RÉGIMEN CUBANO CONFIRMA EL «TARIFAZO» EN EL PRECIO DEL PAN EN LA HABANA DESPUÉS DE UNA SEMANA DE RUMORES
Una semana después de que las panaderías estatales comenzaran a aplicar fuertes aumentos, la Asamblea Municipal del Poder Popular de Centro Habana publicó oficialmente los nuevos precios.
El aviso llegó tarde.
Los incrementos comenzaron a aplicarse desde el 2 de julio, pero las autoridades los informaron más de una semana después, cuando cientos de personas ya habían llegado a las panaderías y se habían encontrado con la sorpresa.
🥀 Una cubana relató que varios ancianos acudieron con sus jabas buscando el pan que antes costaba 120 pesos, pero descubrieron que ahora debían pagar 250.
Muchos tuvieron que regresar a sus casas con las manos vacías.
La indignación inundó las redes sociales, no solo por la subida, sino por el golpe que representa para trabajadores, jubilados y familias que dependen de un salario cada vez más pequeño frente a precios que no paran de crecer.
Uno de los comentarios más compartidos resumió el absurdo con ironía:
“El salario alcanza para seis panes de corteza dura de 400 gramos. Vamos avanzando con resistencia aumentativa”.
Y los números le dan la razón.
El pan de corteza dura de 400 gramos pasó de 240 a 500 pesos, un aumento del 108 %. El de 200 gramos subió de 120 a 250 pesos, mientras el pan de molde de 500 gramos aumentó de 250 a 550 pesos.
💸 Con el nuevo salario mínimo de 3,210 pesos, un trabajador solo podría comprar aproximadamente seis panes grandes al mes, sin pagar electricidad, transporte, medicamentos ni ningún otro alimento.
Para los jubilados, cuya pensión mínima es de 3,056 pesos, la situación es todavía más dura.
“¿Qué jubilado podrá comprar un pan?”, preguntó una usuaria. Otra madre recordó que era uno de los pocos alimentos disponibles para ofrecerles desayuno a sus hijos.
Ahora hasta resolver una merienda se convierte en un problema familiar.
Los ciudadanos también responsabilizaron directamente al Estado.
“En ese precio está toda la ineficiencia estatal”, escribió un comentarista.
Otro cuestionó para qué sirve anunciar aumentos salariales si el propio Gobierno continúa elevando los precios de los productos básicos.
La ironía cubana tampoco faltó.
“Siempre pensando en el pueblo”, escribió una mujer. Otro usuario añadió que, al menos, no lo habían puesto en dólares “por consideración al pueblo”.
Detrás del choteo hay una realidad amarga: antes muchos compraban poco por la mala calidad; ahora comprarán todavía menos por el precio.
El aumento ocurre mientras el sistema estatal de panificación continúa deteriorándose.
En 2025, la producción nacional de pan cayó en 100,900 toneladas y 17 empresas del sector terminaron con pérdidas por 364 millones de pesos.
Ante la escasez, la mala calidad y los aumentos constantes, cada vez más familias intentan preparar pan en sus propias casas, cuando consiguen harina, electricidad y combustible.
