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Cuba Bajo Lupa

EL CARBÓN SE CONVIERTE EN EL MÉTODO HABITUAL DE COCINA DE MILLONES DE CUBANOS ANTES LAS CAÍDAS CONSTANTES DEL SEN

En pleno 2026, una familia cubana tuvo que encender un fogón de carbón para preparar algo tan básico como la comida del día.

La escena fue compartida en TikTok por la usuaria @lilianne.calunga, quien resumió en apenas 50 segundos una realidad que hoy se repite en miles de hogares de la isla: sin electricidad, toca improvisar para poder cocinar.

“Me tocó encender el fogón de carbón que no estaba dentro de mis planes, pero cuando toca, toca”, relató mientras preparaba el almuerzo familiar. 🔥🍚

Con lo poco que tenía disponible hizo arroz blanco, abrió una lata de atún que guardaba y aprovechó unas malangas para preparar frituras.

“Dan un poquito de trabajo, pero valen la pena; aquí en la casa nos encantan”, comentó.

La escena puede parecer cotidiana, incluso familiar para muchos cubanos. Pero detrás del carbón, el humo y las frituras hay una verdad mucho más dura: Cuba está retrocediendo décadas para poder sobrevivir.

El video fue grabado el 11 de julio, el mismo día en que el microsistema eléctrico occidental volvió a colapsar. Al mediodía, apenas el 12,6 % de los clientes de La Habana tenía electricidad.

Era el cuarto apagón total de 2026 en solo cuatro meses. ⚡🌑

Días antes, el país ya había sufrido dos colapsos nacionales en menos de una semana.

El 6 de julio, la salida de servicio de la Unidad 6 de la termoeléctrica de Nuevitas dejó sin corriente a unos 9,6 millones de cubanos.

Cuatro días después, una falla en la línea de transmisión de 220 kV entre Santa Clara y Sancti Spíritus provocó otro apagón general, con aproximadamente 10 millones de personas afectadas.

Ese día, el déficit de generación alcanzó un récord de 2,341 MW, con apenas 935 MW disponibles frente a una demanda de 3,100 MW.

Este martes, según datos del propio régimen, 106 centrales eléctricas permanecían fuera de servicio.

Mientras tanto, en las casas cubanas la solución no llega desde una termoeléctrica reparada ni desde una inversión seria. Llega en forma de leña, carbón, aserrín, latas convertidas en fogones y hornillas improvisadas. 🪵🥫

En La Habana incluso se comercializan cocinas solares parabólicas por 135 dólares, una cifra inaccesible para la mayoría de las familias.

En zonas de Matanzas y La Lisa se han reportado apagones de hasta 87 horas consecutivas.

El regreso masivo al carbón y la leña recuerda inevitablemente al Período Especial de los años noventa. La diferencia es que hoy el régimen ya ni siquiera intenta ocultar el retroceso.

En marzo de 2026, Miguel Díaz-Canel ordenó “garantizar materiales para la cocción, desde carbón vegetal hasta leña”.

No prometieron electricidad. Prometieron madera para soportar la falta de electricidad.

El propio Gobierno había admitido desde diciembre de 2025 que los apagones continuarían durante todo 2026, sin presentar una solución concreta.

Y mientras las familias cocinan entre humo y calor, el descontento sigue creciendo.

En junio se registraron 107 protestas callejeras, una cifra récord. En julio continuaron los cacerolazos y las consignas de “¡Libertad!” y “¡Abajo la dictadura!”. 🥁🇨🇺

El primer ministro Manuel Marrero volvió a responsabilizar al embargo estadounidense, pero en las calles la indignación apunta hacia otro lado.

La protagonista del video lo resumió sin discursos ni consignas:

“Esta es la realidad que estamos viviendo hoy en Cuba”.