CONFIRMAN TRAGEDIA: MUEREN LOS GEMELOS CUBANOS LEOSDEL Y LEOSNIEL TRAS NUEVE DÍAS EN EL MAR
La esperanza que durante horas mantuvo en vilo a familiares y cubanos dentro y fuera de la Isla terminó convertida en tragedia. Leosdel y Leosniel, los gemelos cubanos de apenas dos años que viajaban en una embarcación rumbo a México, habrían fallecido durante la peligrosa travesía marítima, según información divulgada este sábado 22 de agosto por periodistas y medios que aseguran haber confirmado el desenlace con personas cercanas a la familia.
La noticia llega después de varios días de versiones contradictorias. Los primeros reportes señalaban que una embarcación con 19 cubanos, entre ellos siete menores, había salido de Cuba el pasado 11 de agosto con destino a México y permanecía desaparecida. Entre quienes viajaban se encontraban los pequeños Leosdel y Leosniel junto a su madre. La angustia de su padre se hizo pública mientras buscaba desesperadamente información sobre el paradero de sus hijos.
DE LA ESPERANZA A UNA CONFIRMACIÓN DEVASTADORA
El jueves 20 de agosto, la Secretaría de Marina de México informó del rescate de una embarcación frente a las costas de Yucatán. Sin embargo, el balance oficial fue de 16 personas rescatadas: 12 adultos y cuatro menores, todos atendidos médicamente y reportados estables. Esa cifra encendió inmediatamente las alarmas, porque los reportes iniciales hablaban de 19 ocupantes, incluidos siete niños.
Durante algunas horas circuló incluso la versión de que los gemelos se encontraban entre los sobrevivientes. La información generó alivio entre quienes habían seguido el caso, pero había una incógnita que nunca terminó de despejarse: si habían salido 19 personas y México solo había rescatado a 16, ¿qué había ocurrido con las otras tres?
Este sábado comenzó a conocerse la respuesta más dolorosa. Directorio Cubano informó que Leosdel y Leosniel habrían fallecido durante la travesía, citando información atribuida a los periodistas Mario Vallejo y Mag Jorge Castro y a personas próximas a la familia.
DOS NIÑOS DE DOS AÑOS EN MEDIO DEL MAR
La tragedia vuelve a colocar rostro humano a un drama que durante décadas ha acompañado al éxodo cubano. No se trata únicamente de números migratorios ni de una embarcación más localizada en aguas del Caribe. Eran dos niños de apenas dos años viajando durante días por mar en condiciones extremadamente peligrosas, dentro de una ruta que cientos de cubanos siguen tomando pese al riesgo de desaparecer, naufragar o morir antes de tocar tierra.
Las autoridades mexicanas confirmaron que el operativo fue realizado por personal de la Estación Naval de Búsqueda y Rescate de Yucalpetén, después de recibir el reporte de una pequeña embarcación blanca al noreste de Progreso, Yucatán. Los 16 sobrevivientes fueron trasladados a instalaciones navales y posteriormente quedaron bajo responsabilidad del Instituto Nacional de Migración.
Hasta el momento, la Secretaría de Marina mexicana no ha divulgado públicamente una lista nominal de las personas fallecidas ni ha explicado oficialmente qué ocurrió con las tres personas que aparecen como diferencia entre los 19 reportados inicialmente y los 16 rescatados. Por esa razón, CubaBajoLupa mantiene esa parte del caso como información en desarrollo, aunque medios cubanos y periodistas cercanos a la familia ya reportan la muerte de los pequeños.
UNA TRAGEDIA QUE VA MUCHO MÁS ALLÁ DE UNA EMBARCACIÓN
La muerte de Leosdel y Leosniel golpea especialmente porque durante horas existió la ilusión de que todo había terminado bien. Sus nombres habían recorrido las redes sociales mientras familiares, periodistas y desconocidos pedían información y compartían fotografías tratando de encontrarlos.
Ahora quedan dos niños convertidos en símbolo de una tragedia mucho mayor: familias cubanas dispuestas a arriesgar incluso la vida de sus hijos para escapar de una Isla donde cada vez más personas sienten que no tienen futuro. El mar volvió a cobrar un precio imposible de reparar.
Leosdel y Leosniel tenían apenas dos años. No entendían de política, fronteras ni migración. Solo viajaban junto a los adultos que intentaban llevarlos hacia otra vida. Nunca debieron terminar convertidos en víctimas de una travesía desesperada por el Caribe.
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