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Cuba Bajo Lupa

JOVEN DE APENAS 20 AÑOS MUERE TRAS CAER «MISTERIOSAMENTE» DE UNA AZOTEA DURANTE UNA FIESTA EN LA HABANA: SU FAMILIA EXIGE UNA INVESTIGACIÓN

La muerte de Dailianis de la Caridad Martínez Carrión, una joven bailarina de 20 años, ha abierto una serie de interrogantes en La Habana después de que su familia denunciara que todavía desconoce qué ocurrió exactamente durante la madrugada en que la joven cayó desde la azotea de un tercer piso en la zona de Virgen del Camino. Los allegados no afirman que haya existido un homicidio, pero consideran que las circunstancias requieren una investigación policial y pericial exhaustiva.

A las dudas sobre la caída se suma una segunda denuncia: los familiares aseguran que el cadáver permaneció durante horas en condiciones inadecuadas de conservación en el Hospital Universitario General Calixto García. La familia reclama respuestas tanto sobre las últimas horas de Dailianis como sobre el tratamiento que recibió su cuerpo después del fallecimiento.

QUÉ SE SABE SOBRE LA MUERTE DE DAILIANIS MARTÍNEZ

La información fue difundida inicialmente por NiO Reportando Un Crimen, plataforma que asegura haber recibido los detalles directamente de familiares de la joven. Cuba Noticias 360 también recogió posteriormente el caso y señaló que Dailianis habría caído desde una azotea de un tercer piso durante una reunión celebrada en una vivienda de la zona de Virgen del Camino.

Según el relato familiar, los acontecimientos ocurrieron entre la noche del viernes y la madrugada del sábado, aproximadamente a las 2:00 a. m., mientras varias personas se encontraban reunidas en el lugar. Después de la caída, Dailianis sufrió lesiones de extrema gravedad y fue trasladada al Hospital Calixto García.

La familia considera que todavía faltan respuestas esenciales para reconstruir esos minutos. Quiere saber quiénes estaban exactamente junto a la joven, qué ocurrió inmediatamente antes de la caída, quién la vio caer y qué versiones ofrecieron quienes estuvieron presentes.

LA FAMILIA NO AFIRMA QUE HAYA SIDO UN HOMICIDIO

Este punto resulta fundamental para informar el caso con precisión. Los familiares plantean dudas y sospechas sobre las circunstancias, pero no existe hasta ahora información pública que permita afirmar que Dailianis fue empujada, atacada o asesinada.

Tampoco existe una conclusión oficial conocida que descarte definitivamente un accidente. Precisamente por esa ausencia de certezas, la familia insiste en que todas las personas presentes aquella madrugada deberían ser entrevistadas formalmente y que sus declaraciones deberían contrastarse con cualquier evidencia disponible.

Entre las personas mencionadas por los familiares aparece una joven identificada como Sheila, descrita como amiga cercana de Dailianis. La familia sostiene que habría ofrecido versiones diferentes sobre lo sucedido y cuestiona determinadas actuaciones posteriores, pero esos señalamientos no constituyen prueba de participación en ningún delito ni permiten atribuirle responsabilidad alguna.

DENUNCIAN QUE LA ESCENA NO HABRÍA SIDO PRESERVADA

Uno de los cuestionamientos más delicados se refiere al lugar donde ocurrió la caída. Según el testimonio familiar, Dailianis fue trasladada hacia el hospital por personas que estaban con ella antes de que las autoridades realizaran una inspección completa del sitio.

Los familiares aseguran que la Policía acudió posteriormente, observó la azotea y una zona donde habría rastros de sangre, pero sostienen que el área no habría sido acordonada ni sometida, hasta donde ellos conocen, a un procesamiento técnico-pericial exhaustivo.

CubaBajoLupa no ha podido verificar independientemente qué diligencias realizó la Policía en el lugar. Tampoco existe hasta ahora un comunicado público de las autoridades que detalle qué evidencias fueron recogidas, qué fotografías periciales se tomaron o cuántas personas han declarado formalmente.

Ese vacío de información es precisamente lo que alimenta la preocupación familiar. Si existen actuaciones investigativas que los allegados desconocen, corresponde a las autoridades esclarecerlas dentro de los límites que permita una investigación en curso.

