ASALTO MORTAL EN HOSPITAL DE LAS TUNAS: DOS HOMBRES HABRÍAN DROGADO A CUSTODIOS PARA COMETER UN ROBO Y ASESINADO A UNO DE ELLOS
Un grave hecho ocurrido durante la madrugada en el parqueo del Hospital General Docente Doctor Ernesto Guevara de la Serna, en Las Tunas, dejó un custodio muerto, otro trabajador sobreviviente y varias pertenencias presuntamente robadas. La reconstrucción conocida hasta ahora apunta a un modus operandi particularmente inquietante: dos hombres habrían llegado al lugar en un triciclo eléctrico rojo, ofrecido café a los trabajadores y utilizado presuntamente sustancias para incapacitarlos antes de cometer el robo.
La información ha sido difundida principalmente por NiO Reportando Un Crimen, que asegura haber recibido detalles de una fuente con conocimiento del caso. Sin embargo, todavía no existe en el material disponible un informe público de Medicina Legal o de las autoridades que establezca de manera definitiva qué sustancias fueron utilizadas, cómo murió exactamente uno de los custodios o cuál fue el inventario final de los bienes sustraídos.
DOS HOMBRES, UN TRICICLO ROJO Y UN CAFÉ
Según la reconstrucción proporcionada a NiO Reportando Un Crimen, el hecho habría ocurrido aproximadamente entre las 2:00 y las 2:30 de la madrugada. Dos individuos, descritos como hombres de entre 30 y 40 años, habrían llegado a las inmediaciones del parqueo a bordo de un triciclo eléctrico completamente tapizado de rojo.
En algún momento del encuentro, los hombres presuntamente ofrecieron café a los dos custodios que se encontraban trabajando. Después de ingerir la bebida, ambos habrían sufrido efectos que les impidieron reaccionar con normalidad. Uno de los trabajadores sobrevivió y posteriormente habría tenido dificultades para recordar lo sucedido después de la llegada de los desconocidos.
La versión difundida sostiene que el café pudo haber sido manipulado con una combinación de medicamentos o sustancias de efecto sedante. La hipótesis es que los responsables buscaban provocar somnolencia o incapacitar a los custodios para poder sustraer vehículos y otras pertenencias sin enfrentar resistencia.
Hasta ahora, sin embargo, esa mecánica no puede considerarse oficialmente probada. La información procede de una fuente citada por la plataforma y todavía falta conocer un resultado toxicológico o médico-legal que determine qué fue ingerido realmente por los trabajadores y en qué cantidades.
UNO DE LOS CUSTODIOS MURIÓ
Uno de los trabajadores, identificado en la información suministrada como Rafael Giner Guerra Silva, de 64 años según una de las versiones difundidas, sufrió las consecuencias más graves y terminó falleciendo. El otro custodio, identificado únicamente como Jorge, sobrevivió y permanecía recuperándose.
La fuente citada por NiO Reportando Un Crimen asegura que en los análisis practicados al fallecido se habrían detectado café y sustancias asociadas a medicamentos. También sostiene que no habría aparecido alcohol, en contraste con versiones que aparentemente circularon tras conocerse el caso.
Otra parte de la información señala que Rafael habría sufrido una intoxicación severa y que posteriormente habría muerto por asfixia. CubaBajoLupa no puede presentar esa causa como definitiva, debido a que no se ha aportado un dictamen médico-legal público que permita establecer con certeza el mecanismo de su fallecimiento.
EL PRESUNTO ROBO Y LAS VERSIONES CONTRADICTORIAS
Mientras los custodios se encontraban incapacitados, los responsables habrían aprovechado para sustraer bienes del parqueo. Aquí aparece una de las principales contradicciones de las informaciones conocidas hasta ahora.
Una versión habló inicialmente de varias motorinas y triciclos. Posteriormente se afirmó que habían sido robadas una bicimoto y dos bicicletas, mientras otra información obtenida sobre el mismo caso asegura que lo sustraído se habría limitado a una bicimoto, una bicicleta de paseo y el teléfono celular de uno de los trabajadores.
Esa diferencia obliga a evitar por ahora una cifra definitiva. Lo relevante para reconstruir el hecho es que el presunto robo habría sido ejecutado después de que los dos custodios quedaran incapacitados, y que uno de ellos terminó perdiendo la vida.
UN MODUS OPERANDI QUE AGRAVA EL CASO
Si los resultados de la investigación confirman que los sospechosos ofrecieron deliberadamente una bebida adulterada para neutralizar a los trabajadores, el episodio dejaría de ser únicamente un robo para convertirse en un caso mucho más grave por el método presuntamente empleado y por la muerte de una persona.
El testimonio del custodio sobreviviente podría resultar crucial. Su recuerdo de dos hombres, un triciclo eléctrico rojo y el horario aproximado de llegada constituye, según la información divulgada, una de las pocas pistas conocidas públicamente sobre los momentos inmediatamente anteriores a que ambos trabajadores perdieran el control de la situación.
También podrían resultar relevantes cámaras de seguridad, grabaciones particulares o testimonios de personas que hayan visto un triciclo con esas características circular cerca del hospital durante la madrugada.
LO QUE TODAVÍA FALTA POR SABER
El caso mantiene abiertas preguntas fundamentales: quiénes fueron los responsables, qué contenía exactamente el café, si las sustancias fueron administradas deliberadamente, cuál fue la causa médica de la muerte del custodio y qué bienes fueron realmente robados.
Hasta que existan resultados periciales o información oficial más detallada, esas incógnitas deben permanecer separadas de los hechos que ya se conocen. Lo divulgado hasta ahora describe un presunto asalto cuidadosamente preparado, pero determinar exactamente cómo se ejecutó y establecer responsabilidades corresponde a la investigación.
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