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Cuba Bajo Lupa

PADRES DENUNCIAN FALTA DE AGUA, COLCHONES EN LOS ALBERGUES Y APAGONES EN LA VOCACIONAL LENIN ANTES DEL INICIO DEL CURSO

Familias de estudiantes de la Escuela Vocacional Lenin, en La Habana, denunciaron serias carencias a pocos días del inicio del nuevo curso escolar, entre ellas problemas con el abastecimiento de agua, la falta de aproximadamente 400 colchones y la perspectiva de que los alumnos internos deban permanecer hasta dos semanas consecutivas en el centro mientras continúan los apagones.

La información fue difundida este lunes por la activista cubana Idelisa Diasniurka Salcedo Verdecia, quien aseguró haber recibido los detalles directamente de padres y familiares después de una reunión con la dirección de la escuela. CubaBajoLupa realizó búsquedas públicas adicionales, pero hasta el momento no encontró una respuesta oficial de la institución ni de las autoridades educativas que permita verificar independientemente todos los puntos denunciados.

Problemas de agua sin solución definitiva

Según la versión compartida por Salcedo, durante el encuentro con las familias se habría reconocido que la situación del agua continúa sin resolverse.

La bomba instalada en la escuela no tendría el caudal suficiente y las nuevas bombas adquiridas no serían compatibles con la infraestructura existente. De acuerdo con el testimonio recibido por la activista, todavía se estaría buscando una alternativa técnica.

Las familias también habrían sido informadas de que se esperaba una evaluación de Salud Pública para determinar si el agua disponible podía considerarse potable.

Ese punto resulta particularmente sensible en una escuela interna, donde los estudiantes permanecen durante varios días consecutivos y dependen del centro para necesidades básicas como beber, bañarse, cocinar y mantener condiciones adecuadas de higiene.

Escuela Vocacional Lenin tendría un déficit de 400 colchones

Otra de las principales preocupaciones es la supuesta falta de alrededor de 400 colchones.

Según la denuncia, parte del inventario anterior habría tenido que retirarse después de problemas con chinches durante el curso precedente. Una de las alternativas planteadas habría sido que las familias con posibilidades económicas llevaran colchones para sus propios hijos.

Salcedo cuestionó públicamente esa posibilidad al preguntarse desde cuándo corresponde a los padres proporcionar mobiliario esencial para una escuela estatal interna.

Si la cifra resulta correcta, no se trataría de una carencia menor. Un déficit de cientos de colchones afectaría directamente la capacidad del centro para alojar estudiantes en condiciones normales desde el comienzo del curso.

Ventiladores recargables, recipientes de agua y hasta EcoFlow

Los apagones constituyen otro punto de alarma.

De acuerdo con el relato de las familias, se les habría recomendado enviar a los alumnos con recipientes para almacenar agua, ventiladores recargables y, en caso de disponer de ellos, equipos de respaldo energético como una EcoFlow.

La misma versión sostiene que el centro habría advertido que no asumiría responsabilidad por la seguridad de esos equipos particulares.

La recomendación refleja hasta qué punto la crisis eléctrica puede trasladar nuevos gastos hacia las familias. Un ventilador recargable o una estación portátil de energía no forman parte del equipamiento habitual que debería necesitar un estudiante para comenzar un curso escolar.

Dos semanas internos por falta de combustible y transporte

La denuncia incluye además un cambio en el régimen de pases.

Debido a las dificultades de combustible y transporte, se habría propuesto que los estudiantes ingresen un lunes y regresen a sus hogares el viernes de la semana siguiente. En la práctica, eso supondría permanecer cerca de dos semanas consecutivas dentro del centro.

El problema es que, según las mismas familias, esa estancia prolongada ocurriría mientras todavía persisten dudas sobre agua potable, colchones, apagones y conservación de alimentos.

Salcedo expresó preocupación precisamente por este último aspecto: las interrupciones eléctricas prolongadas pueden dificultar la refrigeración y conservación segura de los alimentos en una instalación con cientos de estudiantes internos.

Una fotografía también genera preocupación

La publicación de la activista estuvo acompañada por una imagen que, según afirmó, corresponde a un baño de la escuela y muestra condiciones deficientes de higiene.

CubaBajoLupa no ha podido verificar de manera independiente cuándo fue tomada esa fotografía ni si refleja el estado actual general de las instalaciones sanitarias del centro. No obstante, su difusión se suma a las preocupaciones expresadas por las familias antes del inicio del curso.

Abrir la escuela no significa poder sostenerla

El aspecto central de la denuncia va más allá de si la Vocacional Lenin logra abrir sus puertas en la fecha prevista.

La pregunta es si puede garantizar durante todo el curso las condiciones mínimas para alumnos que permanecen internos durante largos períodos: agua segura, camas, alimentación, higiene, ventilación y capacidad para afrontar apagones prolongados.

“No se trata simplemente de abrir la escuela. Se trata de garantizar que pueda mantenerse abierta durante todo el curso en condiciones dignas”, escribió Salcedo.

Hasta el cierre de esta nota, no se había localizado una comunicación pública de la Dirección Provincial de Educación de La Habana, del Ministerio de Educación o de la propia Escuela Vocacional Lenin respondiendo específicamente a estas denuncias.

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