FÉLIX BEATÓN CUMPLE AÑOS: DE TAXISTA EN HOLGUÍN A CONVERTIRSE EN UNO DE LOS ROSTROS MÁS QUERIDOS DE LA ACTUACIÓN CUBANA
El actor cubano Félix Beatón celebra este 3 de septiembre su cumpleaños número 71 con casi cuatro décadas de una carrera que ha transitado por la televisión, el cine, el teatro y la radio. Nacido en Holguín el 3 de septiembre de 1955, Beatón sigue activo profesionalmente y conserva una relación muy particular con un público que todavía lo reconoce por personajes interpretados hace décadas.
Su historia, sin embargo, está muy lejos del recorrido tradicional de un actor formado desde joven para llegar a los grandes medios. Antes de convertirse en un rostro conocido de la televisión cubana, Félix Beatón fue taxista en Holguín, mientras simultáneamente ensayaba teatro, grababa programas de radio y participaba en trabajos para Telecristal. Él mismo recuerda que estacionaba el taxi cerca del teatro, la emisora o el telecentro para poder alternar ambas vidas.
FÉLIX BEATÓN: DEL TAXI AL “CABO PÉREZ”
El punto de inflexión llegó hacia 1987, cuando tuvo la oportunidad de participar en Tres amigos, una aventura dirigida por Germán Navarro.
Beatón asumió el personaje del Cabo Pérez, un papel que terminó cambiando incluso su vida cotidiana. Cuando la producción salió al aire, regresó a trabajar como taxista en Holguín y descubrió que ya no era un conductor cualquiera: la gente quería subir específicamente a su automóvil porque lo reconocía de la televisión.
“Ya perdí mi nombre. Era el Cabo Pérez”, recordó el actor sobre aquella etapa.
El propio Beatón ha explicado que antes de aquel salto todavía no estaba evaluado profesionalmente como actor. Su formación se había desarrollado sobre la marcha, entre escenarios, pequeños espectáculos y experiencias en radio y televisión.
Antes incluso había estudiado Técnico Medio en Edificaciones, pasó unos meses por Ingeniería Mecánica, apenas unos días por Derecho y probó también la trompeta y el piano. Según su propia descripción, fue inestable académicamente hasta que encontró aquello que realmente quería hacer: actuar.
LA HABANA Y LOS AÑOS SIN CASA PROPIA
Llegar a La Habana tampoco significó alcanzar inmediatamente estabilidad. Beatón pasó años moviéndose entre lugares prestados, alojamientos asociados a producciones y casas de conocidos mientras buscaba consolidarse profesionalmente. En una de esas etapas recibió una oportunidad en la telenovela Cuando el agua regresa a la tierra, inicialmente para realizar apenas unas escenas.
Según relata, la directora Mirta González quedó satisfecha con su trabajo y terminó ampliando el personaje, uniendo varios roles previstos en uno solo. Lo que iba a ser una participación breve terminó convirtiéndose en meses de trabajo.
Esa perseverancia ayuda a explicar una frase con la que Beatón define hoy la profesión: “Esta es una carrera de resistencia”. A sus 70 años ya decía que continuaba esperando “el personaje de su vida” y que preferiría encontrarlo en el cine.
LOS PERSONAJES QUE MÁS RECUERDA EL PÚBLICO
Su filmografía y carrera televisiva abarcan varias generaciones de espectadores. En televisión ha participado en producciones como Al compás del son, Los tres Villalobos, Santa María del Porvenir, Tierras de fuego, Lucha contra Bandidos, Calendario y, más recientemente, Regreso al corazón. En cine aparecen títulos como Kangamba, Melaza, Boccaccerías habaneras, Habana selfies y Neurótica anónima.
Pero uno de los personajes que más lo sigue acompañando en la calle es El Verdugo, de la serie policíaca Día y noche. Beatón también considera especialmente importante su papel de trovador en Al compás del son.
Su regreso al teatro también tuvo un significado especial. Después de aproximadamente 25 años alejado de las tablas, volvió en 2018 con Humo, junto a René de la Cruz y bajo un texto de Yunior García.
Actualmente continúa vinculado al teatro mediante Vital Teatro, agrupación en la que comparte trabajo con intérpretes de generaciones más jóvenes.
UNA VIDA PERSONAL MARCADA TAMBIÉN POR MOMENTOS DIFÍCILES
Detrás de la carrera existe otra historia mucho menos visible. Beatón ha hablado con franqueza sobre problemas de salud y sobre la dificultad económica para acceder a determinados medicamentos en Cuba. Padece gota desde hace más de tres décadas y explicó que en una ocasión pasó aproximadamente un mes sin tomar alopurinol porque no conseguía el medicamento y los precios eran demasiado elevados. Posteriormente pudo retomarlo gracias a alguien que se lo llevó desde España.
También ha hablado sobre la soledad. Tras años sin una vivienda propia, asegura que finalmente consiguió una casa, aunque su relación de pareja terminó. “Las paredes te oyen, pero no te responden”, dijo al describir cómo enfrenta esos momentos.
Son declaraciones que muestran una dimensión diferente del actor detrás de los personajes.
A los 71 años, Félix Beatón continúa trabajando, haciendo teatro y esperando todavía ese papel que considere definitivo. Su trayectoria demuestra algo que él mismo resume mejor que cualquier homenaje: para mantenerse durante décadas en una profesión como la actuación no basta con un éxito temprano. Hace falta resistencia.
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