“MI EGO HERIDO NO ESTÁ POR ENCIMA DE CUBA”: AMELIA CALZADILLA EXPLICA SU ENCUENTRO CON OTAOLA
La activista y dirigente opositora cubana Amelia Calzadilla explicó públicamente por qué decidió participar en una entrevista con el presentador Alexander Otaola en el espacio El Mañanero, pese a las diferencias que ambos han mantenido durante años. La aclaración llegó después de que, según afirmó, recibiera numerosos mensajes tras anunciar su participación.
Calzadilla defendió la decisión como una cuestión de principios democráticos y de libertad de expresión. En su publicación de Facebook sostuvo que el diálogo entre personas con posiciones distintas forma parte de la democracia que desea para Cuba, aunque dejó claro que establece una excepción respecto del Gobierno cubano y sus aliados.
AMELIA CALZADILLA Y ALEXANDER OTAOLA: UN ENCUENTRO QUE GENERÓ EXPECTATIVA
La participación de Amelia Calzadilla con Alexander Otaola había sido anunciada para este martes 8 de septiembre en El Mañanero. Medios del exilio señalaron que sería la primera conversación cara a cara entre ambos y destacaron que el encuentro llamaba la atención precisamente por las diferencias públicas existentes entre ellos.
En respuesta a las reacciones generadas por el anuncio, Calzadilla afirmó que comprende la sorpresa de parte de su comunidad, pero sostuvo que las discrepancias personales no deberían impedir el intercambio político cuando existe un objetivo común.
“Comparto el criterio de que el diálogo franco entre personas que son diferentes es la base sólida de una democracia que aspiro algún día tenga Cuba”, escribió en Facebook.
La declaración coloca el énfasis en una idea que Calzadilla viene incorporando a su nueva etapa política: pasar de la denuncia individual a la construcción de una propuesta organizada para una eventual transición democrática en Cuba. En mayo presentó formalmente el Partido Liberal Clásico Cubano, formación de la que es presidenta.
“MI EGO HERIDO NO ESTÁ POR ENCIMA” DEL OBJETIVO POLÍTICO
Calzadilla también reconoció abiertamente que entre ella y Otaola han existido diferencias importantes. Sin embargo, insistió en que esas diferencias no deben convertirse en un obstáculo permanente.
En uno de los pasajes más significativos de su publicación aseguró que su “ego herido” no está por encima de su deseo de ver una Cuba libre y defendió la necesidad de sumar esfuerzos entre sectores opositores que, aunque no compartan todos los criterios, sí coinciden en determinados objetivos políticos.
La dirigente añadió que, como figura política, acepta que la crítica forma parte del camino que ha elegido y defendió la existencia de una prensa libre capaz de cuestionar a quienes aspiran a ejercer responsabilidades públicas.
Ese planteamiento resulta coherente con la evolución pública de Calzadilla, quien alcanzó notoriedad en 2022 tras denunciar desde La Habana las dificultades económicas y sociales que enfrentaban las familias cubanas. Posteriormente salió de Cuba y desde el exilio dio el salto hacia una estructura política organizada.
UN MENSAJE DE UNIDAD, PERO CON UN LÍMITE CLARO
La publicación también establece un límite explícito. Calzadilla afirmó que ni ella ni los integrantes del partido que representa están dispuestos a sentarse a debatir con lo que calificó como “la dictadura castrista y sus aliados”.
La frase muestra que su defensa del diálogo no pretende abarcar a todos los actores políticos por igual, sino que está dirigida principalmente a reducir las divisiones dentro de la oposición y del exilio.
El significado político del encuentro radica precisamente ahí: dos figuras que han mantenido desacuerdos públicos deciden conversar en un momento en el que distintos sectores opositores cubanos continúan debatiendo sobre unidad, estrategia y liderazgo.
Hasta ahora, la publicación de Calzadilla explica sus razones para participar en el espacio de Otaola, pero no adelanta acuerdos políticos concretos ni anuncia una alianza entre ambos.
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