y agua, dos servicios esenciales para el funcionamiento de una instalación que alberga alrededor de un millar de animales y depende de infraestructura, transporte interno, alimentación y atención veterinaria diaria.

El aviso fue publicado en la página oficial de Facebook del parque y no precisa cuándo podrá reabrir. Tampoco ofrece detalles sobre la magnitud de las afectaciones ni sobre las medidas de contingencia adoptadas para garantizar el bienestar de los animales mientras se mantenga el cierre.

EL ZOOLÓGICO NACIONAL DE CUBA VUELVE A CERRAR

La suspensión indefinida no llega en un vacío. Durante los últimos años, el Zoológico Nacional ha acumulado cierres parciales y temporales asociados a la falta de combustible, reparaciones y deterioro de sus instalaciones. En marzo de 2023, por ejemplo, el parque llegó a suspender operaciones por falta de combustible, un recurso imprescindible para mover visitantes, trabajadores y alimentos dentro de un recinto de cientos de hectáreas.

En septiembre de 2025 volvió a cerrar durante varios días para labores de recuperación y mantenimiento después de la temporada de verano. En aquel momento, la suspensión tenía fecha de reapertura; el anuncio actual es más preocupante precisamente porque habla de un cierre “por tiempo indefinido”.

UN DETERIORO QUE VIENE DE AÑOS

El estado del parque ha sido objeto de críticas incluso dentro de medios cubanos. IPS Cuba describió en julio de 2025 un deterioro prolongado de áreas e instalaciones, señaló que el centro había cerrado varias veces en cinco años y documentó una reducción considerable de la población animal, además de espacios como el Foso de los Leones fuera de servicio durante largos períodos.

El problema tampoco es reciente en términos históricos. Ya en 2008, la propia dirección del Zoológico Nacional reconocía un “nivel de deterioro evidente”, con baños en malas condiciones, acumulación de basura, una bomba de agua averiada y décadas sin una reparación general.

La diferencia es que en 2026 ese deterioro coincide con una crisis energética y de abastecimiento mucho más profunda. El cierre actual por electricidad y agua expone hasta qué punto servicios básicos que deberían ser garantizados en una instalación de este tipo pueden condicionar directamente su funcionamiento.

ALIMENTAR A CASI MIL ANIMALES EN MEDIO DE LA ESCASEZ

La situación de los animales también ha sido motivo de preocupación. Reuters documentó en julio de este año que el Zoológico Nacional enfrentaba dificultades para garantizar la alimentación y un balance nutricional adecuado debido a la escasez de combustible y medicamentos. Directivos del centro reconocieron que incluso distribuir comida dentro del parque se había convertido en un desafío logístico.

La propia institución ha recurrido a soluciones alternativas para mover alimentos, entre ellas carros tirados por caballos y triciclos eléctricos, mientras intenta mantener la atención de una población cercana a los mil animales. También se ha informado que trabajadores cultivan pastos y forrajes dentro de la instalación para reducir la dependencia de proveedores externos.

DENUNCIAS SOBRE EL ESTADO DE LOS ANIMALES

A ese escenario se suman denuncias más graves que deben manejarse con cautela. En agosto de 2025, 14ymedio publicó testimonios de trabajadores que describían carencias severas de carne para los felinos y animales visiblemente delgados. Esas denuncias proceden de fuentes no identificadas por nombre y no equivalen a una evaluación veterinaria independiente, pero contribuyeron a aumentar las dudas sobre las condiciones internas del parque.

Visitantes también han dejado reseñas públicas en las que describen áreas cerradas, escasez de animales y fuerte deterioro. Esas opiniones son testimonios personales y no deben confundirse con inspecciones técnicas, pero coinciden con parte del deterioro documentado por otras fuentes.

UN CIERRE QUE PLANTEA PREGUNTAS URGENTES

La electricidad y el agua no son servicios secundarios en un zoológico. Son necesarios para sistemas de bombeo, limpieza, refrigeración, conservación de alimentos, atención veterinaria y funcionamiento básico de las instalaciones. Por eso, el anuncio genera preguntas que todavía no han sido respondidas públicamente.

La principal es cuánto tiempo puede mantenerse cerrado el Zoológico Nacional sin que estas deficiencias afecten aún más la operación interna. También queda por saber qué sistemas de respaldo están funcionando, cómo se garantiza el suministro de agua para los animales y qué protocolos se han activado ante una interrupción de duración desconocida.

El cierre indefinido representa así algo más que una suspensión recreativa. Es otra señal del deterioro acumulado de una instalación emblemática que lleva años sobreviviendo entre falta de combustible, reparaciones pendientes, dificultades para alimentar a sus animales y ahora problemas con dos de los servicios más básicos: agua y electricidad.

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