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Cuba Bajo Lupa

LA FORTUNA OCULTA DE GUILLERMO GARCÍA FRÍAS: EL PODER QUE CASI NADIE CONOCE EN CUBA Y QUE MANEJA MILLONES DE DÓLARES

Guillermo García Frías tiene 98 años y continúa apareciendo oficialmente como presidente del Grupo Empresarial Flora y Fauna, una estructura que durante décadas ha combinado conservación ambiental, producción agropecuaria y actividades empresariales en Cuba. Su permanencia al frente del conglomerado contrasta con una figura que muchos cubanos recuerdan principalmente por otro episodio: sus polémicas declaraciones de 2019 sobre avestruces, jutías y cocodrilos como fuentes alternativas de alimentos.

Pero detrás de aquella controversia existe una historia mucho más amplia. García Frías es uno de los últimos comandantes históricos vivos de la Revolución cubana y, al mismo tiempo, dirige una organización empresarial cuyos vínculos comerciales han sido objeto de investigaciones de medios independientes.

La propia Asamblea Nacional del Poder Popular lo identifica actualmente como “Comandante de la Revolución” y presidente del Grupo Empresarial Flora y Fauna. Su ficha oficial confirma que nació el 10 de febrero de 1928 y continúa siendo diputado al Parlamento cubano.

DE LA SIERRA MAESTRA AL PODER DEL ESTADO

García Frías nació en El Plátano, en el actual municipio de Pilón, Granma. La versión institucional cubana lo presenta como el primer campesino que se incorporó al Ejército Rebelde después del desembarco del yate Granma y le atribuye un papel importante en la localización y reorganización de los expedicionarios dispersos tras Alegría de Pío. Alcanzó el grado de comandante y fue segundo jefe del Tercer Frente Oriental bajo Juan Almeida.

Después de 1959 ocupó posiciones de considerable peso dentro del nuevo poder político y militar, entre ellas la jefatura del Ejército Occidental, el Ministerio de Transporte y responsabilidades en los Consejos de Estado y de Ministros y el Partido Comunista.

Con el paso de las décadas, sin embargo, su perfil público quedó cada vez más asociado a la Empresa Nacional para la Protección de la Flora y la Fauna, creada bajo su dirección y posteriormente vinculada al actual Grupo Empresarial Flora y Fauna.

El alcance de esa estructura no es menor. En una entrevista publicada por Cubadebate en 2021, el propio García Frías afirmó: “Tengo 24 empresas bajo mi dirección”, señalando a la conservación de flora y fauna como la más importante de ellas.

FLORA Y FAUNA: CONSERVACIÓN, NEGOCIOS Y FALTA DE TRANSPARENCIA

Desde la perspectiva oficial, Flora y Fauna es presentada como una organización vinculada a la conservación de especies, la protección de áreas naturales y actividades productivas. Granma todavía describía en 2023 al grupo como una estructura “liderada” por García Frías.

Fuera de la prensa estatal, la mirada ha sido muy diferente.

Investigaciones de CubaNet han señalado conexiones entre empresas del entorno de Flora y Fauna, especialmente Alcona, y plataformas de comercio electrónico destinadas a recibir pagos desde el extranjero para entregar productos dentro de Cuba. Una de las investigaciones más conocidas examinó los posibles vínculos entre Alcona y Supermarket23.

Es importante establecer una diferencia: estas investigaciones periodísticas documentan relaciones comerciales, empresariales y personales, pero no constituyen por sí mismas una sentencia judicial ni prueban que García Frías sea propietario privado de Supermarket23.

CubaNet informó posteriormente que referencias a productos relacionados con Alcona desaparecieron de Supermarket23 después de publicarse su investigación. Ese cambio generó nuevas interrogantes, aunque tampoco demuestra por sí mismo la existencia de una actividad ilegal.

El tema volvió a cobrar actualidad en mayo de 2026, cuando CubaNet reportó que Supermarket23 ofrecía cilindros de gas licuado de 10 kilogramos por 29 dólares en medio de las dificultades que enfrenta Cuba para garantizar este combustible. El medio relacionó la operación con estructuras empresariales asociadas a Flora y Fauna.

El modelo resulta particularmente sensible para los cubanos porque permite que familiares residentes en el exterior paguen en divisas productos y servicios destinados a personas dentro de la isla. En una economía donde gran parte de los salarios se pagan en pesos cubanos, esa diferencia de acceso profundiza la dependencia de muchas familias respecto del dinero enviado desde el extranjero.

EL AVESTRUZ QUE SE CONVIRTIÓ EN SÍMBOLO

Pese a toda su trayectoria política, para una generación de cubanos Guillermo García Frías quedó marcado por un episodio ocurrido en 2019.

Durante una intervención pública sobre producción animal, habló de las posibilidades alimentarias de la jutía, el cocodrilo y, especialmente, el avestruz. Defendió el rendimiento de esta última especie frente al ganado vacuno, provocando una avalancha de comentarios y burlas en medio de las dificultades que atravesaba la población para conseguir alimentos básicos.

La controversia alcanzó tal magnitud que el episodio fue recogido incluso por medios internacionales y publicaciones dedicadas a Cuba. Martí Noticias informaba entonces que García Frías había planteado la cría de avestruces como parte de una estrategia alimentaria.

La discusión terminó trascendiendo al animal.

Para muchos cubanos, el avestruz pasó a representar la distancia entre los proyectos expuestos desde las estructuras estatales y la realidad cotidiana de quienes enfrentaban escasez de carne, huevos y otros alimentos. Años después, aquella promesa tampoco se convirtió en una presencia habitual del avestruz en la mesa cubana.

UN COMANDANTE HISTÓRICO QUE SIGUE EN EL PODER EMPRESARIAL

Lo más llamativo en 2026 no es ya aquella polémica. Es la extraordinaria continuidad de García Frías dentro de la estructura institucional cubana.

Cumplió 98 años el pasado 10 de febrero y las Fuerzas Armadas Revolucionarias volvieron a homenajearlo públicamente. Más significativo aún: la página actual de la Asamblea Nacional continúa identificándolo como diputado y presidente del Grupo Empresarial Flora y Fauna.

Su caso reúne dos caras muy diferentes de la historia cubana posterior a 1959. Para el discurso oficial, García Frías sigue siendo el campesino de la Sierra Maestra convertido en comandante y posteriormente dedicado a la conservación de la naturaleza.

Para sus críticos, su permanencia durante décadas al frente de un amplio entramado empresarial plantea preguntas sobre concentración de poder, transparencia, privilegios y acceso a negocios que operan con moneda extranjera.

Lo comprobable es suficientemente significativo sin necesidad de convertir las acusaciones en hechos: a los 98 años, Guillermo García Frías sigue figurando oficialmente al frente de Flora y Fauna, mientras las operaciones relacionadas con empresas de ese entorno continúan despertando cuestionamientos fuera de la prensa estatal.

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