Ir al contenido principal

Cuba Bajo Lupa

CUBANA SORPRENDE CON SU IDEA PARA VENDER JABONES CASEROS EN MEDIO DE LOS ALTOS PRECIOS Y LA ESCASEZ EN EL PAÍS

Una cubana fabrica jabones caseros para vender después de reconocer que su actividad en redes sociales no le genera los ingresos que necesita. Conocida en TikTok como Normita, la mujer compartió su iniciativa para elaborar productos de limpieza a partir de una pastilla de jabón comercial y otros ingredientes domésticos, en una muestra de las alternativas que buscan algunas familias para enfrentar las dificultades económicas en Cuba.

Su propuesta ha despertado interés no solamente por el procedimiento que muestra, sino por el contexto en que surge: un país donde conseguir productos básicos de higiene puede representar un gasto considerable. La iniciativa también plantea una cuestión importante para quienes intentan emprender desde sus hogares: cómo transformar una solución casera en un producto que realmente pueda comercializarse de manera segura y rentable.

CUBANA FABRICA JABONES CASEROS PARA VENDER ANTE LA FALTA DE INGRESOS

Normita, identificada en TikTok como @normita3350, explicó que decidió buscar una alternativa económica fuera de la creación de contenido digital. Su idea consiste en aprovechar materiales disponibles en casa para preparar jabones que posteriormente pueda ofrecer a posibles compradores.

La mujer mostró cómo transforma una pastilla de jabón comercial mediante un procedimiento de rallado, disolución en agua y combinación con otros ingredientes habituales en los hogares.

Entre los componentes mencionados figuran sal, azúcar, bicarbonato y vinagre. La preparación parte de un jabón ya elaborado industrialmente, por lo que no se trata de fabricar jabón desde cero mediante un proceso tradicional de saponificación.

Según la creadora, el resultado produce abundante espuma y puede utilizarse para diferentes actividades domésticas, como lavar ropa y utensilios de cocina.

También plantea su posible utilización para el aseo personal. Sin embargo, esta afirmación corresponde a su experiencia y no constituye una certificación de seguridad dermatológica.

¿ES SEGURO UTILIZAR EL JABÓN CASERO QUE MUESTRA NORMITA?

Aunque la preparación resulta sencilla de mostrar, la calidad y seguridad de un producto de limpieza no pueden determinarse únicamente por su apariencia, olor o capacidad para producir espuma.

La mezcla de jabón comercial con agua y otros ingredientes puede modificar sus características originales. La incorporación de bicarbonato y vinagre, por ejemplo, provoca una reacción ácido-base que puede reducir parte de las propiedades que se buscan al utilizar ambos ingredientes por separado.

Además, añadir agua a un producto comercial y conservar la mezcla sin controles adecuados plantea interrogantes sobre su estabilidad y las condiciones de almacenamiento.

Para utilizar una preparación de este tipo sobre la piel sería necesario conocer su composición, su nivel de acidez o alcalinidad y su tolerancia dermatológica.

Por esa razón, no puede recomendarse automáticamente como sustituto del jabón de baño ni considerarse apta para la venta sin evaluar previamente sus condiciones de seguridad.

La diferencia entre una preparación doméstica y un producto comercial confiable también incluye aspectos como la higiene durante la elaboración, la conservación y la información que recibe el consumidor.

EL PRECIO DEL JABÓN EN CUBA CONVIERTE LA HIGIENE EN UN GASTO DIFÍCIL

La iniciativa de Normita adquiere relevancia al examinar las dificultades que enfrentan numerosos cubanos para adquirir artículos de aseo.

En noviembre de 2025, medios locales de Las Tunas informaron sobre la distribución de un jabón de lavar y otro de tocador por consumidor, después de más de ocho meses sin entregas regulares de esos productos mediante la canasta familiar normada.

El anuncio generó críticas entre ciudadanos que cuestionaron tanto la demora como la cantidad de artículos distribuidos.

Más recientemente, un reportaje de CubaNet difundido por Infobae recogió el testimonio de José Castillo Ríos, un cubano de 68 años residente en Santiago de Cuba que describió las dificultades para cubrir simultáneamente sus necesidades alimentarias y de higiene.

El hombre explicó que una pastilla de jabón podía alcanzar los 400 pesos cubanos, una cifra que, según su situación económica particular, lo obligaba a elegir entre comprar alimentos o productos para asearse.

Ese precio corresponde al testimonio de un consumidor y no representa necesariamente una tarifa uniforme en todos los mercados cubanos.

No obstante, el caso ilustra cómo la escasez y los bajos ingresos pueden convertir artículos cotidianos en bienes difíciles de adquirir.

EMPRENDER EN CUBA: ENTRE LA NECESIDAD Y LAS DIFICULTADES DEL MERCADO

La propuesta de Normita también refleja una realidad económica: para algunas personas, las plataformas digitales funcionan como espacios de visibilidad, pero no necesariamente como fuentes de ingresos suficientes.

Buscar compradores para productos elaborados en casa puede convertirse en una alternativa, aunque el éxito de un pequeño emprendimiento depende de más factores que la disponibilidad de una receta.

Para determinar si el negocio realmente ofrece ganancias, sería necesario calcular el costo del jabón original, los ingredientes adicionales, el agua, la energía utilizada, los recipientes y el tiempo invertido.

También habría que establecer cuánto producto se obtiene y qué precio estarían dispuestos a pagar los consumidores. Sin estos datos, no es posible afirmar que fabricar la mezcla resulte más económico o rentable que vender el jabón original.

En Cuba, las dificultades para conseguir insumos y mantener una producción constante pueden añadir obstáculos a este tipo de iniciativas.

La creatividad individual permite encontrar alternativas, pero no elimina los problemas estructurales que dificultan el acceso a productos esenciales.

UNA INICIATIVA QUE REFLEJA LAS PRIORIDADES DE MUCHOS CUBANOS

Normita invitó a sus seguidores a interesarse por el procedimiento y compartir sus opiniones. Su publicación muestra cómo una persona intenta aprovechar las redes sociales para explorar una oportunidad económica fuera de la monetización digital.

No se ha documentado todavía que haya establecido un negocio formal, conseguido ventas regulares o demostrado la rentabilidad de su preparación.

Aun así, su iniciativa resume una situación que merece atención: la búsqueda constante de ingresos adicionales en una economía donde los artículos de primera necesidad pueden representar una carga importante para los hogares.

La pregunta de fondo no es solamente si una cubana puede fabricar jabón para vender. Es por qué un producto tan cotidiano como el jabón termina convirtiéndose, para tantas personas, en un problema de disponibilidad, precio y supervivencia económica.

SIGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES

Cuba Bajo Lupa
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.