GRANMA CONVOCA DE URGENCIA A MIPYMES Y TRABAJADORES POR CUENTA PROPIA ANTE ALARMANTE AUMENTO DEL PRECIO DEL ACEITE
El Gobierno Provincial de Granma convocó para este viernes a representantes de mipymes y trabajadores por cuenta propia dedicados a la importación de alimentos, aceite y productos de aseo personal, en medio de una escalada de precios que ha convertido varios productos básicos en una preocupación creciente para los consumidores cubanos.
La convocatoria fue difundida a través del perfil de Facebook “Coordinadora Economía”, vinculado a la administración provincial, donde se anunció un encuentro con el objetivo de buscar “soluciones conjuntas” ante la situación actual y “por el bien de nuestro pueblo”.
Aunque la nota oficial no detalla nuevas medidas, sanciones ni cambios de precios, la reunión ocurre en un momento de fuerte presión social por el costo del aceite de cocina, cuyo valor en el mercado informal ha alcanzado cifras que muchos consumidores consideran inalcanzables.
El aceite vuelve a estar en el centro de la crisis de precios
Según reportes y denuncias ciudadanas citadas en la información proporcionada, el litro de aceite de cocina ha llegado a comercializarse entre 4.000 y 6.000 pesos cubanos en algunos puntos de la isla.
Estos valores representan un golpe significativo para los hogares cubanos, especialmente en un contexto marcado por la pérdida de poder adquisitivo y el incremento sostenido del costo de vida.
La situación llevó recientemente a autoridades de Guantánamo a establecer un precio de referencia de 2.200 pesos para el aceite, aunque la disposición no especificó detalles como marca, volumen o presentación del producto.
Según la información difundida sobre esa medida, las autoridades guantanameras advirtieron que aplicarían sanciones como multas, decomisos, ventas forzosas y cierres temporales a quienes incumplieran las disposiciones establecidas.
Una nueva presión sobre el sector privado
La reunión convocada en Granma se suma a otros llamados oficiales dirigidos a actores privados vinculados a la importación y comercialización de productos básicos.
En julio, la gobernadora de Granma, Yanetsy Terry Gutiérrez, había convocado a mipymes y trabajadores por cuenta propia para abordar problemas relacionados con la actividad económica, incluyendo asuntos como la circulación de efectivo y obligaciones de pago.
El nuevo encuentro ocurre en un escenario donde las autoridades cubanas han otorgado un papel cada vez mayor al sector privado para abastecer parte del mercado interno, pero al mismo tiempo enfrentan críticas ciudadanas por los precios finales de esos productos.
El fin de algunos topes de precios abrió un nuevo escenario
La convocatoria también llega después de que el Ministerio de Finanzas y Precios aprobara la Resolución 150/2026, mediante la cual se eliminaron los precios máximos minoristas establecidos anteriormente para varios productos importados, entre ellos aceites comestibles —excepto el aceite de oliva—, pollo troceado, leche en polvo, pastas alimenticias y salchichas.
La medida mantuvo la exención del impuesto aduanero para la importación de esos alimentos, pero permitió mayor libertad en la formación de precios.
El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel había reconocido previamente que los controles de precios no habían logrado detener la inflación y señaló que no continuaría aplicándose un esquema generalizado de topes.
En una de sus intervenciones, Díaz-Canel también admitió que existen problemas internos que no dependen exclusivamente de factores externos, una declaración que contrasta con el mensaje utilizado ahora por las autoridades de Granma, que atribuyen parte de la situación al “bloqueo yanqui”.
Una economía bajo presión
El debate sobre los precios ocurre mientras las autoridades cubanas continúan impulsando la participación de nuevos actores económicos.
Según datos mencionados de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), al cierre de 2025 Cuba contaba con más de 20.000 entidades económicas, incluyendo miles de mipymes privadas.
Sin embargo, esos cambios no han impedido el deterioro económico general. La información proporcionada señala que la economía cubana registró una contracción media anual cercana al 2% entre 2022 y 2025.
La reunión de Granma refleja así uno de los principales desafíos actuales: encontrar un equilibrio entre la necesidad de garantizar abastecimiento, controlar el impacto de los precios y definir el papel que tendrán los negocios privados en un mercado marcado por la escasez.
Hasta el momento, no se conocen las conclusiones del encuentro ni si las autoridades anunciarán nuevas regulaciones para los importadores privados.
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