“ES UNA TAREA DE RAULITO”: LA RED DE TIERRAS, LUJO Y PRIVILEGIOS QUE RODEA A HACIENDA EL PATRÓN
Una nueva investigación apunta a que el polémico complejo turístico vinculado a Roberto Carlos Chamizo no habría crecido como cualquier negocio privado: testimonios y documentos revelados por CubaNet describen presiones para entregarle tierras estatales, mientras aparece repetidamente el nombre de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, “El Cangrejo”, nieto de Raúl Castro.
Durante años, Hacienda El Patrón pudo presentarse simplemente como uno de los nuevos emprendimientos turísticos surgidos alrededor de La Habana: jardines impecables, caballos, gastronomía, alojamiento de lujo, paseos y fotografías cuidadosamente diseñadas para un público con capacidad de pagar una experiencia inaccesible para la mayoría de los cubanos.
Pero alrededor de sus palmas, habitaciones y áreas recreativas ha comenzado a dibujarse una historia mucho más compleja.
Una investigación publicada por CubaNet este 8 de septiembre de 2026 sostiene que el crecimiento de la hacienda estuvo acompañado por gestiones para apropiarse o recibir el control de tierras pertenecientes al Estado y que, según funcionarios y documentos citados por ese medio, detrás de algunas de aquellas gestiones aparecía una orden difícil de ignorar dentro de Cuba: “es una tarea de Raulito”.
El “Raulito” mencionado en el reportaje sería Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como El Cangrejo, nieto de Raúl Castro, hijo de Déborah Castro Espín y del fallecido general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, quien durante años estuvo al frente del poderoso conglomerado militar GAESA.
La importancia del caso, por tanto, ya no radica solamente en preguntarse quién visita Hacienda El Patrón. La pregunta mucho más incómoda es cómo un negocio privado pudo expandirse, relacionarse con empresas estatales y terminar integrado a circuitos turísticos controlados por uno de los mayores conglomerados militares del país.
DE UNA FINCA TURÍSTICA A UN SÍMBOLO DEL PRIVILEGIO
Hacienda El Patrón está localizada por el Camino San Gabriel, en Habana del Este. Su presencia pública comenzó a hacerse visible alrededor de 2020 mediante fotografías y promociones en redes sociales que mostraban una instalación notablemente cuidada y muy alejada de la realidad de deterioro agrícola que caracteriza buena parte del campo cubano.
El lugar ofrece actividades vinculadas al turismo rural, equitación, gastronomía, naturaleza y recreación. Actualmente aparece incluso en plataformas internacionales de viajes con numerosas fotografías de sus jardines, caballos e instalaciones.
La hacienda cobró particular notoriedad cuando comenzaron a circular imágenes de Sandro Castro, nieto de Fidel Castro, disfrutando del lugar junto a otros miembros del círculo privilegiado habanero. CubaNet documentó esas visitas en 2023 y señaló también la presencia allí de empresarios relacionados con el turismo de lujo.
Sin embargo, aquel era apenas el inicio de la historia.
Con el paso del tiempo comenzó a emerger el nombre del empresario Roberto Carlos Chamizo González, quien en redes sociales también se ha presentado como Carlos Milán y aparece administrando o vinculado a varios negocios relacionados con turismo, transporte y gastronomía.
ROBERTO CARLOS CHAMIZO: EL HOMBRE DETRÁS DE EL PATRÓN
Una investigación de CubaNet publicada en abril de 2026 identificó a Chamizo como administrador de al menos tres negocios visibles: Hacienda El Patrón, Havana Prestige y Mía Culpa Havana. El reportaje reconstruyó además sus relaciones familiares y personales dentro de círculos próximos a funcionarios cubanos.
Según esa investigación, Chamizo es sobrino del coronel del Ministerio del Interior Carlos Miguel Chamizo Trujillo, quien habría pertenecido a la escolta de Ramiro Valdés Menéndez décadas atrás. CubaNet también entrevistó fuentes de su entorno, aunque varias fueron protegidas bajo anonimato, por lo que esas afirmaciones deben distinguirse de los elementos verificables mediante registros públicos.
