Un tribunal cubano impuso la severa sentencia por el sabotaje cometido contra la Sub-Estación Eléctrica Bungo 2, ubicada en el municipio de Contramaestre, provincia de Santiago de Cuba, según informó la emisora provincial CMKC Radio Revolución.
De acuerdo con el reporte, el condenado sustrajo ilegalmente 102 litros de aceite dieléctrico, un líquido indispensable para enfriar, aislar y proteger los transformadores eléctricos. ⚠️
La falta del aceite provocó una avería de grandes proporciones en la instalación y dejó sin servicio eléctrico a cientos de familias del poblado de Bungo durante dos días completos. 🕯️🏚️
En una comunidad marcada por los apagones y la crisis energética, el robo no afectó solamente una infraestructura estatal: golpeó directamente a familias que ya viven soportando cortes eléctricos, escasez y deterioro de los servicios básicos.
Bungo pertenece al municipio de Contramaestre, una zona donde ya se habían registrado hechos similares. La Empresa Eléctrica de Santiago de Cuba había reportado anteriormente sustracciones de aceite dieléctrico en subestaciones cercanas, entre ellas las ubicadas en Los Bungos y La Torcaza.
Ante el aumento de estos delitos, el régimen cubano ha endurecido las condenas y comenzó a procesar las sustracciones en instalaciones eléctricas como sabotaje al Sistema Electroenergético Nacional, en lugar de considerarlas simples robos. ⚖️
El Dictamen 475/2025 del Tribunal Supremo Popular, emitido en mayo de 2025, estableció penas de entre 7 y 30 años de privación de libertad para este tipo de hechos. Según esa disposición, las sanciones podrían llegar incluso a cadena perpetua o pena de muerte cuando se produzcan consecuencias consideradas especialmente graves.
Desde entonces, las autoridades han impulsado los llamados “juicios ejemplarizantes”, con sentencias superiores a los diez años para numerosos procesados por hechos relacionados con el sistema eléctrico.
En mayo de 2026, un tribunal de Artemisa condenó también a 12 años de prisión a un acusado de sustraer 70 litros de aceite dieléctrico. Ese mismo mes, en Ciego de Ávila, fueron impuestas condenas de hasta 12 años por delitos similares vinculados al robo de aceite y cables eléctricos.

