COMIENZA LA APERTURA EN CUBA DE COMEDORES SOCIALES GESTIONADOS POR TRABAJADORES POR CUENTA PROPIA
Ciego de Ávila puso en funcionamiento su primer Hogar de Alimentación Comunitaria gestionado por un trabajador privado, una fórmula que hasta hace poco estaba concentrada principalmente en estructuras estatales y que ahora comienza a extenderse como parte de los cambios introducidos en el Sistema de Atención a la Familia (SAF).
El establecimiento abrió este viernes en la comunidad Zaragoza, perteneciente a la circunscripción 49 del municipio cabecera, y quedó bajo la gestión del proyecto de trabajadores por cuenta propia Los Ramones, vinculado al sector del Comercio. Según la información divulgada por autoridades locales, atenderá inicialmente a diez personas consideradas vulnerables, cinco de ellas encamadas, que recibirán los alimentos mediante mensajería a domicilio.
UN SERVICIO SOCIAL CON GESTIÓN NO ESTATAL
La apertura fue anunciada en Facebook por Fidel Cruz Pérez, director del Grupo Empresarial de Comercio de Ciego de Ávila. De acuerdo con su publicación, durante la inauguración también se entregó un módulo de cocina procedente de China, además de un refrigerador y termos aportados por trabajadores por cuenta propia del sector.
Al acto asistieron funcionarios provinciales, entre ellos Bárbara Guerra Pérez, miembro del Buró Provincial del Partido Comunista de Cuba. La publicación oficial describió el nuevo espacio como una “obra de infinito amor”.
Más allá del lenguaje institucional, el elemento novedoso está en quién presta el servicio. Las normas aprobadas recientemente permiten que formas de gestión no estatal participen directamente en la alimentación de personas incorporadas al SAF, mientras las autoridades locales conservan la responsabilidad de determinar quiénes reúnen las condiciones para recibir la asistencia.
EL SAF SE ABRE A MIPYMES Y TRABAJADORES PRIVADOS
El cambio quedó respaldado por el Acuerdo 10418/2026 del Consejo de Ministros y la Resolución 14/2026 del Ministerio del Comercio Interior, publicados a comienzos de agosto. Las disposiciones amplían los posibles prestadores del SAF e incluyen entidades estatales con comedores obreros, formas de gestión no estatal, instituciones y asociaciones sin fines de lucro, además de hogares comunitarios en zonas rurales o de difícil acceso.
El sistema sigue dirigido principalmente a adultos mayores que viven solos, personas con discapacidad sin suficiente apoyo y familias en condiciones de vulnerabilidad social. Las normas también mantienen obligaciones relacionadas con controles sanitarios, registros de beneficiarios, seguimiento y composición nutricional de los menús.
Este giro forma parte de un proceso económico más amplio. En junio, las autoridades cubanas aprobaron 176 medidas económicas y sociales que amplían el espacio de los actores privados en diferentes actividades y buscan descentralizar parte de la gestión económica estatal.
EL PLAN PREVÉ 16 HOGARES EN CIEGO DE ÁVILA
Según la información divulgada por el Grupo Empresarial de Comercio provincial, la experiencia de Zaragoza no quedará aislada. El programa prevé habilitar 16 hogares de alimentación comunitaria en Ciego de Ávila: tres en el municipio cabecera y otros distribuidos entre Ciro Redondo, Chambas, Majagua, Florencia, Venezuela y Morón.
La pequeña escala del primer establecimiento también resulta significativa. Diez personas serán atendidas inicialmente, cinco mediante entrega domiciliaria. El modelo busca acercar el servicio a ciudadanos que por enfermedad, edad o movilidad reducida no pueden acudir regularmente a un comedor.
Todavía falta conocer cuánto costará operar estos centros, qué parte del financiamiento asumirá el Estado, cuánto aportarán los gestores privados y qué mecanismos se utilizarán para garantizar que la calidad de los alimentos no dependa únicamente de la capacidad económica de cada territorio.
EL CAMBIO LLEGA EN MEDIO DE UNA CRISIS ALIMENTARIA
La apertura ocurre en un contexto de deterioro considerable del acceso a los alimentos. La Encuesta Nacional de Seguridad Alimentaria 2025 de Food Monitor Program y Cuido60, basada en 2.513 respuestas válidas recogidas en las 16 provincias, concluyó que 33,9% de los hogares reportó hambre reciente y cerca del 95% señaló haber perdido capacidad para comprar alimentos durante el año.
Entre los mayores de 60 años, el 55,6% declaró una pérdida considerable o total de acceso a alimentos y el 53% afirmó destinar todos sus ingresos a comer, según ese mismo estudio. Son precisamente los adultos mayores uno de los grupos principales a los que está dirigido el SAF.
Las cifras oficiales muestran además que el programa ha ido absorbiendo una demanda creciente. En 2023 atendía a más de 59.000 personas; a mediados de 2025 las autoridades hablaban de unas 67.000, un aumento asociado, entre otros factores, al envejecimiento de la población y las dificultades económicas.
La apertura a gestores privados puede ampliar las opciones disponibles, pero también coloca una pregunta fundamental sobre la mesa: si un sistema diseñado para proteger a los más vulnerables necesita apoyarse cada vez más en actores no estatales para mantener y extender sus servicios, ¿hasta dónde puede el Estado cubano sostener por sí solo la red de protección social que administró durante décadas?
El hogar de Zaragoza servirá como una primera prueba. Su verdadero resultado no se medirá por el acto inaugural ni por las declaraciones oficiales, sino por algo mucho más concreto: que esas diez personas reciban regularmente comida suficiente, segura y de calidad.
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