MANUEL MARRERO LE RECUERDA A LOS CUBANOS QUE “MORIR POR LA PATRIA ES VIVIR” EN PLENA CRISIS EN EL PAÍS
El primer ministro cubano Manuel Marrero Cruz evocó este lunes a Pedro “Perucho” Figueredo, autor del Himno de Bayamo, al cumplirse 156 años de su fusilamiento. En un mensaje publicado en X, el jefe de Gobierno recuperó una de las frases más conocidas de la historia independentista cubana: “morir por la Patria es vivir”.
“A 156 años del fusilamiento de Perucho Figueredo, autor de nuestro Himno de Bayamo, ‘la Patria os contempla orgullosa’, porque como él mismo dijo poco antes de caer, ‘morir por la Patria es vivir’”, escribió Marrero bajo la etiqueta #CubaViveEnSuHistoria.
El mensaje es, formalmente, una conmemoración histórica. Sin embargo, adquiere otra dimensión por el momento en que aparece: Cuba atraviesa en 2026 una grave crisis energética y económica, con apagones prolongados, escasez de combustible y dificultades que afectan la vida cotidiana y sectores esenciales. Reuters y AP han documentado este mes cortes eléctricos que pueden extenderse durante numerosas horas y repetidos colapsos del sistema nacional.
Quién fue Perucho Figueredo
Pedro Felipe Figueredo Cisneros nació en Bayamo el 18 de febrero de 1818. Abogado, músico y combatiente independentista, fue el creador de la marcha que acabaría convirtiéndose en el Himno Nacional de Cuba. Fuentes históricas cubanas sitúan la composición de la música de La Bayamesa en 1867 y la aparición de su letra el 20 de octubre de 1868, después de la toma de Bayamo por las fuerzas independentistas.
La tradición histórica sostiene que Figueredo dio a conocer aquellos versos montado a caballo mientras el pueblo reclamaba la letra de la marcha. Entre ellos quedó una frase que sobrevivió hasta convertirse en uno de los versos centrales del himno: “No temáis una muerte gloriosa, que morir por la patria es vivir”.
Figueredo fue capturado por tropas españolas en 1870 cuando se encontraba gravemente enfermo y fue fusilado en Santiago de Cuba el 17 de agosto de 1870, a los 52 años. Relatos históricos cubanos vinculan sus últimos momentos precisamente con la frase que Marrero volvió a citar 156 años después.
De la historia independentista al discurso oficial actual
El uso de figuras de las guerras de independencia forma parte habitual del lenguaje político del Gobierno cubano. En 2026 esa apelación al pasado coincide, además, con el “Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz”, denominación empleada oficialmente en documentos publicados por la Gaceta Oficial.
Ese contexto permite observar un contraste significativo. Mientras el Gobierno insiste en conceptos como resistencia, sacrificio y continuidad histórica, la realidad cotidiana está marcada por una crisis que medios internacionales describen como una de las más graves de las últimas décadas. Reuters reportó recientemente apagones superiores a 20 horas en algunas zonas, mientras AP ha documentado cortes que alteran el transporte, la conservación de alimentos, el acceso al agua y otras actividades básicas.
Ese contraste puede señalarse periodísticamente sin atribuir una intención que Marrero no expresó. No existe evidencia en su publicación de que la conmemoración de Figueredo tuviera como objetivo desviar la atención de la crisis, aunque el mensaje sí encaja en la utilización constante de referencias históricas y revolucionarias por parte de la dirigencia cubana.
La frase “morir por la patria es vivir” nació ligada a una guerra independentista contra el dominio colonial español. Más de siglo y medio después, el Gobierno cubano continúa incorporándola a su discurso político, ahora en un país muy distinto y enfrentado a problemas que ya no pertenecen a los campos de batalla del siglo XIX, sino a la economía, la electricidad y la vida diaria de millones de cubanos.
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