Lo que sí puede comprobarse fuera de Cuba es que Roberto Carlos Chamizo González figura en registros mercantiles españoles como socio único y administrador de RCCH Investment SL, constituida en Zaragoza en diciembre de 2025 con un capital inicial declarado de 3.000 euros.
Ese dato proporciona una pieza documental importante porque conecta al empresario cubano con una estructura societaria en Europa.
Pero la investigación publicada ahora sobre las tierras de El Patrón abre un capítulo mucho más delicado.
LAS 30 HECTÁREAS Y LA FRASE QUE CAMBIA LA HISTORIA
CubaNet sostiene que Chamizo terminó controlando aproximadamente 30 hectáreas de terrenos que originalmente pertenecían a estructuras agrícolas estatales próximas a su hacienda.
De acuerdo con el reportaje, funcionarios de la Empresa Agropecuaria Bacuranao recibieron solicitudes para ceder áreas alrededor de El Patrón con el propósito de desarrollar proyectos vinculados al ecoturismo y la atención a visitantes extranjeros.
Uno de los episodios relatados es particularmente revelador. Cuando el entonces directivo de la empresa estatal fue consultado sobre las solicitudes de Chamizo, habría recibido referencias de que aquello no constituía una gestión empresarial ordinaria, sino “una tarea de Raulito”, expresión que según las fuentes consultadas aludía a Raúl Guillermo Rodríguez Castro.
Esta afirmación procede de testimonios recogidos por CubaNet y no equivale por sí misma a una resolución oficial firmada por Rodríguez Castro. No obstante, el reportaje asegura haber accedido también a documentos internos que muestran su presencia frecuente en instalaciones estatales cercanas. Precisamente ahí aparece El Caney.
EL CANEY: LA PIEZA QUE ESTABA OCULTA AL LADO DE LA HACIENDA
A poca distancia de Hacienda El Patrón se encuentra la unidad bufalina El Caney, perteneciente a la Empresa Agropecuaria Bacuranao.
Según CubaNet, un informe manuscrito del núcleo zonal 48 del Partido Comunista de Cuba documentó una visita de Raúl Guillermo Rodríguez Castro a esa instalación el 4 de febrero de 2023. El reportaje afirma que El Cangrejo habría utilizado el lugar como espacio de recreación privada.
El dato es importante porque El Caney no se presenta como una finca privada ni como un restaurante particular.
Se trata de una instalación vinculada a una empresa agropecuaria estatal. Si los documentos citados son auténticos, la historia plantea una pregunta elemental: ¿por qué una instalación estatal dedicada a actividades agropecuarias podía terminar siendo utilizada como espacio recreativo por uno de los miembros más poderosos de la familia Castro? La respuesta todavía no aparece en información oficial.
EL CONFLICTO POR EL AGUA Y LOS BÚFALOS
La investigación añade un episodio que parece menor, pero ilustra la relación entre el crecimiento de El Patrón y los recursos de la empresa estatal.
Según CubaNet, Chamizo habría cercado una presa a la que anteriormente tenían acceso los búfalos pertenecientes a la unidad estatal. Al quedar bloqueado el acceso al agua, los animales rompían las cercas para alcanzar el embalse, provocando conflictos con el propietario de la hacienda.
La funcionaria Yuliet Caballero Reina, identificada por el medio como representante legal de terrenos y vaquerías de la UEB Genética Bufalina Victoria de Girón, habría comunicado previamente problemas relacionados con esas áreas.
De comprobarse documentalmente toda la operación de transferencia territorial, la cuestión sería mucho más importante que una disputa por cercados.
Estaríamos hablando de patrimonio estatal utilizado para facilitar la expansión de un negocio privado conectado con personas cercanas a la cúpula del poder.
Y ENTONCES APARECE GAVIOTA
Aquí la trama deja de ser exclusivamente agrícola. En octubre de 2025, CubaNet reveló que Gaviota Tours comenzó a comercializar excursiones a Hacienda El Patrón. El dato resulta llamativo porque Gaviota pertenece al gigantesco conglomerado turístico empresarial asociado a GAESA.
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha identificado durante años a GAESA y Grupo de Turismo Gaviota como estructuras vinculadas a las Fuerzas Armadas cubanas. La lista estadounidense de entidades restringidas incluye no solamente a GAESA y Gaviota, sino también numerosas compañías, inmobiliarias, hoteles y servicios relacionados con ese entramado.
