ARROZ IMPERIAL CUBANO: EL PLATO DE FIESTA CON POLLO, MAYONESA Y QUESO QUE CONQUISTÓ LAS MESAS FAMILIARES
El arroz imperial cubano es uno de esos platos que aparecen cuando la comida deja de ser simplemente comida y se convierte en celebración. Capas de arroz amarillo, pollo desmenuzado, jamón, mayonesa y queso gratinado forman una especie de “lasaña de arroz” que durante décadas ha ocupado un lugar especial en cumpleaños, bodas, reuniones familiares y fiestas dentro y fuera de Cuba.
Su popularidad también tiene que ver con algo muy práctico: rinde bastante, puede prepararse con antelación y admite numerosas variaciones. Algunas familias agregan camarones, otras prescinden del jamón, unas utilizan queso Gouda y otras mozzarella, pero casi todas conservan tres elementos que definen al plato: arroz amarillo, pollo y esa polémica capa de mayonesa que terminó convirtiéndose en su sello particular.
ARROZ IMPERIAL CUBANO: ¿DE DÓNDE SALIÓ REALMENTE?
El origen exacto del arroz imperial no está bien documentado y ahí aparece una de sus curiosidades. Fuentes gastronómicas especializadas coinciden en que no existe un lugar ni una fecha claramente establecidos, e incluso se ha planteado que pudiera haberse desarrollado dentro de la comunidad cubana de Miami como una evolución más elaborada del tradicional arroz con pollo.
Esa incertidumbre no le resta cubanía dentro de la cultura gastronómica popular. Hoy aparece ampliamente identificado como plato cubano, tanto en recetarios como en restaurantes y medios gastronómicos internacionales, y Food Network incluye una versión preparada por un restaurante cubano de Florida con arroz amarillo, pollo guisado, mayonesa y mozzarella.
POR QUÉ LE DICEN LA “LASAÑA CUBANA”
La comparación nace de su montaje. En lugar de mezclar todos los ingredientes, el arroz imperial se construye por pisos: arroz, mayonesa, jamón o pollo, más arroz y finalmente queso, creando capas visibles cuando se corta en porciones.
Ese montaje también explica su apariencia festiva. Una fuente española de cocina lo describe como un plato habitual en bodas, bautizos y grandes reuniones, mientras recetas cubanas contemporáneas siguen presentándolo como una preparación pensada para alimentar a grupos numerosos.
LA MAYONESA: EL INGREDIENTE QUE CAMBIA TODO
Probablemente ningún ingrediente genere tanta conversación como la mayonesa. No se utiliza únicamente como aderezo final, sino entre las capas para aportar humedad, cremosidad y contraste frente al arroz y el pollo, evitando que el plato quede seco después del gratinado.
La cantidad depende completamente del gusto familiar. Hay versiones que apenas untan una fina capa y otras que prácticamente “bañan” cada piso, algo que explica por qué dos arroces imperiales pueden parecerse visualmente y, sin embargo, tener texturas muy distintas.
¿VINO SECO O CERVEZA PARA EL POLLO?
El vino seco aparece con mucha frecuencia en las recetas modernas del arroz imperial. Una de las versiones populares utiliza vino blanco seco dentro del sofrito del pollo, junto con tomate, ajo, cebolla y pimientos, dejando que el alcohol se evapore antes de terminar la salsa.
La cerveza también puede utilizarse como variación doméstica para “amortiguar” el sofrito, pero no aparece con la misma frecuencia en las recetas consultadas. Si se busca un sabor más cercano a las versiones publicadas tradicionalmente, el vino seco sería la opción más reconocible; si se busca un perfil más suave y maltoso, la cerveza puede funcionar como adaptación personal.
LA RECETA MÁS POPULAR QUE ENCONTRAMOS ENTRE LAS PUBLICADAS
No existe un ranking oficial mundial de recetas de arroz imperial, por lo que no sería riguroso declarar una única fórmula como “la más popular”. Sin embargo, entre las recetas revisadas, una de las que muestra mayor respaldo público es la publicada por A Sassy Spoon, con una valoración de 4,54 sobre 5 basada en 147 reseñas, además de una estructura muy cercana a la que muchos cubanos reconocen como clásica.
Tomando esa versión como referencia, junto con otras recetas ampliamente difundidas, esta sería una fórmula muy representativa para unas ocho personas:
Ingredientes
- 3 tazas de arroz de grano largo
- 2 libras de pechuga o muslos de pollo deshuesados
- 1 taza de salsa de tomate
- ½ taza de vino blanco seco
- 1 cebolla mediana
- 1 pimiento rojo
- 1 pimiento verde
- 5 a 8 dientes de ajo
- 1 libra de jamón dulce en cubitos
- ½ taza de mayonesa
- 3 a 4 tazas de queso rallado, preferiblemente mozzarella, Gouda o mezcla
- caldo de pollo suficiente para cocinar el arroz
- comino, orégano, sal y pimienta al gusto
- bijol, cúrcuma o sazón para dar color amarillo al arroz
- chícharos y tiras de pimiento, opcionales
CÓMO PREPARARLO PASO A PASO
Primero se cocina el pollo hasta que pueda desmenuzarse fácilmente. En una sartén aparte se prepara un sofrito con cebolla, ajo y pimientos, se incorpora la salsa de tomate, el vino seco, comino y orégano, y después se añade el pollo para que absorba el sabor y quede jugoso.
El arroz se cocina con caldo de pollo y algún ingrediente que aporte el característico color amarillo, como bijol, cúrcuma o sazón. Debe quedar cocido pero relativamente suelto, porque todavía pasará unos minutos en el horno durante el montaje final.
En una fuente resistente al horno se coloca una primera capa de arroz y se presiona ligeramente. Después se extiende una capa fina de mayonesa, se añade jamón, otra capa de arroz, más mayonesa y el pollo guisado; el proceso puede repetirse según la altura del molde.
La última capa se cubre con abundante queso rallado y se lleva al horno hasta que se derrita y comience a dorarse. Algunas versiones gratinan apenas entre 5 y 10 minutos a temperatura alta, mientras otras hornean entre 15 y 20 minutos a unos 175 °C, dependiendo del tamaño y profundidad del recipiente.

CAMARONES, CHORIZO Y OTRAS VARIANTES
La receta admite más modificaciones de las que parece. Existen versiones que incorporan camarones entre las capas, otras añaden cerdo o chorizo y algunas sustituyen parte del pollo por otros rellenos, algo que demuestra que el arroz imperial funciona más como una estructura culinaria que como una fórmula completamente rígida.
También puede decorarse con tiras de pimiento, aceitunas, chícharos o pequeñas figuras hechas con tomate. En las mesas familiares cubanas, la presentación suele importar casi tanto como el sabor, especialmente cuando se prepara para cumpleaños o celebraciones.
POR QUÉ SIGUE FUNCIONANDO GENERACIÓN TRAS GENERACIÓN
El arroz imperial reúne varias cosas que gustan mucho en la cocina cubana: arroz, sofrito, pollo, queso y una preparación abundante pensada para compartir. A eso se suma que puede elaborarse en una fuente grande, cortarse fácilmente y servirse acompañado de plátanos maduros fritos, tostones o una ensalada fresca.
Quizás ahí esté la verdadera razón de su permanencia. No es necesariamente el plato cubano más antiguo ni el de origen mejor documentado, pero pocos tienen esa capacidad de anunciar, apenas llega la bandeja a la mesa, que ese día hay algo que celebrar.
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