EL FALSO ASALTO A EMIR MESA CORONA: ASÍ SE FABRICÓ Y SE VIRALIZÓ OTRO BULO SOBRE CUBA EN REDES SOCIALES
La historia de que el general de brigada Emir Mesa Corona, jefe de la Dirección de Seguridad Personal de Cuba, había sido golpeado y despojado de un reloj en plena calle Galiano, en Centro Habana, comenzó a circular como una noticia explosiva. El relato tenía todos los ingredientes para hacerse viral: un alto jefe de seguridad, delincuencia callejera, un reloj robado y una escena supuestamente ocurrida a plena luz del día.
El problema es que, hasta ahora, no existe una sola evidencia verificable de que ese asalto haya ocurrido. No han aparecido fotografías, videos, partes policiales, testigos identificados ni documentos que acrediten el supuesto incidente. Por el contrario, fuentes consultadas por CubaHerald aseguraron que Mesa Corona no se encontraba en el lugar señalado en el momento descrito por la versión viral.
EL RELATO QUE SE EXTENDIÓ SIN PRUEBAS
La versión sostenía que Mesa Corona caminaba por Galiano hacia San Rafael, cerca de la tienda Casalinda, cuando tres jóvenes lo interceptaron, le quitaron un reloj y lo golpearon antes de escapar. Algunas publicaciones añadieron incluso que el general quedó sentado en el pavimento hasta la llegada de una patrulla policial.
Ese nivel de detalle dio apariencia de veracidad a una historia que, sin embargo, se difundió sin evidencia documental. Varias páginas y medios la reprodujeron como cierta o prácticamente cierta, entre ellos CubitaNOW, La Antena y otras plataformas digitales.
La investigación sobre el origen muestra además una dificultad importante. Periódico Cubano y CubaHerald atribuyeron inicialmente la historia al perfil de Lemay Jiménez, mientras una publicación de Ignacio Giménez Cuba también difundió el mismo relato sobre Mesa Corona caminando por Galiano hacia San Rafael. Por tanto, con la evidencia pública disponible no es posible afirmar con certeza quién publicó primero el texto, aunque sí está documentado que Ignacio Giménez participó en su difusión.
IGNACIO GIMÉNEZ Y UN HISTORIAL DE INFORMACIÓN FALSA
La presencia de Ignacio Giménez en esta historia resulta relevante porque su perfil ya ha estado vinculado a otros contenidos falsos que terminaron alcanzando una enorme difusión.
En septiembre de 2025, por ejemplo, difundió el rumor de que Raúl Castro había sido trasladado de urgencia a una clínica habanera. Posteriormente, el propio Giménez reconoció públicamente que había inventado aquella historia como una supuesta “prueba” para medir la confiabilidad de medios y páginas digitales.
Meses después, otra publicación atribuida a Giménez provocó que cientos de personas acudieran al Hotel Habana Libre ante el rumor de una supuesta entrega de 1.100 dólares por persona. Los equipos que presuntamente distribuirían el dinero nunca aparecieron y la ayuda anunciada resultó inexistente.
Esos antecedentes no demuestran automáticamente que cualquier publicación posterior suya sea falsa, pero sí obligan a aplicar un nivel de verificación especialmente alto antes de reproducir sus afirmaciones como noticia.
EL DETALLE QUE HACÍA DUDAR DESDE EL PRINCIPIO
La propia naturaleza del cargo de Mesa Corona hacía que la historia necesitara pruebas extraordinariamente sólidas. El general de brigada encabeza la Dirección de Seguridad Personal, estructura del Ministerio del Interior encargada de proteger a los máximos dirigentes del Estado y del Partido Comunista.
Apenas horas antes de que comenzara a circular el supuesto asalto, Mesa Corona había participado públicamente en el acto por el 65 aniversario de esa Dirección junto a Raúl Castro, Miguel Díaz-Canel y altos mandos de las FAR y el MININT.
Eso no convierte físicamente en imposible que pudiera sufrir un delito, pero sí hacía necesario preguntarse cómo un funcionario responsable de la protección de la cúpula cubana habría terminado caminando solo por una de las zonas más transitadas de Centro Habana sin escolta visible y sin que posteriormente apareciera una sola evidencia independiente del episodio.
UN BULO QUE TERMINÓ CONVERTIDO EN “NOTICIA”
Lo ocurrido muestra uno de los mecanismos más frecuentes de la desinformación digital: una publicación en redes ofrece un relato muy específico, otras páginas lo reproducen, nuevos medios citan a esas páginas y, después de varias repeticiones, el lector pierde de vista que nunca existió una fuente primaria verificable.
En este caso ocurrió precisamente eso. Algunas plataformas comenzaron utilizando expresiones como “habría sido asaltado”, pero otras terminaron escribiendo directamente que Mesa Corona “fue víctima de un asalto”, convirtiendo una versión no comprobada en un hecho consumado.
La crítica al Gobierno cubano, a la inseguridad o a cualquier institución pública no necesita apoyarse en historias inventadas. Cuando un bulo se mezcla con hechos reales y termina siendo creído por miles de personas, el principal beneficiado termina siendo precisamente quien puede utilizar esas falsedades para desacreditar denuncias auténticas.
El supuesto asalto a Emir Mesa Corona es, hasta este momento, un ejemplo claro de por qué publicar primero y verificar después puede convertir las redes sociales en una fábrica de noticias falsas.
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