NI LA ISLA DE LA JUVENTUD SE SALVA: UNA FALLA PROVOCA LA CAÍDA TOTAL DE SU SISTEMA ELÉCTRICO AISLADO
La Isla de la Juventud sufrió este sábado una caída total de su sistema eléctrico después de que a las 11:37 a.m. se produjera el disparo del circuito 3030, evento que provocó la salida de las unidades generadoras que alimentaban el municipio especial. La Unión Eléctrica de Cuba (UNE) informó que posteriormente comenzó el restablecimiento gradual de los circuitos.
Hay, sin embargo, una diferencia técnica importante respecto a los apagones que afectan al resto del país: la Isla de la Juventud no depende directamente del Sistema Electroenergético Nacional de la isla grande. Su red funciona como un sistema eléctrico autónomo y aislado, por lo que la avería reportada este sábado constituye un colapso de su propio sistema municipal, no una extensión automática de una desconexión del SEN.
CÓMO FUNCIONA EL SISTEMA ELÉCTRICO DE LA ISLA DE LA JUVENTUD
Diversos estudios técnicos describen a la Isla de la Juventud como un sistema de generación distribuida independiente, históricamente organizado alrededor de grupos electrógenos y una red radial de circuitos de media tensión. Investigaciones académicas identifican cinco circuitos principales de 34,5 kV que alimentan diferentes subestaciones del territorio.
Esa característica ayuda a entender por qué una falla importante dentro de uno de sus circuitos puede provocar consecuencias mucho mayores que una interrupción localizada. En un sistema pequeño y aislado, la pérdida súbita de carga o generación puede generar desequilibrios de frecuencia y hacer que las protecciones desconecten otras unidades para evitar daños mayores.
Históricamente, la base de generación de la Isla ha descansado principalmente sobre motores diésel y fuel oil, complementados por fuentes renovables. Un estudio publicado en Energies contabilizaba 11 generadores convencionales con unos 35,4 MW instalados, además de parques solares, biomasa y el parque eólico Los Canarreos.
UN SISTEMA TODAVÍA MUY DEPENDIENTE DEL COMBUSTIBLE
Aunque la Isla de la Juventud ha sido utilizada durante años como territorio experimental para incorporar energías renovables, su dependencia de los combustibles fósiles continúa siendo elevada.
El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que mantiene actualmente un proyecto de transición energética en el municipio especial, señala que aproximadamente el 95% de su sistema eléctrico depende de combustibles fósiles. La iniciativa, vigente entre 2024 y 2027, busca incrementar el uso de fuentes renovables y desarrollar soluciones piloto, entre ellas una microrred para la comunidad de Cocodrilo.
La vulnerabilidad derivada de esa dependencia quedó particularmente expuesta el pasado agosto. La Empresa Eléctrica territorial informó entonces restricciones prácticamente generales por falta de combustible y retrasos en la llegada de un barco de abastecimiento, manteniéndose prioridad para el hospital y el bombeo de agua.
LAS RENOVABLES AYUDAN, PERO NO ELIMINAN EL RIESGO DE COLAPSO
La Isla dispone de generación solar y eólica, y existen proyectos para aumentar considerablemente su participación. Sin embargo, integrar una mayor cantidad de fuentes variables dentro de un sistema eléctrico pequeño plantea también desafíos de estabilidad.
Estudios realizados específicamente sobre la Isla han advertido que la estabilidad de frecuencia constituye un asunto fundamental en una red aislada: si una falla provoca la desconexión simultánea de generación o de una parte importante de la carga, el desequilibrio puede propagarse rápidamente por todo el sistema.
Eso permite contextualizar lo ocurrido este sábado. De acuerdo con la UNE, el disparo del circuito 3030 estuvo seguido por la salida de las unidades generadoras y la pérdida completa del servicio municipal. La recuperación comenzó posteriormente circuito por circuito.
Lo ocurrido demuestra una particularidad de la crisis eléctrica cubana: la Isla de la Juventud puede quedar a oscuras incluso sin depender físicamente de una caída del SEN nacional. Su independencia eléctrica la protege de determinadas fallas de la isla grande, pero también significa que, cuando pierde el equilibrio de su propia red, no dispone de una gran red nacional conectada que pueda acudir inmediatamente en su respaldo.
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