LAS PREGUNTAS QUE LA FAMILIA QUIERE RESPONDER

El reclamo no se centra únicamente en determinar la causa médica de la muerte. La familia quiere reconstruir las circunstancias que precedieron a la caída y conocer si fueron preservados adecuadamente los elementos que pudieran ayudar a establecer qué ocurrió.

Entre las interrogantes están quiénes se encontraban en la vivienda, qué hizo Dailianis durante sus últimos minutos, si alguien presenció directamente la caída y por qué se decidió trasladarla sin esperar a los servicios de emergencia. También reclaman conocer si existen fotografías, videos, comunicaciones telefónicas o mensajes que permitan reconstruir cronológicamente aquella madrugada.

La existencia de esas preguntas no demuestra que haya ocurrido un delito. Sí demuestra que, para la familia, una explicación basada únicamente en que la joven “cayó de una azotea” resulta insuficiente sin una reconstrucción clara de los hechos.

DENUNCIA SOBRE LA MORGUE DEL HOSPITAL CALIXTO GARCÍA

La controversia adquirió otra dimensión después de que los familiares denunciaran las condiciones en que encontraron el cadáver de Dailianis en el Hospital Calixto García. Otros medios que recogieron el testimonio señalan que la familia asegura haber encontrado el cuerpo junto a otros cadáveres en un área que aparentemente presentaba problemas de refrigeración.

Según los allegados, el cuerpo permaneció varias horas sin una conservación adecuada y comenzó a presentar signos de deterioro. La familia entregó además material audiovisual que, según sostiene, documenta las condiciones existentes en el depósito de cadáveres.

Hasta el momento no se ha localizado una explicación pública de la dirección del Calixto García que confirme si existió una avería en los sistemas de refrigeración o cuál era la situación exacta de la morgue durante esas horas.

ASEGURAN QUE TUVIERON QUE PAGAR PARA CONSEGUIR EL TRASLADO

Los familiares también afirman que realizaron numerosas gestiones para lograr el traslado del cadáver hacia Medicina Legal y que tuvieron que pagar para conseguirlo. Según su versión, el cuerpo habría salido del hospital alrededor de las 4:00 de la tarde y llegó a la funeraria aproximadamente a las 11:00 de la noche.

La denuncia sostiene que para entonces el deterioro era evidente y que la situación obligó incluso a adelantar el horario previsto para el entierro. Es un señalamiento grave que requiere una respuesta institucional, porque afecta no solamente el derecho de una familia a recibir información sino también el deber de conservar dignamente un cadáver mientras se desarrollan actuaciones médico-legales.

LOS 21 DÍAS QUE PREOCUPAN A LA FAMILIA

Los allegados aseguran además que les fue comunicado que deberán esperar aproximadamente 21 días para conocer conclusiones relacionadas con la muerte. El tiempo necesario para determinados estudios forenses puede variar y, por sí solo, ese plazo no demuestra ninguna irregularidad.

El cuestionamiento familiar es diferente: quieren saber qué exámenes están siendo realizados, qué elementos fueron recogidos en la escena y qué declaraciones formarán parte del expediente. Su preocupación es que una autopsia pueda determinar lesiones y causa médica de muerte, pero no necesariamente reconstruir por sí sola todo lo ocurrido antes de una caída.

Por ello reclaman información sobre los estudios pendientes, las actuaciones policiales efectuadas y las personas entrevistadas. La petición central es que el resultado final no dependa únicamente del examen del cuerpo, sino también de una investigación de las circunstancias que rodearon la muerte.

UNA DENUNCIA QUE EXIGE PRUDENCIA Y RESPUESTAS

El caso de Dailianis Martínez requiere evitar dos extremos. No sería responsable asumir que se trató simplemente de un accidente sin conocer la investigación, pero tampoco lo sería convertir las dudas familiares en una acusación de homicidio contra quienes estuvieron presentes.

La familia no está pidiendo que las redes sociales dicten sentencia. Lo que reclama es que la Policía, Medicina Legal y las autoridades sanitarias expliquen qué investigaron, qué evidencias existen y por qué el cadáver, según su denuncia, terminó en condiciones que consideran indignas.

Hasta que existan conclusiones oficiales y elementos verificables adicionales, la causa y las circunstancias exactas de la muerte continúan pendientes de esclarecimiento. Lo comprobable es que una joven de 20 años murió después de caer desde una azotea y que sus familiares consideran que todavía existen demasiadas preguntas sin responder.

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