HASTA CUATRO HORAS DE COLA BAJO EL SOL PARA ENTRAR AL CIRCULO SOCIAL «EL NAÚTICO»: LA REALIDAD QUE NO LE MOSTRARON A DÍAZ-CANEL
Mientras Miguel Díaz-Canel recorría El Náutico como si fuera una gran conquista del régimen, decenas de cubanos esperaban durante horas bajo el sol sin saber siquiera si lograrían entrar.
Un video publicado por la página de Facebook Cuba en Fotos mostró la cara que no apareció en el recorrido oficial: una fila interminable en la entrada del círculo social obrero Félix Elmusa, conocido popularmente como El Náutico, en el municipio Playa.
La grabación fue realizada por Roberto Suárez, fotógrafo del diario Juventud Rebelde, quien permaneció cerca de dos horas esperando para acceder a la instalación. Otros usuarios, según relató, podían pasar hasta tres o cuatro horas en la cola. ☀️⏳
Mientras la gente “de la calle” esperaba, guaguas y vehículos vinculados a los ministerios de Transporte, Comunicaciones y la Aviación entraban con prioridad.
Primero los socios. Después, si queda espacio, el resto.
Suárez explicó que quienes pertenecen a esas entidades laborales tienen preferencia de acceso. Solo después pueden entrar los ciudadanos comunes, siempre que la capacidad lo permita.
Su recomendación fue clara: quienes no sean socios deben pensarlo bien antes de ir, porque pueden pasar toda la mañana en la fila y entrar cerca del mediodía.
Muchas personas terminaron cansándose y regresaron a sus casas sin disfrutar de la playa. 🏖️
El video superó las 265,000 reproducciones, una cifra que revela cuánto conectó la escena con la experiencia cotidiana de miles de cubanos.
El contraste con la propaganda oficial resulta brutal.
Un día antes, Díaz-Canel y Lis Cuesta recorrieron las áreas rehabilitadas del recinto: piscina, gimnasio, pizzería, sala infantil, galería de arte y espacios para el buceo.
El mandatario aseguró que la experiencia podía “multiplicarse”.
Pero en Cuba, lo que suele multiplicarse no son las instalaciones recreativas, sino las colas, las restricciones y los privilegios.
La propia administradora del centro fue mucho más prudente al reconocer que el verdadero desafío sería mantenerlo funcionando.
El Náutico fue presentado como un espacio abierto a la población, pero en la práctica opera con niveles de acceso diferentes. Quienes pertenecen a determinados sindicatos entran primero; el resto debe esperar durante horas.
📢 El autor del video defendió que todas esas playas deberían estar disponibles en igualdad de condiciones, porque se trata de instalaciones que, en teoría, pertenecen al pueblo.
Pero la realidad cubana funciona de otra manera.
En 2025, el régimen rehabilitó el antiguo Miramar Yacht Club como Club de las FAR, reservado para militares. Ahora El Náutico favorece principalmente a trabajadores de sectores seleccionados.
Mientras tanto, otros círculos sociales permanecen cerrados, destruidos o abandonados. El antiguo Havana Yacht Club sigue en ruinas y La Concha fue arrasada por un incendio después de décadas de desidia.
Todo ocurre durante uno de los veranos más duros que recuerdan los cubanos: apagones prolongados, salarios pulverizados y pocas opciones reales para descansar o divertirse.
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