El Departamento del Tesoro describió a GAESA como una empresa paraguas controlada por los militares cubanos con intereses en turismo, inversión financiera, importaciones, exportaciones y remesas.
Eso convierte la promoción de El Patrón por Gaviota en uno de los aspectos más intrigantes del caso.
¿Por qué una empresa turística perteneciente al entramado militar utilizaría su infraestructura comercial para promocionar una finca aparentemente privada?
EL VÍNCULO FAMILIAR QUE HACE IMPOSIBLE IGNORAR A GAESA
Hay otro elemento que permite comprender por qué el nombre de El Cangrejo tiene tanto peso. Raúl Guillermo Rodríguez Castro es hijo de Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, fallecido en 2022, quien dirigió GAESA y se convirtió durante décadas en una de las figuras económicas más poderosas del sistema cubano. Estados Unidos lo sancionó individualmente en 2020 precisamente por su posición al frente del conglomerado militar.
Esto significa que El Cangrejo se encuentra situado en la intersección de dos estructuras fundamentales del poder cubano. Por vía materna pertenece directamente a la familia de Raúl Castro. Por vía paterna quedó conectado con el hombre que dirigió durante años el imperio empresarial militar de GAESA.
Por eso, cuando diferentes investigaciones mencionan simultáneamente El Patrón, Gaviota, tierras estatales, Chamizo y El Cangrejo, ya resulta difícil considerar todas esas conexiones como simples coincidencias sin plantear interrogantes.
MÍA CULPA: UN NEGOCIO PRIVADO DENTRO DE UN HOTEL DEL ENTORNO GAESA
El mapa se extiende todavía más. CubaNet identificó a Chamizo como administrador de Mía Culpa Havana, un restaurante que funciona dentro de las instalaciones del Iberostar Grand Packard de La Habana. La investigación describe al hotel como propiedad del entramado GAESA y señala al chef español Ramsés González Méndez como figura central del proyecto gastronómico.
El mismo Ramsés González Méndez aparece también relacionado con El Patrón. Y aquí tenemos nuevamente un dato comprobable en registros españoles: González Méndez figura como apoderado de RCCH Investment SL, la sociedad cuyo administrador y socio único registrado es Roberto Carlos Chamizo González.
Por tanto, ya no estamos solamente ante periodistas estableciendo asociaciones. Existe una relación societaria documentada en España entre Chamizo y González Méndez. El mismo círculo aparece conectado con una finca turística promocionada por Gaviota y con un restaurante ubicado dentro de infraestructura hotelera vinculada al conglomerado militar.
HAVANA PRESTIGE Y EL TURISMO DE LUJO
Chamizo administra además Havana Prestige, un servicio de transporte de alta gama visible en sus propias redes sociales y señalado por CubaNet como otro de sus negocios.
En junio de 2026 volvieron a circular imágenes del empresario paseándose en una limusina por el Malecón habanero, generando polémica precisamente por el contraste con la grave situación económica y energética del país. El vehículo, por sí mismo, no prueba ninguna irregularidad.
Pero resulta relevante dentro de un ecosistema comercial enfocado claramente al visitante extranjero y a consumidores con alto poder adquisitivo: finca turística, restaurante dentro de un hotel de lujo, apartamentos para renta y transporte premium.
La pregunta periodística legítima es de dónde surgió la capacidad financiera, institucional y logística necesaria para construir esta red en un país donde emprendedores sin vínculos políticos enfrentan dificultades extremas para acceder a combustible, importaciones, divisas, tierras y propiedades.
APARTAMENTOS DE MÁS DE 280 DÓLARES POR NOCHE
La investigación de CubaNet sostiene además que Chamizo aparece como anfitrión de apartamentos turísticos en La Habana que llegaron a ofrecerse por más de 280 dólares la noche. Aquí vuelve a aparecer el mismo patrón.
No estamos ante un pequeño emprendimiento familiar que alquila una habitación adicional para sobrevivir. Hablamos de una red de servicios orientados a clientes internacionales y de alto gasto, conectada con uno de los sectores más sensibles de la economía cubana: el turismo.
