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Cuba Bajo Lupa

EDMUNDO GARCÍA ANUNCIA DEMANDA CONTRA QUIEN LO GRABÓ CAMINANDO CON EL PANTALÓN LLENÓ DE HECES FECALES EN GASOLINERA DE MIAMI

El presentador cubano Edmundo García anunció que pretende emprender acciones penales y civiles contra un hombre identificado únicamente como Lázaro, a quien acusa de grabarlo, seguirlo y divulgar imágenes humillantes tomadas en una gasolinera de Miami.

García también mencionó la posibilidad de que el caso produzca consecuencias migratorias para el señalado. Sin embargo, hasta el momento no existe información pública que confirme una detención, la presentación de cargos, una demanda civil o la apertura de un procedimiento de deportación.

EL VIDEO QUE DESATÓ LA CONTROVERSIA

Las imágenes fueron difundidas inicialmente por el periodista y creador de contenido Ernesto Morales. En ellas se observa a García caminando por una gasolinera mientras presenta una aparente emergencia de salud o incontinencia que quedó expuesta en su vestimenta.

Periódico Cubano publicó posteriormente dos notas sobre el episodio: una relacionada con la difusión inicial del video y otra centrada en las amenazas de acciones legales expresadas por García.

La grabación provocó burlas y ataques políticos en redes sociales debido a la conocida posición favorable de García hacia el Gobierno cubano. Sin embargo, la orientación política de una persona no elimina su derecho a denunciar amenazas, hostigamiento o una posible campaña de acoso.

También corresponde evitar convertir un episodio médico o fisiológico en entretenimiento degradante. El interés periodístico se encuentra ahora en las acusaciones, la respuesta anunciada y los límites legales de la grabación, no en recrearse en la condición física del presentador.

GARCÍA AFIRMA QUE PRESENTÓ UNA DENUNCIA

Durante una transmisión, García mostró una tarjeta que atribuyó a la Oficina del Sheriff de Miami-Dade y aseguró haber presentado un reporte.

Según su versión, investigadores podrían revisar las cámaras de seguridad de la gasolinera para identificar el vehículo y la matrícula del hombre al que acusa. También sostuvo que Lázaro habría incurrido en amenazas y hostigamiento, aunque no se han difundido públicamente mensajes, grabaciones o documentos que permitan evaluar esas acusaciones.

La presentación de un reporte policial no significa que las autoridades hayan determinado que ocurrió un delito. Tampoco confirma que exista causa probable para arrestar o acusar formalmente a alguien.

GRABAR EN PÚBLICO NO ES AUTOMÁTICAMENTE UN DELITO

La legalidad del video dependerá de las circunstancias exactas. Las normas de Florida sobre voyeurismo y grabaciones visuales protegen especialmente situaciones en las que una persona mantiene una expectativa razonable de privacidad, como baños, vestidores o espacios donde se expone el cuerpo en privado. Una gasolinera abierta al público no entra automáticamente en esas categorías.

Otra cuestión diferente sería que hubiera existido seguimiento repetido, hostigamiento malicioso o una amenaza creíble. La ley de Florida define el acoso agravado mediante elementos como conducta reiterada y una amenaza capaz de generar temor razonable; no basta necesariamente con una grabación aislada y ofensiva.

Por tanto, solo una investigación podría determinar si el comportamiento denunciado constituye acoso, amenaza, invasión de privacidad o una conducta que, aunque cruel, no alcance el nivel de delito.

LA ACUSACIÓN DE “CRIMEN DE ODIO”

García sostuvo que la publicación podría considerarse un crimen de odio porque fue acompañada de mensajes contra sus posiciones políticas y referencias al Gobierno cubano.

La legislación de Florida contempla agravantes cuando un delito previo está motivado por prejuicios relacionados con características como raza, color, ascendencia, etnia, religión, orientación sexual, origen nacional, condición de persona sin hogar o edad avanzada. La afiliación o ideología política no aparece expresamente en esa lista.

Eso no significa que las amenazas o el acoso político sean legales. Significa que calificarlos como crimen de odio requeriría demostrar primero un delito y, además, encajarlo dentro de las categorías protegidas por la ley aplicable.

LA DEPORTACIÓN NO LA DECIDE EL DENUNCIANTE

García también dijo que buscaría la intervención de las autoridades migratorias si Lázaro no fuera ciudadano estadounidense.

No obstante, una persona particular no puede ordenar una deportación. La expulsión constituye un procedimiento federal y normalmente requiere que el Gobierno establezca una causa migratoria ante las autoridades correspondientes; una denuncia local o incluso una condena no produce automáticamente la deportación en todos los casos.

Por ahora, las afirmaciones sobre arresto, indemnización económica o consecuencias migratorias representan las intenciones y previsiones de García, no decisiones adoptadas por la Policía, la Fiscalía, un tribunal civil o una corte de inmigración.

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