Ir al contenido principal

Cuba Bajo Lupa

REGIMEN AUTORIZA QUE NEGOCIOS PRIVADOS ABRAN CADENAS DE RESTAURANTES, TIENDAS Y NEGOCIOS DE COMIDA RÁPIDA EN TODO EL PAÍS

Cuba ya cuenta con un marco legal que permite crear cadenas de restaurantes, tiendas y redes de gastronomía ligera con presencia en todo el país, una de las aperturas comerciales anunciadas por el Gobierno dentro de las llamadas Transformaciones Económicas y Sociales de 2026.

El cambio es relevante porque amplía las posibilidades de expansión para actores económicos estatales y no estatales y deja jurídicamente abierta la posibilidad de desarrollar marcas gastronómicas con múltiples establecimientos. Sin embargo, la norma no significa que McDonald’s, KFC, Burger King u otra franquicia internacional concreta haya recibido autorización para instalarse en Cuba.

EL DECRETO 167 CAMBIA LAS REGLAS DEL COMERCIO INTERIOR

La base jurídica que CubaBajoLupa pudo verificar no es una supuesta Resolución 29/2026 del Ministerio del Comercio Interior, como señala el material inicial, sino principalmente el Decreto 167 de 2026, Del Comercio Interior, aprobado por el Consejo de Ministros y publicado en la Gaceta Oficial el 28 de agosto.

El artículo 15 del Decreto reconoce expresamente entre los derechos de los comercializadores la posibilidad de crear “cadenas de tiendas, restaurantes, red de gastronomía ligera de marcas reconocidas u otras, que se extiendan por todo el país”. La regulación se aplica a personas naturales y jurídicas cubanas o extranjeras y a otros sujetos autorizados a desarrollar actividades comerciales en el mercado interno.

La norma forma parte de una reorganización más amplia del comercio interior que regula actividades mayoristas, minoristas y gastronómicas y establece nuevas disposiciones para los diferentes actores económicos. EFE reportó que el paquete busca modernizar el sistema comercial cubano y permitir nuevas modalidades de gestión y expansión empresarial.

DE CAFETERÍAS A HAMBURGUESERÍAS: LO QUE HABÍA ANUNCIADO MARRERO

La apertura ya había sido anticipada en junio por el primer ministro Manuel Marrero.

Durante la presentación de las reformas, Marrero explicó que una mipyme o una inversión extranjera podría desarrollar redes de restaurantes, cafeterías, hamburgueserías y otros servicios. También señaló que el Gobierno pretendía invitar a franquicias extranjeras de alimentos ligeros a invertir y extender sus cadenas dentro del país.

Es importante separar ambas cosas: una cosa es la autorización general para crear cadenas nacionales y otra muy diferente la llegada efectiva de una franquicia internacional.

Hasta ahora, ninguna de las fuentes consultadas confirma que una gran cadena extranjera de comida rápida haya anunciado oficialmente su entrada al mercado cubano.

LA “GASTRONOMÍA LIGERA” PUEDE EXTENDERSE POR TODO EL PAÍS

El Decreto 167 define además los servicios gastronómicos como las actividades destinadas a producir, preparar, conservar y servir alimentos y bebidas para consumo humano.

Los comercializadores pueden establecer sus tipos de establecimientos, ofertas y modalidades de prestación dentro de las regulaciones correspondientes. Al mismo tiempo, deben cumplir requisitos de calidad, información al consumidor, licencias y demás obligaciones establecidas para el comercio interior.

Esto significa que la reforma no crea automáticamente una única “red estatal de comida rápida”. Lo que hace es habilitar jurídicamente a los comercializadores autorizados para formar distintas cadenas y redes gastronómicas, incluidas marcas reconocidas o nuevas marcas creadas en Cuba.

Esa precisión cambia sustancialmente la lectura del anuncio original. El material proporcionado presenta la medida como la creación de “una red de comida rápida en todo el país”, pero la disposición verificada es más amplia y permite múltiples operadores y cadenas. Texto pegado

¿PODRÍAN LLEGAR FRANQUICIAS INTERNACIONALES?

En teoría, el nuevo marco facilita esa posibilidad, y el propio Gobierno manifestó su intención de atraer franquicias internacionales de alimentos ligeros.

Pero autorización regulatoria y entrada comercial no son sinónimos. Una compañía extranjera tendría que decidir invertir, cumplir las normas cubanas aplicables y superar las restricciones legales, financieras y comerciales que correspondan en su país de origen.

Por eso, titulares que anuncien la llegada de McDonald’s, KFC o Starbucks a Cuba serían prematuros. El Gobierno ha abierto legalmente la puerta; quién decide atravesarla es otra historia.

SIGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES

Cuba Bajo Lupa
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.