Y precisamente el turismo ha sido durante décadas uno de los pilares controlados por empresas relacionadas con GAESA.
LO CONFIRMADO Y LO QUE TODAVÍA NO PODEMOS AFIRMAR
Para CubaBajoLupa es fundamental separar evidencia de acusación.
CONFIRMADO
Roberto Carlos Chamizo González figura como socio único y administrador de RCCH Investment SL en registros mercantiles españoles. Ramsés González Méndez aparece posteriormente como apoderado de esa sociedad.
Chamizo aparece públicamente relacionado con Hacienda El Patrón, Havana Prestige y Mía Culpa Havana, según investigaciones que incluyen sus propias publicaciones en redes sociales. Gaviota Tours promocionó excursiones a Hacienda El Patrón, según material documentado por CubaNet en 2025.
GAESA y Gaviota forman parte del entramado empresarial militar cubano y han sido identificados como tales por organismos oficiales estadounidenses. Raúl Guillermo Rodríguez Castro es nieto de Raúl Castro e hijo del fallecido jefe de GAESA, Luis Alberto Rodríguez López-Calleja.
DENUNCIADO, PERO NO CONFIRMADO INDEPENDIENTEMENTE POR CUBABAJO LUPA
La orden de favorecer la expansión territorial de Hacienda El Patrón habría sido identificada por funcionarios como una “tarea de Raulito”, según testimonios recopilados por CubaNet.
CubaNet sostiene que la hacienda terminó alcanzando alrededor de 30 hectáreas mediante tierras vinculadas previamente a empresas estatales.
El uso de instalaciones estatales de El Caney como espacio privado de recreación por parte de El Cangrejo se sustenta en documentos a los que CubaNet afirma haber tenido acceso, pero CubaBajoLupa no ha podido examinar los originales directamente.
Tampoco existe, hasta donde hemos podido comprobar, una declaración pública de Chamizo, Rodríguez Castro, GAESA o autoridades cubanas que explique detalladamente las transferencias de terrenos señaladas en estas investigaciones.
EL VERDADERO ESCÁNDALO NO ES QUE EXISTAN NEGOCIOS DE LUJO
En cualquier sociedad normal, que un empresario posea una finca, un restaurante, apartamentos y vehículos de lujo sería simplemente una historia de éxito empresarial. Pero Cuba no funciona bajo esas condiciones.
Durante décadas, el Gobierno cubano restringió la acumulación de propiedades, la empresa privada, la contratación laboral, la importación comercial, la inversión independiente y hasta el derecho de los ciudadanos a desarrollar libremente determinados negocios.
Mientras millones de cubanos fueron obligados a vivir bajo esas restricciones, una nueva clase empresarial comenzó a aparecer alrededor de determinados círculos políticos. Por eso el problema no es únicamente el lujo de Hacienda El Patrón.
El problema es quién obtiene acceso a tierras, quién recibe permisos, quién puede trabajar con empresas militares, quién entra a instalaciones estatales y quién consigue construir un ecosistema empresarial completo dentro de un país donde las reglas nunca se aplican de la misma manera para todos.
DE EL PATRÓN A EL CANEY: UN MAPA QUE APENAS COMIENZA A APARECER
Hacienda El Patrón puede terminar siendo solamente la primera pieza visible. Alrededor aparecen El Caney, la Empresa Agropecuaria Bacuranao, Gaviota Tours, Mía Culpa, Havana Prestige, apartamentos turísticos y una empresa inscrita en España.
Y atravesando varias de esas líneas vuelve a aparecer el mismo nombre: Roberto Carlos Chamizo González.
Más arriba aparece otro: Raúl Guillermo Rodríguez Castro. Y detrás de todo el escenario aparece una estructura inevitable: GAESA. La verdadera investigación, por tanto, ya no consiste en descubrir quién tomó fotografías en una finca exclusiva.
Consiste en determinar si Cuba está asistiendo al surgimiento de una nueva aristocracia empresarial construida alrededor de las mismas familias y estructuras que han gobernado el país durante más de seis décadas.
Ese será precisamente el tema de la próxima entrega.
SIGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES






