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Cuba Bajo Lupa

HOTEL NACIONAL DE CUBA COBRA 19 MIL PESOS POR VER LA FINAL DEL MUNDIAL DE FÚTBOL ENTRE ESPAÑA Y ARGENTINA

En la Cuba donde millones de personas sobreviven con salarios que no alcanzan para comer, el Hotel Nacional invita a disfrutar la final del Mundial entre Argentina y España desde su piscina por el módico precio de 19.000 pesos por persona. Sí, leyó bien: diecinueve mil.

La promoción anuncia pantalla gigante, tragos refrescantes, comida, brisa del Malecón y “el mejor ambiente” para vivir el partido este domingo 19 de julio.

Todo muy tropical, muy elegante y muy exclusivo.

El pequeño detalle es que del total pagado, solo 6.000 pesos pueden utilizarse para consumir. Los otros 13.000 pesos funcionan, en la práctica, como entrada al evento.

🍹 Es decir: el cliente entrega 19.000 pesos para entrar a la piscina, pero únicamente podrá convertir menos de una tercera parte de ese dinero en comida o bebida.

El resto parece ser el precio de mirar el partido con glamour revolucionario.

La cifra resulta todavía más escandalosa cuando se compara con los ingresos reales de la mayoría de los cubanos.

El nuevo salario mínimo oficial es de 3.210 pesos mensuales. Por tanto, una sola entrada representa casi seis meses completos de salario mínimo.

El salario medio oficial ronda los 6.930 pesos. Eso significa que un trabajador promedio tendría que entregar casi tres meses de salario íntegro para asistir solo una tarde.

💸 Una pareja necesitaría 38.000 pesos.

Una familia de cuatro personas tendría que pagar 76.000 pesos, sin contar transporte, ropa, cualquier consumo adicional ni el regreso a una casa posiblemente apagada.

Porque esa es la parte más surrealista del anuncio.

Mientras una parte de La Habana sufre apagones, falta de agua, escasez de comida y salarios pulverizados, el emblemático Hotel Nacional promociona una fiesta mundialista en la piscina con bebidas, música y cupos limitados.

🌴 El cartel incluso afirma que el evento es “ideal para ir en familia”.

Claro. Una familia cubana común solo tendría que empeñar el ventilador, vender la bicicleta y pedirle una remesa al primo de Hialeah. Plan familiar resuelto.

La promoción vuelve a mostrar la existencia de dos Cubas.

Una Cuba cobra en pesos, pero fija precios pensados para quien recibe dólares, remesas o ingresos privados.

La otra hace colas para comprar arroz, busca medicamentos por Facebook y cuenta las horas hasta que regrese la electricidad.

🇨🇺 No se critica que exista un evento recreativo ni que un hotel cobre por sus servicios. Lo que provoca indignación es la desconexión brutal entre el precio anunciado y la realidad económica del país donde se ofrece.

Un hotel estatal que cobra 19.000 pesos por ver fútbol desde una piscina no está diseñando una actividad para el trabajador cubano.

Está utilizando moneda nacional con precios de enclave turístico.

Y todavía le llaman “fiesta popular”.

El verdadero partido no será Argentina contra España.

Será el salario cubano contra una entrada de 19.000 pesos, y ese encuentro ya comenzó con goleada.