GOBIERNO CUBANO RECONOCE QUE EN PINAR DEL RÍO VARIOS POBLADOS LLEVAN MÁS DE 90 HORAS SIN ELECTRICIDAD NI AGUA POTABLE
Los apagones en Pinar del Río han alcanzado niveles extremos, con circuitos eléctricos que acumulan más de 90 horas consecutivas sin servicio, según reconoció este domingo 18 de octubre de 2026 Yamilé Ramos Cordero, primera secretaria del Partido Comunista de Cuba (PCC) en la provincia. La funcionaria admitió que la escasez de generación eléctrica también está comprometiendo el abastecimiento de agua, mientras numerosos hogares permanecen sin corriente durante más de tres días y medio.
La situación expone una emergencia que afecta simultáneamente dos servicios esenciales para la población pinareña. Las autoridades reconocen que apenas han podido garantizar electricidad a determinados hospitales y, ocasionalmente, a instalaciones de bombeo, en medio de una crisis nacional marcada por averías termoeléctricas, falta de combustible y una disponibilidad energética muy inferior a la demanda.
MÁS DE 90 HORAS SIN ELECTRICIDAD EN PINAR DEL RÍO
La gravedad de los apagones en Pinar del Río quedó reflejada en una publicación de Facebook de Yamilé Ramos Cordero, quien reconoció que algunos circuitos provinciales llevaban más de 90 horas sin corriente.
La cifra equivale a más de tres días y 18 horas de interrupción continua, un período que supera ampliamente los esquemas habituales de rotación eléctrica. La dirigente atribuyó la situación a las dificultades del Sistema Electroenergético Nacional, agravadas desde el jueves por la falta de combustible, la salida de servicio de unidades generadoras y la limitada disponibilidad de energía solar.
Según las cifras ofrecidas por Ramos, Cuba enfrentaba una demanda aproximada de 2.800 megavatios (MW), mientras la generación rondaba los 750 MW. Esta diferencia representa unos 2.050 MW de insuficiencia de generación, aunque corresponde a las condiciones descritas por la funcionaria y no debe confundirse con el balance definitivo de toda la jornada.
Los reportes de la Unión Eléctrica confirman la magnitud de la crisis nacional. Para el domingo 18 de octubre, la entidad pronosticó una disponibilidad de 920 MW frente a una demanda máxima de 2.800 MW durante el horario pico, con una afectación estimada de hasta 1.910 MW.
La combinación de ambas informaciones demuestra que los prolongados apagones provinciales no responden únicamente a fallas locales. También están condicionados por una insuficiencia nacional de generación que limita las posibilidades de restablecer el servicio.
SOLO LOS HOSPITALES Y ALGUNAS INSTALACIONES DE BOMBEO RECIBEN PRIORIDAD
La primera secretaria del PCC explicó que, dadas las restricciones energéticas, las autoridades provinciales habían concentrado el escaso suministro disponible en determinadas instalaciones consideradas esenciales.
Entre los centros priorizados mencionó los hospitales Pediátrico, Abel Santamaría y León Cuervo, además del campo de pozos que abastece a la capital provincial, este último únicamente en determinados momentos.
Esta distribución permite comprender la magnitud de la emergencia. Cuando la energía disponible debe reservarse principalmente para servicios hospitalarios, los circuitos residenciales quedan sometidos a períodos de desconexión mucho más prolongados.
La prioridad hospitalaria responde a la necesidad de mantener funcionando instalaciones donde la continuidad eléctrica resulta indispensable. Sin embargo, la información difundida no permite establecer si todos los servicios de esos centros han recibido suministro ininterrumpido o si han dependido de sistemas alternativos de generación.
Tampoco se detallaron los horarios de recuperación para los circuitos residenciales ni un calendario que permita conocer cuándo terminarán los apagones superiores a 90 horas.
LA FALTA DE ELECTRICIDAD AGRAVA LA CRISIS DEL AGUA EN PINAR DEL RÍO
El abastecimiento de agua constituye otro de los principales problemas reconocidos por las autoridades provinciales. Los apagones impiden mantener operativos de forma estable los sistemas de bombeo, mientras las averías de la infraestructura hidráulica reducen todavía más la capacidad de distribución.
Ramos Cordero informó que 52 de las 177 fuentes de abastecimiento de agua de Pinar del Río presentan desperfectos, lo que representa aproximadamente el 29,4 % del total.
El dato revela que la falta de agua no depende exclusivamente de los cortes eléctricos. También existen dificultades técnicas propias de las instalaciones de captación y distribución, cuya reparación resulta necesaria para recuperar la estabilidad del servicio.
Ante la emergencia, la funcionaria explicó que desde el jueves se había distribuido combustible a los territorios para organizar entregas de agua mediante camiones cisterna, conocidos popularmente como pipas.
