Skip to main content

Cuba Bajo Lupa

¿LA CIUDAD PERDIDA DE LA ATLÁNTIDA ESTUVO CERCA DE LAS COSTAS DE PINAR DEL RÍO?

A más de 600 metros bajo el mar Caribe, frente a la península de Guanahacabibes, permanece uno de los enigmas más fascinantes relacionados con Cuba: unas extrañas formaciones que algunos compararon con los restos de una ciudad perdida.

La historia comenzó en 2001, cuando un equipo canadiense de la empresa Advanced Digital Communications exploraba el fondo marino en busca de antiguos naufragios de la época colonial española.

Los investigadores esperaban encontrar barcos hundidos, quizás algunos cargados de tesoros. Sin embargo, las imágenes del sonar mostraron algo completamente distinto.

En el fondo aparecieron grandes formaciones de piedra distribuidas de manera aparentemente organizada, con patrones que no parecían corresponder a los restos conocidos de ningún barco.

Meses después, un robot submarino descendió hasta la zona y captó imágenes de enormes bloques con superficies lisas. Algunas formas fueron comparadas con estructuras piramidales, mientras otras presentaban contornos redondeados.

🏛️ Aquello fue suficiente para desatar la imaginación.

Algunos comenzaron a hablar de una posible ciudad construida hace unos 6.000 años, lo que significaría que habría existido cerca de 1.500 años antes que las grandes pirámides de Egipto.

La exploradora Paulina Zelitsky afirmó que el lugar parecía haber sido un gran centro urbano, aunque ella misma pidió prudencia y reconoció que sería irresponsable llegar a una conclusión sin pruebas suficientes.

Su colega Paul Weinzweig fue más categórico. Según declaró, las imágenes mostraban demasiada simetría, repetición y organización para ser explicadas fácilmente como simples formaciones geológicas.

🔍 Sin embargo, la teoría de una civilización perdida enfrenta un problema enorme: la profundidad.

El supuesto yacimiento se encuentra entre 600 y 650 metros bajo el nivel del mar. El geólogo Manuel Iturralde señaló que, para que una ciudad construida en tierra hubiese terminado a esa profundidad, tendría que tener una antigüedad de al menos 50.000 años.

Esa fecha no coincide con la hipótesis de los 6.000 años y plantea una pregunta incómoda: ¿cómo pudo hundirse tanto una supuesta ciudad en un periodo geológico relativamente corto?

Además, la naturaleza tiene una habilidad extraordinaria para crear figuras que parecen diseñadas por el ser humano.

Formaciones como las de Yonaguni, en Japón, han sido presentadas durante décadas como posibles ruinas antiguas, aunque numerosos científicos consideran que son producto de procesos geológicos naturales.

Algo parecido ocurrió con el llamado “camino de baldosas amarillas” descubierto en el fondo del Pacífico. A primera vista parecía una vía construida, pero terminó siendo explicado como un patrón de fracturas en roca volcánica.

⚠️ Otro obstáculo es la falta de investigaciones recientes.

Las expediciones a la zona prácticamente se detuvieron antes de 2005. Desde entonces, el misterio ha sobrevivido principalmente en artículos, videos, imágenes difíciles de verificar y teorías relacionadas incluso con la Atlántida.

Hasta hoy, no existen pruebas arqueológicas concluyentes de que las formaciones fueran levantadas por seres humanos.

Pero el enigma continúa vivo.