RÉGIMEN JUSTIFICA DIFERENCIAS ENTRE ZONAS CON APAGONES Y ZONAS CON ELECTRICIDAD: “NO HAY DESIGUALDAD, HAY ERRORES”
Mientras provincias enteras pasan decenas de horas sin corriente, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, salió en televisión nacional a defender la distribución de los apagones y aseguró que las diferencias entre territorios no responden a desigualdad, sino a “errores”.
La frase cayó como un jarro de agua fría en un país agotado por los cortes eléctricos.
“No hay desigualdad, hay errores”, afirmó De la O Levy durante su comparecencia, al intentar explicar por qué algunas provincias y circuitos reciben menos horas de servicio que otros.
Pero el propio ministro reconoció algo todavía más preocupante: Cuba no cuenta con reservas de generación.
Cuando se refirió a ese margen de respaldo, su respuesta fue directa: “No tienen”.
⚠️ Y tampoco ofreció un horizonte claro para salir de la crisis.
Como señal positiva, aseguró que en Pinar del Río y Guantánamo las afectaciones habrían disminuido desde más de 40 horas hasta menos de 20 horas de apagón, aunque no precisó durante qué período se produjo esa reducción.
El problema es que esas declaraciones llegan mientras el Sistema Electroenergético Nacional atraviesa uno de sus momentos más críticos.
Según los datos oficiales citados en el texto base, la Unión Eléctrica proyectó una demanda de 3,200 MW, frente a solo 1,070 MW disponibles, con un déficit superior a los 2,130 MW.
🌑 La agencia EFE estimó además que alrededor del 74 % del país podría quedar sin electricidad simultáneamente durante el horario de máxima demanda.
Y mientras desde La Habana se habla de “errores”, las cifras reportadas desde las provincias dibujan un panorama durísimo.
En Holguín, algunos circuitos residenciales recibían apenas tres horas de electricidad después de 39 o 40 horas de apagón.
En Santiago de Cuba, un directivo de la empresa eléctrica llegó a admitir que podían ofrecer menos de dos horas de servicio.
En determinadas zonas de Matanzas, los cortes llegaron a acumular hasta 87 horas consecutivas.
🔥 A eso se suma que durante julio el sistema eléctrico nacional sufrió varias desconexiones totales, profundizando todavía más la incertidumbre de millones de cubanos.
Las propias autoridades habían reconocido anteriormente la necesidad de reorganizar la distribución de los apagones.
El primer ministro Manuel Marrero Cruz pidió en mayo “repartir mejor” los cortes en La Habana, mientras Miguel Díaz-Canel llamó en julio a “organizar mejor” las afectaciones.
Por eso, la afirmación de que no existe desigualdad sino simples fallos operativos vuelve a colocar al Gobierno frente a una realidad imposible de maquillar.
💥 Para quien lleva 30, 40 u 80 horas sin corriente, la diferencia entre “desigualdad” y “error” importa poco cuando el refrigerador está apagado, no hay agua y dormir con calor se convierte en una batalla diaria.
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