Esta alternativa puede aliviar necesidades urgentes, pero no sustituye un sistema de distribución regular. Además, depende de la disponibilidad de combustible, vehículos operativos y capacidad de transporte para llegar a las comunidades afectadas.
La situación coincide con otras denuncias sobre la crisis hidráulica pinareña. Radio Guamá recogió declaraciones del responsable de Operaciones de Acueducto y Alcantarillado en el municipio de Pinar del Río, Roberto Capote Amador, quien reconoció averías en siete equipos de bombeo asociados a importantes conductoras de agua.
Según testimonios recogidos por Diario de Cuba, algunos residentes de la provincia denuncian interrupciones del suministro de agua que se extienden durante semanas e incluso meses. Estas declaraciones muestran que los problemas hidráulicos preceden a la actual emergencia eléctrica, aunque cada caso necesita examinarse según su localidad y circunstancias.
LOS PARQUES SOLARES NO GARANTIZAN ELECTRICIDAD PARA LA PROVINCIA
Otro aspecto relevante de las declaraciones de Ramos Cordero está relacionado con el destino de la energía generada por los parques fotovoltaicos instalados en Pinar del Río.
La dirigente explicó que, desde junio, la provincia ha utilizado esa generación para gestionar situaciones de dificultad eléctrica. Sin embargo, cuando aumenta la presión sobre el sistema nacional, la producción puede incorporarse al conjunto de la red para atender las necesidades generales del país.
Esto significa que disponer de instalaciones solares dentro de una provincia no garantiza que toda la electricidad producida permanezca reservada para sus consumidores. El funcionamiento integrado del sistema permite distribuir energía entre territorios, dependiendo de las condiciones técnicas y operativas.
Además, la generación fotovoltaica depende de la radiación solar disponible. Su contribución disminuye al final de la tarde y desaparece durante la noche si no existen sistemas de almacenamiento capaces de suministrar la energía previamente acumulada.
Por tanto, la instalación de parques solares puede aumentar la generación diurna, pero no elimina automáticamente los apagones nocturnos ni asegura el suministro continuo a viviendas y servicios públicos.
LA EMERGENCIA ELÉCTRICA SE EXTIENDE A OTRAS PROVINCIAS CUBANAS
Los apagones prolongados en Pinar del Río forman parte de un deterioro energético que también afecta a otras regiones del país.
En Guantánamo, la Empresa Eléctrica provincial anunció este domingo que las restricciones permitirían ofrecer alrededor de dos horas diarias de servicio por cliente. De cumplirse ese esquema, los consumidores podrían permanecer aproximadamente 22 horas sin corriente durante cada jornada.
Un día antes, la Empresa Eléctrica de Holguín había comunicado la suspensión de la rotación habitual de circuitos cada 12 horas en la ciudad, debido a las dificultades para sostener la programación prevista.
En Matanzas, los reportes del 17 de octubre situaron a las comunidades de Manuelito y Bolondrón entre las más afectadas, con interrupciones cercanas a las 70 horas. Las autoridades reconocieron además dificultades técnicas para reconectar determinados circuitos.
Estos acontecimientos muestran que la crisis ha superado en algunas localidades los apagones programados de varias horas. Ahora existen comunidades donde las interrupciones se prolongan durante días, mientras las empresas eléctricas intentan distribuir una generación nacional extremadamente limitada.
PINAR DEL RÍO ENFRENTA UNA DOBLE EMERGENCIA SIN FECHA DE SOLUCIÓN
La situación descrita por Yamilé Ramos Cordero plantea un problema que trasciende la disponibilidad de electricidad. Cuando los apagones afectan simultáneamente el bombeo y las redes de agua, las familias pueden quedarse sin dos servicios esenciales para la vida cotidiana.
La falta de corriente dificulta conservar alimentos, cargar teléfonos, utilizar equipos domésticos y mantener condiciones adecuadas de ventilación. Si tampoco existe abastecimiento regular de agua, se complican actividades básicas de higiene, preparación de alimentos y atención a personas vulnerables.
Aunque las autoridades han anunciado prioridades hospitalarias y distribución de agua mediante pipas, no han divulgado un calendario de recuperación del suministro eléctrico ni un programa detallado para reparar las fuentes hidráulicas averiadas.
El desafío no consiste solamente en reorganizar los circuitos afectados. También requiere aumentar la generación disponible, corregir las fallas de infraestructura y garantizar información pública que permita conocer cuándo podrán recuperarse los servicios.
En Pinar del Río, más de 90 horas sin electricidad y decenas de fuentes de agua con desperfectos constituyen señales de una crisis profunda. Para las familias afectadas, la pregunta más urgente sigue sin respuesta concreta: ¿cuándo volverán a tener electricidad y agua de manera estable?
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