Ir al contenido principal

Cuba Bajo Lupa

MUSEO DE CERA DE SANTIAGO DE CUBA DESATA BURLAS POR EL POCO PARECIDO DE SUS ESTATUAS

El presentador cubano Alexander Otaola dedicó un segmento de su programa a comentar, en tono de burla, varias figuras atribuidas al Museo de Cera de Santiago de Cuba, después de que comenzaran a circular imágenes de esculturas que representarían a personalidades internacionales y figuras públicas.

Durante la emisión, Otaola cuestionó abiertamente la calidad y el parecido de las piezas. Su reacción se centró en una idea repetida a lo largo del segmento: algunas figuras resultaban tan difíciles de identificar que, según dijo, sería necesario colocar la fotografía del personaje original al lado para que el público supiera a quién supuestamente representaban.

Figuras de Mandela, Kennedy, Marilyn Monroe y Lady Di

Entre las esculturas comentadas aparecen representaciones atribuidas a Nelson Mandela, John F. Kennedy, Marilyn Monroe, Albert Einstein y la princesa Diana.

Otaola comparó algunas piezas con piñatas y caricaturizó sus rasgos, especialmente la forma de los rostros, mandíbulas y proporciones. En el caso de Mandela y Kennedy, sostuvo que el parecido era mínimo. Sobre Marilyn Monroe y Lady Di, usó expresiones exageradas y despectivas para remarcar que, en su opinión, las figuras no reproducían la imagen pública de ambas celebridades.

El segmento estuvo construido como una pieza de entretenimiento y sátira, no como una evaluación técnica de escultura, restauración o museografía. No se presentaron declaraciones de los autores de las obras, responsables del museo ni especialistas que permitieran conocer los materiales empleados, el proceso creativo o el estado de conservación de las piezas.

“Que pongan la foto al lado”

Una de las frases que mejor resume la crítica del presentador fue su recomendación de colocar una fotografía junto a cada estatua para facilitar su identificación.

La observación, aunque expresada con humor, apunta a un problema elemental para cualquier museo de figuras: el reconocimiento inmediato del personaje. Cuando el público necesita leer una etiqueta para comprender a quién está viendo, el efecto de realismo que busca una escultura de cera queda seriamente debilitado.

Otaola llegó incluso a pedir que, si algún día le confeccionaran una figura que no se pareciera a él, sus seguidores la destruyeran. La afirmación formó parte del tono humorístico del programa y no debe interpretarse como una convocatoria real al vandalismo.

El museo de Santiago de Cuba, centro de las burlas

Hacia el cierre del segmento, se identifica el lugar como el museo de Santiago de Cuba. También se muestra una figura cuyo cartel, según la conversación, llevaba el nombre de Giovanni Mayeta, mientras Otaola continuaba cuestionando el tono de piel y el parecido conseguido por la escultura.

Más allá de las carcajadas, el episodio plantea una pregunta válida sobre los proyectos culturales en Cuba: ¿qué estándares de calidad, conservación y fidelidad se aplican antes de exhibir una obra al público?

Un museo de cera puede convertirse en atractivo turístico, espacio educativo y homenaje cultural. Pero cuando las figuras generan más confusión que reconocimiento, el resultado corre el riesgo de convertirse en meme antes que en patrimonio.

La reacción de Otaola no demuestra por sí sola que todas las esculturas del museo sean deficientes. Sí confirma que las imágenes mostradas provocaron una respuesta inmediata basada en el escaso parecido percibido y que el centro cultural terminó recibiendo una publicidad que probablemente no era la que esperaba.

SIGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES

Cuba Bajo Lupa
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.