ASÍ CHOCÓ FIDEL CASTRO CON LA MUJER QUE LE DIO LA VIDA: SU MADRE LE SACÓ UN RIFLE CUANDO ÉL RECLAMO SUS TIERRAS PARA LA REVOLUCIÓN
Lina Ruz González no fue solamente la madre de Fidel y Raúl Castro. Durante décadas estuvo ligada a Birán, la extensa propiedad familiar del oriente cubano donde crecieron varios de los hermanos Castro y donde Ángel Castro Argiz había construido una considerable explotación agrícola. Después de 1959, aquella finca terminó alcanzada por la misma reforma agraria impulsada por Fidel Castro.
Ese choque entre revolución y familia es real. Lo que resulta mucho más difícil demostrar es una afirmación repetida durante años en determinados relatos del exilio: que Lina murió literalmente “de pena” por las decisiones de su hijo. Murió el 6 de agosto de 1963, a los 59 años, pero no existe evidencia médica que permita responsabilizar a Fidel Castro de su muerte.
DE CAMPESINA DE PINAR DEL RÍO A MATRIARCA DE BIRÁN
Lina Ruz González procedía de una familia campesina de Pinar del Río. Llegó siendo muy joven al entorno de Ángel Castro, inmigrante gallego que había acumulado tierras y negocios en el oriente de Cuba. Primero trabajó en su casa y posteriormente se convirtió en su pareja y esposa. Con él tuvo siete hijos, entre ellos Fidel, Raúl, Ramón y Juanita Castro. Incluso las biografías oficiales cubanas reconocen el origen campesino y humilde de Lina.
La propiedad de Birán creció hasta convertirse en una gran explotación agrícola vinculada al cultivo de caña y la ganadería. Ángel Castro había pasado de inmigrante sin fortuna a propietario rural acomodado, y la familia quedó estrechamente vinculada económica y emocionalmente a esas tierras.
Cuando Ángel murió, Lina continuó vinculada a la finca y apoyó a sus hijos durante la lucha contra Fulgencio Batista. Esa etapa, sin embargo, dio paso a una contradicción que pocos años antes habría resultado difícil de imaginar.
LA REFORMA AGRARIA TAMBIÉN LLEGÓ A CASA DE LOS CASTRO
La Primera Ley de Reforma Agraria, firmada el 17 de mayo de 1959, limitó en términos generales la propiedad rural a 30 caballerías, aproximadamente 402 hectáreas, y facultó al Estado para expropiar terrenos que excedieran determinados límites.
La propiedad familiar de los Castro no quedó protegida por el apellido del jefe revolucionario.
The Washington Post reconstruyó décadas después un episodio ocurrido alrededor de 1960: Lina habría observado desde su casa a hombres armados entrando en sus naranjales y salió a enfrentarlos con un rifle. Según ese relato, los enviados le pidieron que bajara el arma y llamara a su hijo. La finca familiar estaba siendo alcanzada por las nacionalizaciones emprendidas por el nuevo Gobierno.
El episodio tiene una fuerza simbólica difícil de ignorar: la madre del hombre que encabezaba la transformación de la propiedad rural cubana resistiéndose personalmente a la aplicación de esa política sobre las tierras de su propia familia.
LA FAMILIA CASTRO TAMBIÉN SE DIVIDIÓ
Las reformas económicas y el rumbo comunista del Gobierno provocaron profundas diferencias entre los hermanos.
La revista Time relató en 1964 fuertes disputas familiares relacionadas con las propiedades de Birán. Juanita Castro terminaría rompiendo políticamente con Fidel y Raúl y abandonando Cuba en 1964. Décadas después reconoció además que colaboró con la CIA y que utilizó su posición para ayudar a personas enfrentadas al nuevo Gobierno.
El conflicto por la tierra llegó incluso a Ramón Castro, hermano mayor de Fidel. Diversas fuentes recogen su fuerte oposición inicial a que las propiedades familiares fueran afectadas por las nuevas medidas agrarias.
La ruptura demuestra algo importante: la Revolución no eliminó las contradicciones dentro de la propia familia que la encabezaba.
¿MURIÓ LINA RUZ POR EL CONFLICTO CON FIDEL?
Aquí es donde los hechos deben separarse de una conclusión imposible de demostrar.
Lina murió el 6 de agosto de 1963. Existen testimonios y reconstrucciones que describen tensiones familiares por la tierra y por el rumbo político adoptado por Fidel y Raúl. Pero no existe evidencia médica que permita afirmar que esas disputas provocaron su muerte.
Tampoco hemos encontrado documentación sólida que confirme la afirmación de que todas las propiedades restantes de la familia fueron transferidas al Estado exactamente el mismo día de su fallecimiento. Las fuentes disponibles sitúan el proceso de nacionalización de las tierras familiares desde años anteriores y describen nuevos enfrentamientos alrededor de los bienes de la familia después de la muerte de Lina.
Eso no hace menos significativa la historia.
Fidel Castro encabezó una revolución que modificó radicalmente la propiedad privada en Cuba, y esas políticas terminaron afectando también el patrimonio construido por sus propios padres. Su madre, lejos de aparecer siempre como una figura pasiva, llegó a resistirse a esa transformación.
El conflicto familiar está documentado. Convertirlo en la causa de su muerte, no.
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