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Cuba Bajo Lupa

VECINOS SE PLANTAN FRENTE A SUBESTACIÓN EN ARROYO NARANJO POR PRESUNTO COBRO PARA MANTENER LA CORRIENTE

La indignación volvió a estallar en La Habana. Vecinos de Arroyo Naranjo y San Miguel del Padrón se reunieron frente a una subestación eléctrica para exigir respuestas ante lo que describen como manipulación del servicio y presuntos cobros para prolongar el tiempo de electricidad.

La denuncia fue publicada en Facebook por Haila Fernández Ramos, quien aseguró que residentes de ambos municipios acudieron nuevamente al lugar para enfrentar lo que consideran “un descaro y una falta de respeto” por parte de trabajadores vinculados al sistema eléctrico.

Según su testimonio, desde la subestación ubicada en Arroyo Naranjo, cerca del límite con San Miguel del Padrón, se estarían desconectando manualmente varios circuitos.

🚨 La acusación más grave es que, presuntamente, se estaría solicitando dinero para mantener el servicio eléctrico durante más tiempo.

Estas afirmaciones no han sido verificadas de manera independiente y, hasta el momento, la Empresa Eléctrica no ha ofrecido una explicación pública sobre lo denunciado.

Fernández Ramos asegura que los apagones no responderían únicamente al déficit nacional de generación, sino también a decisiones tomadas directamente desde la instalación.

En palabras bien cubanas, resumió la situación con una frase que retrata la desesperación del barrio:

“Si no pagas, quita ‘catao’ y pon quinqué”.

💡 Es decir, mientras algunos circuitos podrían recibir corriente, otros quedarían apagados según decisiones que los vecinos consideran arbitrarias.

La denuncia llega en medio de una crisis eléctrica nacional que ha convertido cada hora de servicio en un motivo de conflicto, sospecha y desesperación.

Las familias llevan meses soportando apagones prolongados, alimentos echados a perder, noches sin dormir y dificultades para cocinar, bombear agua o conservar medicamentos.

En ese contexto, cualquier señal de corrupción alrededor de la distribución eléctrica resulta especialmente explosiva.

La electricidad ya no es solo un servicio básico: se ha convertido en una moneda de poder sobre comunidades enteras.

La denunciante también señaló que en el lugar se encontraba el presidente del Consejo Popular Dolores-Veracruz, a quien acusó de mantenerse distante y no defender a los residentes que representa.

👥 Los vecinos acudieron precisamente porque sienten que las instituciones no responden y que sus quejas terminan perdiéndose entre oficinas, teléfonos que nadie atiende y explicaciones repetidas sobre averías y déficit de generación.

La presencia colectiva frente a la subestación demuestra que el cansancio está llegando a un punto peligroso.

No se trata únicamente de la falta de corriente.

Se trata de la percepción de que el sacrificio no se distribuye de manera justa y de que algunos podrían estar aprovechándose de una necesidad básica para obtener beneficios personales.

Las autoridades deben investigar de inmediato si existen cobros ilegales, quién controla manualmente esos circuitos y bajo qué criterios se decide qué barrios reciben electricidad.