PELOTERO CUBANO JOSÉ RAMÓN RODRÍGUEZ DENUNCIA QUE EL ESTADO SE QUEDA CON EL 25% DE SU SALARIO EN CONTRATOS EN EL EXTRANJERO
El pelotero cubano José Ramón Rodríguez Menéndez denunció que los atletas contratados en el extranjero mediante la Federación Cubana de Béisbol y Cubadeportes deben entregar hasta un 25% de sus ingresos, una versión que contradice directamente la explicación ofrecida por dirigentes oficiales, quienes sostienen que esas retenciones no salen del salario de los jugadores.
Rodríguez Menéndez, jardinero que recientemente terminó un contrato independiente en Venezuela, aseguró que en las dos ocasiones en que salió de Cuba bajo contratos gestionados por la Federación tuvo que pagar una parte de su salario a la propia FCB y otro 5% adicional a Cubadeportes. Según su testimonio, el resultado final era una deducción de aproximadamente una cuarta parte de lo ganado.
EL 25% QUE EL PELOTERO DICE HABER PAGADO
La denuncia surgió después de que el presidente de la Federación Cubana de Béisbol, Juan Reinaldo Pérez, afirmara que los atletas contratados en el extranjero reciben el 100% de su salario.
De acuerdo con la explicación del directivo, la Federación obtiene alrededor de un 20% asociado a determinados contratos, pero ese dinero sería pagado por el club extranjero y no descontado directamente de los ingresos del deportista. Pérez añadió que la FCB también participa en trámites de visado, pasaporte y documentación de viaje.
Rodríguez Menéndez rechazó esa versión. Según relató, él sí tuvo que entregar dinero de su propio salario durante sus contratos gestionados por la estructura oficial y, además, pagar gastos relacionados con el viaje. El jugador afirmó que lo ocurrido en su caso no sería excepcional, sino una práctica aplicada también a otros atletas.
LA VERSIÓN OFICIAL Y EL TESTIMONIO DEL JUGADOR NO COINCIDEN
La diferencia es importante porque no se discute únicamente cuánto dinero entra a las instituciones deportivas cubanas, sino de dónde sale exactamente ese dinero.
La Federación ha defendido históricamente que determinadas tasas pagadas por clubes extranjeros constituyen mecanismos de compensación y que no necesariamente reducen el salario acordado con los peloteros. En 2019, Granma publicó una explicación de la FCB según la cual las llamadas tasas de liberación debían ser pagadas por los equipos contratantes y no descontadas del primer salario del jugador.
Sin embargo, el testimonio de Rodríguez Menéndez describe otro mecanismo: una parte entregada directamente por el atleta a la Federación y otro porcentaje adicional a Cubadeportes.
CubaBajoLupa no ha tenido acceso a los contratos personales del jugador ni a comprobantes de pago que permitan verificar independientemente cada una de esas deducciones, por lo que la cifra del 25% debe presentarse como una denuncia directa del pelotero, no como una conclusión contable establecida oficialmente.
CONTRATOS QUE MUEVEN MILLONES
El debate tiene una dimensión mucho mayor cuando se observan algunos de los contratos internacionales gestionados por entidades deportivas cubanas.
Según 14ymedio, jugadores como Raidel Martínez, Liván Moinelo y Ariel Martínez han firmado acuerdos millonarios en Japón bajo estructuras vinculadas a Cubadeportes y la Federación. Raidel Martínez, por ejemplo, acordó a finales de 2024 un contrato de 32,5 millones de dólares por cuatro temporadas con los Yomiuri Giants. La publicación calcula que, bajo el porcentaje aplicado a ese acuerdo, las instituciones cubanas podrían recibir más de 8 millones de dólares.
Liván Moinelo renovó con SoftBank Hawks por unos 26,4 millones de dólares durante cuatro temporadas, mientras Ariel Martínez firmó un acuerdo de aproximadamente 8 millones con Nippon Ham Fighters. Estas cifras muestran que los contratos internacionales se han convertido en una importante fuente de ingresos para el sistema deportivo cubano.
POR QUÉ IMPORTA ESTA DENUNCIA
El caso vuelve a abrir una vieja discusión sobre el modelo mediante el cual el Estado cubano administra contratos de atletas en el extranjero.
Para las autoridades, el sistema permite colocar deportistas en ligas internacionales, gestionar documentos y obtener recursos que supuestamente se reinvierten en el deporte nacional. Para críticos y algunos jugadores, en cambio, el mecanismo mantiene una relación en la que las instituciones estatales conservan una parte importante del valor generado por el atleta.
La denuncia de Rodríguez Menéndez resulta especialmente relevante porque proviene de alguien que asegura haber vivido directamente ese sistema contractual y que afirma haberse apartado de él precisamente por esas condiciones.
Por ahora, las dos versiones permanecen enfrentadas: la Federación sostiene que los jugadores reciben íntegramente su salario, mientras Rodríguez Menéndez asegura que una parte sí sale directamente del bolsillo del deportista.
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