MARCO RUBIO LANZA FUERTE ADVERTENCIA AL RÉGIMEN CUBANO: “EE.UU NO TOLERARÁ OPERACIONES HOSTILES A SUS PUERTAS”
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, elevó este jueves el tono contra el Gobierno cubano al advertir que Washington no permitirá operaciones militares, de inteligencia o consideradas terroristas que sean hostiles a Estados Unidos desde la isla.
La declaración fue publicada por Rubio en su cuenta oficial de X después de anunciar una nueva ronda de sanciones contra cinco entidades cubanas y ocho funcionarios vinculados, según el Departamento de Estado, con la adquisición de armamento y el fortalecimiento de las capacidades militares del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR).
“Estados Unidos no tolerará que un Estado paria albergue operaciones militares, de inteligencia y terroristas hostiles a las puertas de nuestro país”, afirmó Rubio en su mensaje, haciendo referencia a la cercanía geográfica entre Cuba y Estados Unidos.
Washington apunta a la estructura militar cubana
Las nuevas sanciones fueron establecidas bajo la Orden Ejecutiva 14404, firmada por el presidente Donald Trump el 1 de mayo de 2026, según la información proporcionada.
El Departamento de Estado identificó cinco entidades cubanas como objetivos de las medidas:
- Tecnoimport, empresa importadora y exportadora de productos técnicos vinculada a GAESA.
- Duna S.A.
- La Unión de Industria Militar.
- La Empresa Militar Industrial Yuri Gagarin.
- Tecnotex.
De acuerdo con Washington, estas organizaciones participan en actividades relacionadas con la compra, producción, reparación o mantenimiento de equipos militares utilizados por las Fuerzas Armadas cubanas.
El Departamento de Estado señaló que Tecnoimport habría adquirido equipos militares procedentes de Rusia y China para el MINFAR, mientras que Duna S.A. habría facilitado la entrada de materiales militares provenientes de esos países.
Asimismo, la Unión de Industria Militar fue señalada por su participación en la fabricación y modernización de armamento, mientras que la Empresa Militar Industrial Yuri Gagarin está relacionada con el mantenimiento de aeronaves militares de origen ruso.
Ocho funcionarios cubanos incluidos en las sanciones
Además de las entidades empresariales, Estados Unidos sancionó a ocho funcionarios vinculados con la estructura militar cubana.
Entre ellos figuran el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Álvaro López Miera, y el jefe del Estado Mayor General, Roberto Legrá Sotolongo.
También fueron incluidos Roberto Jesús Viciana Mousset, director general de la Unión de Industria Militar; Heriberto Sánchez Alleyne, director de Tecnoimport; José Antonio Remón Rodríguez; Óscar Enrique Biosca Gallego; Mónica Milián Gómez, agregada militar cubana en Rusia; y Waldo Pérez Cortés, agregado militar cubano en China.
Según el Gobierno estadounidense, estos funcionarios tienen vínculos con áreas relacionadas con finanzas, compras internacionales de armamento, cooperación militar y capacidades operativas del MINFAR.
Bloqueo de activos y advertencia internacional
Como consecuencia de las designaciones, los bienes y activos de las personas y entidades sancionadas que se encuentren bajo jurisdicción estadounidense quedan bloqueados.
Además, se prohíben operaciones comerciales o financieras que involucren propiedades o intereses de los sancionados, salvo autorización específica.
Rubio también dirigió una advertencia a bancos y compañías extranjeras que continúen realizando negocios o facilitando servicios a los actores sancionados.
El secretario de Estado afirmó que aquellas instituciones que mantengan relaciones con estas entidades podrían quedar expuestas a futuras medidas estadounidenses.
Una nueva etapa de presión sobre el aparato militar cubano
Las nuevas sanciones amplían una política de presión dirigida contra estructuras económicas y militares vinculadas al Gobierno cubano, especialmente aquellas relacionadas con GAESA y el MINFAR.
La administración Trump sostiene que Cuba mantiene vínculos estratégicos con países considerados rivales de Washington, como Rusia, China e Irán, y que la isla representa un punto sensible por su ubicación geográfica.
El Gobierno cubano, por su parte, históricamente ha rechazado las acusaciones estadounidenses y ha denunciado las sanciones como una política de presión económica y política contra la isla.
La nueva ofensiva abre otro capítulo en la relación entre Washington y La Habana, con un foco específico en la cooperación militar, las redes de abastecimiento de armamento y las entidades extranjeras que mantienen vínculos con el aparato de defensa cubano.
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